miércoles, 15 de marzo de 2023

PRÁCTICAS DE SEDA PARA EL FUTURO

Foto: J.X. 


Cuentan que, ya de joven, cuando estaba de buen humor, se tiraba al suelo y se arrastraba como un gusano de seda. Si le preguntaban qué hacía, respondía que estaba haciendo "prácticas sedosas para el futuro”.

Cuando estaba malhumorado, triste, desconsolado, merodeaba por las callejuelas, por los callejones sin salida, retando a la muerte.

Había sido un enamorado efímero a lo largo de su vida. Sin embargo, la primera y la última vez fueron enamoramientos peligrosos, trágicos. Sobrevivió al primer amor. Pero cayó de bruces en el último amor. Desde aquellos día se arrastraba por esquinas desconchadas, como un gusano de seda que hubiera caído de un tallo quebradizo y ahora se arrastrara por la tierra, con temor a ser aplastado por un zapato cualquiera, sin escapatoria, sin salida posible.

Él, al levantarse del suelo, sosteniéndose a duras penas, ya no semejaba aquel gusano de seda, sino una mariposa clavada con un alfiler en una libreta escolar, pulverizadas las alas en la mano de un niño. 

(Alas rasgadas, hechas polvo. No en vano había hecho “prácticas sedosas para el futuro”.)

martes, 14 de marzo de 2023

ALARGAR LA VIDA DE LAS PALABRAS

Foto: J.X. 

Añadir unas palabras más y alargarlas: a ver si llegan hasta el poema de mañana.

Pendía de un hilo, todo..., colgaba, todo, como de una tela de araña...

Rota, una telaraña rasgada..., una vida entretejida con desgarros..., hay rasgaduras que hieren, infectan y matan..., espinas de rosa, espinas venenosas en la tela de araña rasgada, donde son prendidas y mueren las palabras alargadas.

Añadir unas palabras más y alargarlas hasta la rosa de espinas, en cuya tela de araña caerán y morirán envenenadas las palabras alargadas en el poema de hoy, de ninguna mañana.


viernes, 10 de marzo de 2023

TALLER DE SOMBRAS Y FILIGRANAS

 Foto: J.X.

La cita con un ser vivo -argumentaba- suponía la posibilidad de vivir, de seguir viviendo con normalidad.

Nada que ver, pues, con las citas y encuentros rotos que él recomponía en un sótano regentado por marionetas de madera.

La cita con ella en el jardín de los difuntos, era, por el contrario, un encuentro con la vida y con la muerte al mismo tiempo.

Puesto que, después, al separarse en el jardín, los dos tendrían la posibilidad de aparecer en la memoria. Aparición que se cumpliría mientras él pudiera vivir de la muerte de ella.

Mientras tanto, en un taller de sombras cortadas a medida, un payaso, extenuado en pistas de circo y teatrillos, se cosía al traje una sombra para la última función, "prevista antes de colgar del armario y olvidar el traje cosido a una sombra" -señalaba, pintándose la cara por enésima vez.

Más allá, una gaviota picoteaba la cabeza de una paloma que había cazado, y su diminuto corazón, también picoteado, caía a trozos del pico de la gaviota a la boca de una alcantarilla. No es, no puede ser ni se puede decir que los trozos de corazón muerto, devorado, se desprendían como si el viento le arrancara pétalos a una flor: había la devoración, una prueba de sangre.


jueves, 9 de marzo de 2023

CUERPO DE BAILE

 Imagen: Recortable


Recortaba palabras escritas en un papel.

Una vez bien recortadas las siluetas, las extendía sobre la mesa del bar y las embastaba en rojo con una aguja de coser.

A continuación, las enderezaba y, accionando el hilo rojo, las ponía en movimiento para que dieran pasos de baile. en volandas, sobre la mesa.

Si un curioso del bar le preguntaba el precio de una de aquellas siluetas de papel, él contestaba que no podía venderlas: no tenían precio, eran de un valor incalculable, impagables.

El curioso se alejaba sonriendo con malicia, guiñando un ojo al dueño del bar, convencidos ambos de que el animador de palabras era un pobre alucinado.

Cada día las palabras eran distintas, salvo las cinco que destacaban en primera fila, en el cuerpo de baile. No variaba el color del hilo con que las embastaba, todas fileteadas de rojo.

He aquí las cinco palabras destacadas:

                   Bastardo Extraviado Busca Sendero Frondoso


jueves, 2 de marzo de 2023

PÁJAROS EN LA GARGANTA

Foto: J.X. 

I

Decían y vuelven a decirlo, que tenía el alma en las cuerdas vocales, en la voz, en las palabras.

