lunes, 2 de marzo de 2026

INTENTO DE IDILIO ROMÁNTICO EN EL SUPERMERCADO

 Foto: J.X.


Cuando la veía desde la calle,

atendiendo en la caja del supermercado,

se apresuraba a entrar,

escogía un paquete de té

o de pañuelos de papel,

se dirigía a la caja,

y le preguntaba

a la cajera,

titubeando,

si disponían de cambio

de un billete de 50 euros.

Siempre la misma pregunta,

a la misma cajera,

que invariablemente

le respondía que sí.

¿Por qué tanto misterio?

Le gustaba,

mediante la operación de cambio

del billete de 50 euros,

demorarse

con las monedas y billetes pequeños,

y poder rozarle así

las puntas de los dedos.

Llegando incluso, a veces,

aparentando confusión,

a rozarle bien

parte de la mano. 


A Ella

-que no era ella,

ni ésta ni aquélla,

sino la hechicera caminando

bajo el cielo de los bosques-,

no le hubiera gustado esta parodia,

ese transformismo poético

mediante dinero en metálico,

de un idilio ridículo en el supermercado.

O sí, ¿por qué no?

Sí.

Ven conmigo

-primero,

sal del escondite, hechicera-,

y te mostraré

a este viejo amigo nuestro

ensayando folletines románticos

con la cajera del supermercado.


domingo, 1 de marzo de 2026

EL COLLAR



EL COLLAR

(Un posible cuento de Las mil y una noches)


Alrededor del cuello,

quiere deslumbrar y no puede,

un collar

de huesos diminutos, gastados,

un collar de perlas falsas

y

amores deslucidos, desgarrados.

A medida que mueve el cuerpo

de un lado a otro,

las “malas piezas” del collar

chupan leche ácida.

Quedan esmaltados en plata,

los huesos y las perlas falsas.

Al mismo tiempo,

en la parte inferior del collar,

más ocultos,

los amores desgarrados

se deslizan cuerpo abajo,

exprimiendo limones verdes

sobre la tierna cicatriz

del desgarro.


miércoles, 25 de febrero de 2026

EL LARGO PASO DEL TIEMPO

 Foto: J.X.




El primer y último día,

tendrás el mismo sueño,

la misma imposibilidad

de amar.


Entre

los dos cuerpos,

hay un espacio vacío

que el deseo

no puede atravesar.

El tiempo

ha malgastado el amor,

y queda el deseo

como fruta magullada.

Cortada

en dos mitades,

tiene el aroma desvanecido

a cada lado.

En medio,

el espacio vacío

que el deseo

no puede cruzar.


El primer y último día,

tendrás el mismo sueño,

la misma imposibilidad

de amar.


Tenía los pies

curtidos de tantos pasos.

Tenía el corazón

arrancado por haber amado.



miércoles, 18 de febrero de 2026

ESPONSALES DE TINIEBLAS

 Foto: J.X.    


ESPONSALES DE TINIEBLAS

(TECLEANDO SINÓNIMOS PARA DESCIFRAR

LA CLAVE QUE PROVOCÓ

LA DESTRUCCIÓN EN UNA ESQUINA)


Ahora, después de teclear,

el personaje deletrea

la palabra descorazonar:


(De des- y corazón.)

    1. tr. Desanimar, acobardar, amilanar. (U. t. c. prnl.)


2. Sinónimos:

    • Desanimar, desalentar, desmoralizar, abatir, desolar, desesperanzar, deprimir, bajonear, achorcholar, decepcionar, amedrentar, acoquinar, acobardar, anonadar, intimidar.

    3. Antinómicos:

    • Animar, alentar.

4. (Tr.) Arrancar, quitar, sacar el corazón.*

...........................................................


El solitario,

destruido en una esquina,

cerró el libro,

sin acabar de encontrar

la clave de su destrucción.

Sangra,

tanta ausencia.


I giorni senza te,

canta Gino Paoli.