Cuando le falló el cuerpo y lo enterraron en la más absoluta soledad y pobreza, decían y vuelven a decirlo quienes vivían más cerca del cementerio, que, algunas noches, sonaban trozos de alma en sus cuerdas vocales, como si cantara un pájaro bajo tierra.

De vez en cuando había un buen vecino que iba al cementerio y hablaba un rato con él.

Después, al volver, contaba en el vecindario que lo había encontrado como siempre, cantando, aunque tal vez con la voz un poco afónica a causa de la humedad de la tierra, pero aun así no cesaba de cantar, comentaba el buen vecino.

No es fácil encontrar en la ciudad un vecindario que ame a los pájaros que cantan bajo tierra.


II

Cuando el cuerpo cae al vacío, la flor cuya ceniza estaba oculta bajo la piel, es recogida al vuelo por el viento y conducida al bosque donde florecerá en el corazón de piedra que alguien, un desalmado, abandonó en un matorral del bosque. 

Dicen que es entonces cuando los pájaros descienden de las ramas de árboles y arbustos y cantan bajo tierra, entre las raíces. 


miércoles, 1 de marzo de 2023

CON UN LÁPIZ EN LA MANO

 Foto: J.X.

Le gustaba contar que escribía en la mesa de un bar como si estuviera actuando en un teatro. Para llamar la atención de algunos clientes, sobretodo de aquellos que le resultaban más simpáticos.

Al escribir así, a la vista del público, podía mostrar su soledad sin que nadie adivinara su verdadero propósito; sin decir abiertamente que estaba solo y abandonado en la vida

Ponía una hojita de papel sobre la mesa del bar, y con un bolígrafo o un lápiz -le bastaba un trozo de lápiz- escribía una frase o un verso. Movía la cabeza y miraba a lo lejos buscando inspiración, gesticulaba con el pequeño lápiz entre los dedos, seleccionaba gestos delicados como si quisiera mostrar en público sus sentimientos, pero de forma velada. De tal modo iba exhibiendo su soledad, su fragilidad en medio de este mundo. O por lo menos, esto es lo que él creía al hacer aquella representación: un escritor que necesita protección, un poeta que refugia su desolación en la mesa del rincón de un bar.

¿Era su comedia una acción de demanda, un gesto de requerimiento amoroso, una plegaria escenificada?

¿Un grito callado en el vacío, un grito de socorro disimulado en el interior de un bar?

¿Acaso creía que si se fijaban en él y miraban con atención cómo escribía en la mesa del bar, con un lápiz gastado en la mano..., o haciendo ver que escribía..., acaso imaginaba que con esta representación el público asistente se interesaría por él, por su vida, por su obra, y que tal vez algunos de los clientes, los más simpáticos, comenzarían a quererle un poco más?

¿Acaso había alguna palabra o alguna mirada ajena que pudiera redimirlo de la realidad?

¿Había alguna palabra para él, un humilde farsante del alma?


lunes, 27 de febrero de 2023

LA MALDICIÓN

Foto: J.X. 


Ya no era aquel niño de “buen corazón”, como decía su madre a otras madres.

Ahora tenía el alma carbonizada por las maldiciones de la edad.

Sentía, la culpa, muy adentro, extendiéndose entera por todo el cuerpo, tocando, manoseando las puntas del alma, atravesándola.

La culpa frota aristas en las entrañas, con dureza, con más y más dureza -hasta que se carbonizan mutuamente con el roce, aristas y entrañas-, y la culpa se diluye a través de las venas, un fuego líquido, feroz, que envenena al cuerpo y lo consume de la cabeza a los pies, del corazón al corazón. 

La última esperanza, pues, era invocar una lluvia de sangre amorosa que le empapara a él y a su mala sombra. Sangre amorosa que cayera sobre la tierra abandonada, a cuyo abismo se precipitan las vendas rasgadas del amor envenenado, las vendas cortadas de las heridas mortales, jirones manchados de dolor arrojados al precipicio sin fondo. 

Amor envenenado que ya no está envuelto, vendado, y que al precipitarse desnudo, durante la caída al vacío, será lavado con sangre amorosa y aparecerá la ceniza de la flor, que permanecía enmascarada bajo la piel, incólume al veneno. 


miércoles, 22 de febrero de 2023

TRANSFIGURACIÓN

Foto: J.X.

Era su único modo de vida: transitar por la ausencia.

Después del amor a tiempo y del amor a destiempo, aquí, en ese tránsito por las sombras, caben los restos de todo el amor del mundo.

Era un modo de amor, ese constante cruzar a través de la ausencia..., ese tránsito de vivir postrado en la caída..., cerrando los ojos en la ceniza de las flores de la muerte, en la ceniza de la flor.

Preservar la ceniza de la flor, oculta bajo la piel. Preservarla, de manera que se confunda con la postrera ceniza del cuerpo y el alma.

Vivir el amor en aquella ausencia, en aquella muerte..., en la flor de ceniza oculta bajo la piel, cuyo perfume irá más allá de la muerte..., en la ceniza.

La ceniza de la flor, escondida bajo la piel..., perfumando la transfiguración última que se esparce en lo alto del vacío..., alejándose sobre el mar, hacia...

En su vida tenía un solo compromiso sagrado: acudir a la cita semanal de los sábados, por la mañana, a primera hora, con la novia muerta. Después de la cita pactada en secreto, debía cruzar la ausencia que se convertía en niebla entre las calles de arriba, para luego ir descendiendo, con la niebla, hasta las callejuelas de abajo, y adentrarse en el lugar recóndito donde acaba la ciudad y comienza el mar..., con la ceniza de la flor recogida por el viento y custodiada más allá del horizonte del mar, donde son lavadas con sangre sacrificial las deudas amorosas del cuerpo y el alma.

viernes, 17 de febrero de 2023

LAS FLORES DEL DOLOR

 Foto: J.X.

Nunca podría olvidar el dolor, aquel dolor, que no era su dolor, que no era su propio dolor, sino el dolor de otro ser, el dolor de ella.

Llevaba flores en los bolsillos que repartía entre las novias muertas que se le aparecían por las calles.

Una de ellas, entonaba una canción cuya letra evocaba, no sólo la pérdida de un amor, sino la historia de un amor extraviado, "perdido y extraviado", indicaba como para señalar una mayor perdición, o delirio amoroso.

Otra, se lamentaba del olvido en que los seres queridos tienen a las novias muertas, tanto, tanto, que ellas no pueden atravesar la distancia del olvido, no pueden resucitar en la memoria y volver a la vida.

Todo el amor del mundo cabe en la ceniza de una flor, si esa flor está bien escondida bajo la piel, de modo que pueda perdurar más allá de la muerte, como flor oculta bajo la piel, en la ceniza. Por eso, todo el amor del mundo cabe en una flor, en la ceniza de una flor -le susurraban al oído dos novias muertas, mientras lo acompañaban del brazo hasta la próxima esquina.

“Todo nos destroza”, dijeron ambas al despedirnos en la esquina y darnos un beso en plena muerte, el cual tenía gusto a ceniza de flor en plena calle, amor de novia muerta oculto bajo la piel, en el escondrijo de ceniza de la flor.


sábado, 11 de febrero de 2023

EL DESAMOR DE UNA DESCONOCIDA

Foto: J.X. 

Sin deshojarlos, abre los pétalos que amarillean de una flor blanca arrojada al suelo por el viento, y deja a la vista los pétalos que la flor ocultaba, semejando ahora, de tan blancos, una flor recién cortada.

Convertida en flor nueva, la deposita en el vaso funerario del nicho de una desconocida. 

Desconocida, porque no vemos en la lápida ningún nombre, ningún apellido, ni fecha de nacimiento ni de defunción. 

La desconocida -según el escrito grabado en la lápida- enfermó de amor de los veinte a los cuarenta años. Un desamor tal, del que ya no pudo recuperarse. Todo ese tiempo (veinte años) sobrevivió aislada del mundo, sin apenas hablar con nadie -concluye el escrito.

Ante la falta de información sobre la identidad de la desconocida, sorprende, por el contrario, el dato tan preciso de la duración de la dolencia amorosa. Una enfermedad de amor que perduró dos décadas, de los veinte a los cuarenta años.  

Al pie de la citada nota, hay medio corazón grabado en blanco sobre el mármol oscuro de la lápida, en alusión simbólica al desamor incurable.

Esa mitad del corazón parece haber sido mordida.


viernes, 3 de febrero de 2023

LA CITA

 Foto: J.X.

Hoy es el día de la cita.

Nos hemos citado una vez más.

¿Qué nos diremos al encontrarnos de nuevo?

¿Nos besaremos al cruzar la puerta del jardín, o esperaremos a llegar a la callejuela poco iluminada?

Como siempre, he llegado con antelación, una media hora antes de lo previsto.

Pienso en ella y ya aparece. La veo avanzar por la plaza que da al jardín. Lleva un ramo de flores.

Nos abrazamos. Me da la mano y me conduce a otro lugar, a la sala de fiestas de un bosque, donde bailaremos entre los árboles.

Hoy baila más ligero, y el aire juega con su falda plisada, cuyos pliegues remontan el vuelo como alas de paloma.

Siento el peso de su brazo en mi hombro y me inclino a un lado. Pierdo el ritmo y ella sonríe y me apretuja, dando otro vuelo de paloma con su falda. Ahora aprieta con dulzura mi hombro inclinado.