...............................................................



* Diccionario de la RAE.




domingo, 15 de febrero de 2026

DESDE EL SÓTANO

 Foto: J.X.


Hubo un tiempo

en que peregrinaba

de sótano en sótano,

en busca de una encrucijada

que ofreciera lluvia a la desnudez.

Sin embargo, en los sótanos

sólo había aguas estancadas.

Imposible limpiar, en esas aguas,

heridas de cuerpo y alma.

Así, pues, hubo un tiempo

en que temía

embarrar la piel de otro ser, 

sus adentros.


sábado, 14 de febrero de 2026

TIENE LOS LABIOS CORTADOS POR EL FRÍO

Foto: J.X.

I

Había amado.

Por desamor,

por muerte,

dejó de amar.

De vez en cuando,

imaginaba

y

deseaba.

Pero jamás

volvió a amar.


II

Tiene los labios

cortados por el frío.

Con la lengua y los dientes,

se arranca un trocito de piel,

que la boca no escupe,

sino que duda sobre la punta de la lengua.

Ahora se desliza labios adentro,

de modo que,

mediante ese trocito de piel,

él percibe el sabor

del beso de aquella muerte.

martes, 10 de febrero de 2026

LAS CALLES DEL VÍA CRUCIS

 Foto: J.X.


Sin que la gente se diera cuenta,

él oficiaba un vía crucis personal

por las calles de la ciudad.

Iba de una calle a otra,

en peregrinación,

casi siempre por las mismas calles.

Se paraba frente al escaparate

de esta o aquella tienda,

como si fueran lugares sagrados:

los pasos del calvario

que recorre,

en secreto,

su vía crucis callejero.

Entonces, ahí parado,

delante de cada escaparate,

musitaba en silencio

unas palabras de contrición.

Eran oraciones breves

aprendidas de su tía abuela,

que las inventaba,

lejos de los dioses,

cuyo principio era siempre el mismo:

A ti, amada o amado, me encomiendo.

Oraciones

dedicadas a algunas personas muertas

que lo ayudaban,

con su custodia,

a derretir

el peso

de la cadena de hielo

que llevaba dentro.

Cada palabra rezada,

cada verso,

era una forma de castigo,

pero también de reparación.

Un cargo de muerte

a su vida,

trastocada por amor.


Estas cosas pasan

cuando cuerpo y alma

son un lío continuo,

marionetas de una falacia.


martes, 27 de enero de 2026

FORMAS PÓSTUMAS

 Foto: J.X.


Cuando no estés,

estarás en mí.

Cuando yo no esté,

estarás en mí también,

y yo estaré en ti,

aunque ambos

ya no estemos

en ese amor en que estamos,

pese a todo,

queriéndonos así.


Su ausencia

ocupa todo el espacio.

Cada vez quedan menos palabras

para decirla,

para nombrarla.

Aunque estaba lejos, y muerta,

podía tocarla, viva.


No escribir es la muerte.

Escribir,

como diría el poeta Juan Luis Panero,

es una forma, 

uno de los

juegos para aplazar la muerte.

Y, asimismo,

una forma de vivirte,

a ti, escondida tan lejos.




domingo, 18 de enero de 2026

EN BUSCA DEL VACÍO

 Foto: J.X.


Cuenta la leyenda,

que no amaba a las mujeres,

ni tampoco a los hombres,

a los cuales aborrecía.

Se cuenta que, de niño,

se había encantado

de una niña y de otro niño.

La leyenda no dice

enamorado”,

sino “encantado”.

Y cuenta, además,

que ya de niño

fue violentado por fuera,

y agredido, muy adentro.

"Tienes

ojos de Bambi

mordido por perros de caza",

maldecían ellos.

"Tienes

ojos de Cenicienta",

maldecían ellas.

Al crecer,

el niño nunca entendió

la palabra amor.