Se le cae el dedo meñique. Lo recojo del suelo como un tesoro y lo restituyo en su mano, coronándola.

Aletean, bailan los pliegues de su falda, alas de paloma con una flor en el pico.

El bailarín, como si fuera un maniquí torturado en un sótano, arrastra los pies ensangrentados.

Ella le susurra: “Piensa en mí, y alza el vuelo como las alas de mi falda”.

Mientras bailan, la herida de un corazón hiere al otro, la doble herida agujerea la memoria y la sangre de ambos se derrama, gotea sobre dos almas extenuadas en el suelo, que ahora se incorporan al sentir encima el peso escurridizo de la sangre. Entre caídas y recaídas, intentan remontar el abismo desde un charco de dos sangres.




miércoles, 1 de febrero de 2023

CUANDO SE DESVANECE EL OLOR DE LAS FLORES

Foto: J.X. 

Si olvidar es la muerte, y recordar, también,

cuando faltan las palabras y se desvanece el olor de las flores, ¿qué otro modo hay de vivir o de morir?

¿Quererte en la muerte, viviéndolo?

SIN DECIR

Foto: J.X.

No la digas aún.

No digas la última palabra.

¿Palabra de vida? ¿Palabra de amor ¿Palabra de muerte?

No la digas, espera, no la digas todavía.

¿Por qué no decirla? ¿Acaso decirla no sería la vida, el amor, o la muerte?

Por si acaso, no digas aún la última palabra.

Y si no tienes ninguna palabra, ¿cuál será la última palabra? ¿Cuál es?

Espera..., sin decir.

lunes, 30 de enero de 2023

INVITACIÓN AL BAILE

 Foto: J.X.

Ésta no es la danza de la muerte.

Es otra clase de invitación al baile.

Están invitados a bailar un vals mexicano, una ranchera a ritmo de vals, todos los vivos y muertos enamorados registrados en este lugar.

También quedan invitados los desenamorados, previa explicación de sus respectivos desamores.

Es decir, aquí cabe todo el mundo enamorado y desenamorado, y todos aquellos que viven y mueren de vergüenza por amor o desamor.

Cabe todo el mundo.

Pueden olvidar la recomendación anterior: no es necesario explicar nada para bailar aquí una ranchera a ritmo de vals.

domingo, 29 de enero de 2023

YA NO ESTÁ

Foto: J.X. 

Caminas y caminas..., pero ya no está.

Suponiendo que un día llegues a ese lugar innominado, a ese sitio que te ha señalado un caminante desconocido..., ya no está.

Fuera lo que fuese lo que anhelabas buscar, fuera quién fuese..., ya no estará.

Si no te pierdes siguiendo las señales del bosque que te he indicado el caminante desconocido, y llegas al fin..., ya no estará.

Por mucho que muevas la cabeza de un lado a otro, inclinando medio cuerpo al abismo en un vano intento de oscura claridad..., ya no está, ya no está.

viernes, 27 de enero de 2023

MUDANZA ESPIRITUAL

Foto: J.X.

¿Qué más puedes decir para continuar?

Proseguir así, como hasta ahora desde hace un tiempo, trasladando las dos muertes, los dos muertos, ella, tú, mudanza espiritual a fin de reavivar la ceniza, o hacer revivir la memoria, encarnándose a escondidas de la vida y de la muerte, en la gruta secreta del bosque donde se reagrupan los rescoldos de ceniza y vuelven a juntarse las parejas muertas, las novias y los novios muertos.

No digamos más, que los vivos están alerta y no quieren ver cómo arde la ceniza y se juntan y bailan arrastrando los pies los muertos enamorados.

martes, 24 de enero de 2023

COLGADO DE UNA PALABRA

 Foto: J.X.

Se pone de puntillas y lo cuelga de una palabra.

Se mueve, lo colgado, de manera aleatoria, como si fuera el péndulo de un reloj estropeado.

Este balanceo alterado, lo para unos segundos de más en el lado derecho del lugar donde esté colgado.

De vez en cuando no llega al otro lado y se para en medio del lugar, hasta que reinicia el movimiento y oscila al lado izquierdo. Donde, también aquí, se para unos segundos, aunque en algunas ocasiones puede llegar a aumentar la tristeza un minuto, o más.

Colgado de una palabra, más muerto que vivo, espera el corazón encadenado por tanta herida.

domingo, 22 de enero de 2023

DESPERTAR

 Foto: J.X.

Si él no despertara mañana -se decía, mientras deambulaba solo por la ciudad-, tampoco ella podría vivir en él, en la memoria que la resucita.

De todos modos -se decía, mientras deambulaba solo por las calles-, había unas plantas que, al marchitarse las flores y caer deshojadas, conservarían el olor de la flor y la memoria de ella, de la novia muerta, al desintegrarse ambas en el polvo.

Porque es un polvo que se adhiere a las raíces, allá, en un jardín oculto regado por sangre desamparada, adonde él acudía para convivir con la soledad de las almas .


viernes, 20 de enero de 2023

EL PESAR

Foto: J.X.

Un amor con la piel muerta, con la última sangre derramada, no será un amor muerto si revive en la memoria de un ser vivo.

No será nunca un amor muerto mientras exista un ser enamorado de ese amor muerto.

Será un amor más pesado, cargado de peso, que un amor vivo, si lo llevas entrañado, dentro, custodíándolo, arrastrándolo como amor vivo con peso de muerte.

También las flores de la muerte pesan más que las otras, las flores de la vida. Cada una de ellas adquiere un peso oculto al formar un ramo en las manos. Su forma aparente leve, ingrávida, es la liviandad pesada de las flores de la muerte.

Y pesan más aún al caer de las manos y rasgar a golpe de pétalo el corazón para atravesarlo, ensangrentadas, y alcanzar con su perfume los trozos de alma donde aguarda el amor recién muerto, como un modo de resurrección por la fuerza del amor en las manos, de donde se han desprendido, con sangre, las flores que son para el amor muerto.


jueves, 19 de enero de 2023

CUERPO DESAMPARADO

Foto: J.X.:  

Desvalida, cuando apenas se sostenía ya en pie,

cuando a veces el despojo de las entrañas se escapaba piernas abajo, desolación fecal abajo,

como lágrimas oscuras que venían de muy adentro y caían sobre el suelo,

como raíces avergonzadas de estar sobre tierra y buscan adentrarse por una grieta de lo profundo,

como un llanto que huía de la prisión resquebrajada de las entrañas, derrotado el cuerpo, malherido, derrotada el alma, toda herida,

ambos extenuados, un alma que ya no podía seguir en el cuerpo,

un cuerpo que resistía pese a todo, sin saber cómo ni por qué, e insistía en despertar otro día,

sólo unos pocos días más, parecía solicitar al alma estremecida,

al alma extenuada, sin sentido, que ya no quería despertar más, aquí, en ningún lugar, siendo cuerpo, cuerpo desamparado.

Aquellos días la tierra estaba despellejada, no había una sola flor, no había un rincón de luz.

Todo sangraba, sangraba la culpa, se ramificaba la sangre bajo la tierra despellejada.

Toda la culpa, toda la sangre fluyendo en la oscuridad, raíces abajo.

Era el mundo vacío, el vacío, el silencio último de los párpados cerrados.

El polvo, las raíces del polvo, todas empapadas en la última sangre.

martes, 17 de enero de 2023

CON EL FRÍO EN LA LENGUA

Foto: J.X.

El hilo está cortado, ¿por una mano?

Quién sabe: por una mano, o por ninguna mano, o por tu propia mano. 

¿Acaso importa?

Está cortado, y punto............................................................................

Lo tenías en la punta de la lengua, el nombre, lo tenías. Pero ahora es el frío.

El frío ocupa la punta de la lengua, y las palabras se hielan, ahí, en la misma punta. Luego se derriten garganta abajo, en el silencio, hasta el corazón, que no está ocupado, ni vacío, solo palpita aún.

Aunque se derritan, sigue el frío, en la punta de la lengua.

Y, mientras tanto, ¿qué ocurre en el corazón, en el alma, en el vacío de la flor? ¿Qué sucede con las palabras derretidas?


domingo, 8 de enero de 2023

DESPUÉS DE TANTO...

Foto: J.X.

Después de tanto..., de tantos días y noches, de tanto mal de amor y de tanto mal amar, de tantas desviaciones y caídas en recodos y esquinas..., se enfría la palabra en la punta o debajo de la lengua, y ya no hay más que decir, salvo el frío, el silencio del alma aterida.

sábado, 7 de enero de 2023

LOS ABISMOS TENEBROSOS

Esta colección de tebeos se llamaba "El Mundo Futuro". La voracidad de siempre, el destino voraz de los animales, llevado al extremo por el ser humano en su voracidad absurda, inútil, con un derramamiento de sangre sin fin.

lunes, 2 de enero de 2023

RECORDANDO A JORDI MARAGALL (Barcelona, 1936-2023)

ÁRBOLES DE NAVIDAD PINTADOS EN EL CRISTAL

Jordi Maragall, Arbres de Nadal



También este año (2011) en Barcelona, entre los árboles del barrio de Sant Gervasi, aparecen otros árboles, unos árboles diferentes, con colores blancos, rojos y verdes, ramas y hojas nevadas que tienen sus raíces en el cristal público de tiendas y bares.
¿De quién son estos árboles de Navidad pintados en las puertas acristaladas de tiendas y bares?, pregunta una señora de otro barrio que pasa por delante de uno de los árboles pintados.
Un vecino de Sant Gervasi le responde que son del pintor Jordi Maragall, el artista que, al llegar estas fiestas, baja el arte a la calle.
También este año Jordi Maragall ha bajado a la calle a pintar la Navidad, su Navidad, y ha creado, con sus pinturas, un pequeño bosque transparente en las puertas acristaladas de tiendas y bares:
árboles navideños para todos, ramas y hojas nevadas y de colores vivos, trazos de pintura derramada y formas que se ofrecen a través del cristal, libres, a la vista de todos, vecinos y paseantes.
Árboles de Navidad pintados en la transparencia del cristal, para todo el mundo.

Fotografías: Judith Xifré

domingo, 1 de enero de 2023

“UN CAMINO PARA MIS PIES”

 Foto: J.X.

Otro día. Con el amor bajo tierra, buscando, buscándola, acechando un descuido de la muerte para alcanzar unas ramas de vida en el polvo, en la ceniza, para trasplantarlas en su alma y vivificarla, ¿a quién?, y resucitarla en el decir de la palabra, del nombre. Su nombre.

Silencio tras silencio, por la inclinación de la flor, hacia ti. Una flor tras otra, silencio a silencio, hacia ti, por mediación de la flor.

Como ella decía antes de salir a caminar, antes de ir a la búsqueda del azul, de la línea del horizonte: “Todo lo que busco es el cielo sobre mi cabeza y un camino para mis pies.” (R.L. Stevenson).


viernes, 30 de diciembre de 2022

UN CUARTO DE SONRISA

Foto: J.X.

Cuentan que ya de joven no sonreía con una sonrisa entera, ni con media. Esbozaba tan sólo un cuarto de sonrisa.

En esta vida, decía, con un cuarto de sonrisa es más que suficiente para demostrar que estás vivo y sigues encajando los golpes bajos, los que vienen de aquí y de allá, y, los más peligrosos, aquellos que no sabes de dónde provienen.

Pero ahí estaba él, como buen fajador, con ese cuarto de sonrisa encajando los golpes más bajos.

Cuentan que el frío agujereó, primero, su piel, la carne, y después atravesó los huesos, las entrañas, hasta que todo el frío le entró en el alma.

Se abre la tierra y el fondo del mar.

Cuarteada la tierra, agrietado el mar, emergen de las heridas abiertas unas flores rojas, como gotas de sangre enamorada que, enraizadas en las grietas de la tierra y el mar, florecen y resisten la caída del vacío apocalíptico sobre el mundo.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

AÑOS DE CLAUSURA

Foto: J.X.


Cuatro años encerrado en casa.

En silencio de clausura.

Cuatro años ya, enclaustrado, con la novia muerta a su lado. Fuera y dentro. Alrededor, y dentro de casa. Dentro de él, la novia muerta. Ambos enclaustrados.

¿Cabe añadir más palabras? Quizá más tarde, mañana. Después de cumplir cuatro años de encierro, con ella a su lado. Fuera y dentro.

Saldrá a la calle, irá a otro lugar, a otra casa.

Con ella dentro. Alrededor y fuera, con ella dentro.

Se oye una voz en el bosque: “Quienes se hayan amado y hayan muerto enamorados, aunque estén lejos el uno del otro, se reconocerán en las puntas de los cristales rotos, pese a la vida, pese a la muerte que los desfigura entre las flores y bajo las raíces y los hace irreconocibles.” 

Así lo canta y lo cuenta la leyenda de un trovador anónimo enclaustrado.


sábado, 24 de diciembre de 2022

LEJOS, MUY LEJOS DE ESTE MUNDO

 Foto: J.X.

Hoy estoy lejos, muy lejos, en un lugar remoto. Lejos, muy lejos de este mundo.

Estoy en otro lugar, dice cuando se anima y habla en el bar.

Lejos, muy lejos, hay un bosque donde una comunidad de espíritus convierten la sangre derramada en sangre enamorada.

Y celebran oficios de epifanía, ceremonias secretas a las que asisten los enamorados vivos y los enamorados muertos.

Allá se citan, para celebrar sus bodas, vivos y muertos.

Citas de novias muertas o vivas, y de novios muertos o vivos, que se visitan unos a otros. Que permanecen enamorados pese a la muerte, y se reencuentran allí, en ese bosque de los espíritus donde se celebran bodas misteriosas, vivificantes. Lejos, muy lejos de aquí, lejos de este mundo.

Allá no se tienen en cuenta, son infringidas, las leyes del amor al uso, tradicional.

¿No hay también separaciones, divorcios?, pregunta un cliente socarrón del bar.

Sí, también hay desuniones, pero se citan en un lugar más apartado del bosque. Un lugar escondido que visito a veces, cuando no estoy ocupado observando los preparativos de boda entre los vivos y los muertos.

Todo eso acontece lejos, muy lejos de este mundo. En el bosque de los espíritus, donde vivos y muertos, enamorados, conviven pese a la vida, pese a la muerte. Y donde toda la sangre derramada se vuelve sangre amorosa, y florece de nuevo en la tierra. Flores de sangre enamorada.

Se apagan las luces del bar, y salimos a la calle nocturna, cada uno por su lado, unos hacia arriba, otros hacia abajo.

Hasta que alguno de ellos cruzará la última calle y saldrá al camino que conduce allá, al bosque, lejos, muy lejos, al bosque de los espíritus.


viernes, 23 de diciembre de 2022

LA INCREÍBLE HISTORIA DE UN ESPACIO VACÍO EN LA CIUDAD

Foto: J.X. 

Era un “sin techo”. Vivía sin techo.

En su caso, no era por carecer de vivienda, sino por haberse trasladado a una residencia que había estado, y seguía estando, en reconstrucción -según los planos de la ciudad que aparecían en el ordenador de la oficina de empadronamiento.

Una casa que aún no podía constar en el padrón municipal, puesto que la casa, la residencia, o lo que fuera -el funcionario se iba exaspeando ante la insistencia de él- figuraba como un espacio vacío en el registro de viviendas de la ciudad. Por lo tanto, él no podía vivir donde decía que vivía, porque hubiera sido como residir en el vacío, sentenció el funcionario.

Eso sí, mientras tanto, podía registrarse en el domicilio colectivo oficial, burocrático, del Centro Cívico que le tocara en suerte, según el barrio, según el espacio vacío en el que decía vivir. Registro domiciliario creado justamente para los “sin techo”, aunque no fuera en realidad el domicilio de ninguna vivienda concreta.

Allí, pues, constaría -como es su derecho y su deber- que está empadronado en la ciudad. Podría recibir, a su nombre, notificaciones del Ayuntamiento, como la de la tarjeta rosa. Incluso, durante unas elecciones, le llegarían por correo las papeletas de propaganda de los partidos políticos, y la tarjeta del censo para ir a votar en el Colegio Electoral que le correspondiera. Pero le recordaban, una vez más, que no se confundiera: no era el domicilio de una vivienda, no era un domicilio para ir a vivir, sino el domicilio colectivo, burocrático, para los “sin techo”, para los que no tenían un domicilio propiamente dicho y residían en un espacio vacío de la ciudad.

Al volver al espacio vacío donde él oficialmente vivía, preguntó y le respondieron que eso ocurría por falta de una firma: la firma de un arquitecto municipal, el denominado “visto bueno” que diera por finalizadas y bien hechas las obras de reconstrucción de la casa.

Con el tiempo, todo se arreglaría. No importaba los años que pasaran, pues continuaría viviendo en un espacio vacío que, por lo menos, no carecía de techo físico, aunque no pudiera registrarse como vivienda.

Era, pues, en definitiva, un “sin techo”, pero viviendo en un espacío vacío que tenía un techo extraoficial.


miércoles, 14 de diciembre de 2022

VIDA DE ESPÍA, VIDA DE POETA

Foto: Judith Xifré, "Ojos, mano mecánica y balcón en el espejo retrovisor de una motocicleta"

Su vida fue una serie de aventuras constantes de espionaje, y un desastre existencial, un absurdo, me comentaba un amigo común aficionado a leer novelas de Albert Camus y de Cesare Pavese, y que había leído no sé cuántas veces La náusea, de J. P. Sartre. 

¿Qué espiaba? Nada que tuviera que ver con la política ni con sus agentes secretos. Era sólo un aprendiz de espía.

Ya espiaba de niño. 

En su propia familia, al robar unas monedas del bolso de su hermana pequeña, ocultó el objeto del delito (el bolso) en las alturas misteriosas de un armario. Casi al instante sospecharon de él, y, si bien no se atrevieron a declararlo culpable por falta de pruebas (el bolso se descubriría muchos años después, cuando apenas quedaba memoria de aquel delito infantil), ya desde entonces fue un sospechoso habitual, dentro y fuera de la familia.

En la escuela, en cualquier trabajo, también en el amor y en la amistad, no podía evitar sentirse y ejercer de espía contradictorio y caer en el delito de desear lo ajeno. Aun teniendo buen corazón, como decía la defensa de su madre, se sentía tentado por la belleza ajena, por la belleza que no le correspondía dados sus antecedentes.

Y así fue de mal en peor, una caída tras otra.

Toda esta experiencia detectivesca, escrutadora, angustiosa, le condujo por caminos y atajos, o, mejor dicho, por calles y callejuelas brumosas, hasta la vida secreta de la poesía y el arte, y, unos pasos más allá, a la vida mística. Finalmente, se puso a componer sus propios poemas, su propia música (al principio, más caótica y ruidosa que musical).

Sería, pues, poeta, se dijo. Pero, eso sí, un poeta espía, escrutador de malentendidos, soledades y angustias dolorosas, sonoras. Poeta espía.

Así fue, hasta que la muerte de otra persona, la persona que más quería del mundo, puso coto vedado a sus aventuras de espionaje, y comenzó la expiación, su expiación.

Comenzó a expiar el mal que sus aventuras de espía doméstico, sus investigaciones de estar por casa y sus poemas y canciones desesperadas, hubieran podido causar. Es verdad que sus aventuras no traspasaban el límite. Con todo, si alguna vez había infringido el límite y había traspasado al otro lado, al lado prohibido, había sido por pura ignorancia. Nunca dejó de ser lo que se llama un niño travieso. Demasiado inquieto y amante del riesgo, como en algunas películas y tebeos.

No obstante, superada la niñez y dejando atrás, con rasguños y golpes bajos, los misterios iniciáticos de la juventud, hay travesuras que hieren o matan. Que ya no son travesuras, en realidad, sino tragedias del cuerpo y del alma. Pero esto no lo supo sino mucho tiempo después, cuando la muerte le dio un último aviso sobre el delito más grave de su vida: no haber amado lo suficiente.



lunes, 12 de diciembre de 2022

VISITACIÓN

Foto: J.X.

Cada visita al bosque de las novias muertas era un acto amoroso.

Como una devoción amorosa que ascendía de las profundidades y florecía en la tierra. 

Como una flor renaciendo una y otra vez en un extremo del misterio de la vida.

"Nunca te abandonaré. Pensaré siempre en ti", concluía, y no hablaba más en toda la cena, en un bar casero del barrio.

domingo, 11 de diciembre de 2022

EL SILENCIO DE LA EXPIACIÓN

 Foto: J.X.

Pidió otra cerveza y un triángulo grueso de tortilla de patata.

Hacía mucho frío en el bar. En invierno tenían abierta una de las dos puertas, y en verano lo abrían todo, las dos puertas y una ventana del fondo, con la consiguiente corriente de aire que él no soportaba ni en verano.

Al terminar de beber la segunda cerveza, necesitó escupir en el pañuelo. Lo hacía lo más discretamente que podía, utilizando estrategias de ocultamiento que había ido aprendiendo, con trabajo y dolor diarios, a lo largo de su vida.

Sin embargo, en esta ocasión, una niña, que estaba con sus padres en otra mesa, descubrió lo que él estaba haciendo. Mirándola, intentó disculparse mediante una sonrisa. La niña no decía nada. Él tampoco podía decir nada. Era el silencio perenne de un vagabundo. Sin habla. Volvió a sonreír a la niña. Como un silencio de expiación por haber escupido en el pañuelo. Sin habla.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

UN JARDÍN APARTADO

Foto: J.X. 

De vez en cuando nos veíamos en rincones de bar. Apenas nos saludábamos. Pero nos sentábamos juntos, uno frente al otro.

Él me sonreía como si fuera un niño triste. Sin embargo, él consideraba que el niño triste era yo.

Así, pues, terminábamos concluyendo que ambos éramos unos niños tristes. Y ya dejábamos a un lado la infancia y la tristeza.

Era entonces cuando se animaba y me lo contaba otra vez.

Todo el peso del mundo -me decía-, puede ser un peso leve si lo cultivas en un jardín apartado, hermético, y dejas que las plantas florezcan tan sólo de noche, sin presencia humana.

El suyo, el jardín que él había plantado cuando se quedó solo, sin familia, se lo quemaron unos desconocidos que descubrieron la entrada secreta al jardín.

Desde entonces, se escondía en rincones de bar, donde a veces nos encontrábamos al azar y nos sentábamos juntos.

viernes, 2 de diciembre de 2022

LA FLORISTERÍA

 Foto: J.X.

Entró en la floristería y pidió la flor más bella.

Le dijeron que no tenían esa clase de flor, ni la conocían siquiera.

No preguntó más y compró un ramo de margaritas, sí, aquellas mismas, las de color amarillo, dijo.

Cuando se dirigía en autobús a la estancia donde ella reposaba, unas ramitas secas, rotas, se fueron desgajando del alma (un alma que no era la de él) y cayeron en el ramo de las margaritas amarillas, que se fueron convirtiendo en las flores más bellas.

Eran flores para la novia muerta.