Y en cuanto al deseo,

sólo sentía

curiosidad malsana

por averiguar y palpar

la soledad

de los escondrijos,

vacíos,

enmascarados de hojas,

de algunas hadas furtivas del barrio.

Sólo deseaba

esconder su propio vacío

-no de hombre, ni de niño,

sino de muerto errante-,

en el lejano y frondoso

bosque de esos vacíos.


No cuenta la leyenda,

pero sí comentan algunos del vecindario,

que un día,

quien había imaginado tanto

los vacíos,

fue arrojado a un barranco

desde un automóvil,

con un disparo en la cabeza,

por deudas de no se sabe qué.

Su cuerpo, al caer,

rebotaba en las piedras del barranco,

ensangrentando las escasas flores

y el vacío infinito.


Esta es, pues, la historia del amigo

que no pudo serlo.

Que hizo, entre broncas y silencios,

su vía crucis personal,

que era su manera de andar a solas

por los límites de la humanidad,

intentando ser ese amigo

que estaba destinado a no serlo.

Ya en su infancia

le advirtieron

que “sería de poca vida

y mucho encantamiento”.

El hada furtiva del barrio

que siempre lo había protegido,

como su ángel custodio,

un día fue acorralada,

mordida y despedazada

por los perros de caza del barrio,

y lo dejó solo en la tierra,

para siempre, 

hasta que por deudas lo mataron. 


Desangrado, al inicio del camino,

a los veinte años,

por una deuda.

Desangrado, al cabo de los años,

al final del camino,

por otras deudas.


Al final del camino,

una luz intermitente,

una débil luz

que se enciende y se apaga.


sábado, 17 de enero de 2026

EL LAMENTO

 Foto: J.X. 


De la tierra,

asciende un lamento.

No es el lamento de la novia muerta.

Tampoco es mi lamento.

Es el lamento,

que sube de la tierra.

viernes, 2 de enero de 2026

LA HERIDA DEL SILENCIO

 Foto: J.X.


Incrustada bajo la piel,

entre las costillas,

ninguna mirada

podía verla.

Era imperceptible,

invisible

al ojo humano.

Una herida,

en el costado izquierdo,

bajo la piel.

La herida del silencio,

incurable,

la herida de la inocencia,

que seguía ahí,

alargándose en el tiempo,

desde el amor de la infancia

hasta el amor maculado.

La herida,

disimulada bajo la piel,

se extiende

en busca de la palabra expiatoria,

silencio retorciéndose

en el vacío del abandono.


martes, 30 de diciembre de 2025

EN EL NOMBRE DEL DOLOR

 Foto: J.X.  



Con demasiada inocencia

en los ojos,

muy pronto fue perseguido

aquel niño

por una jauría

de miradas equívocas,

manos peligrosas

y palabras incomprensibles,

en colas y butacas

de cines de barrio,

en calles y playas.

No contaremos nada más,

salvo el dolor,

la soledad aterradora,

desoladora,

del inicio.

Decirlo, sí,

el escueto dolor,

sin contarlo en detalle.


Pasados los años,

en uno de los caminos de perdición,

encontró un atajo desértico,

sin hombres ni mujeres.

Un atajo abrupto donde

reposar y expiar

la inocencia vulnerada.

Expiación del dolor.

Sin dioses ni demonios,

ni otros seres inventados.

La expiación del dolor

por haber sido tan inocente,

extraviándose al cruzar

calles y playas,

en el principio,

en el inicio del camino.


Un día, de súbito,

apareció ella,

que también andaba extraviada

entre las piedras.

Una aparición en medio del camino.

Fue entonces,

desde ese atajo escarpado,

que empezó a desangrarse la culpa,

comenzó a fluir la sangre purificadora,

la jubilosa sangre del amor,

sin un porqué.

Hasta que un atardecer,

ya al final del atajo,

ella se levantó de la cama,

le dio un beso,

como ausente,

abrió la puerta de la habitación

y abandonó el Hospital,

coronada de flores,

se adentró en el mar

y jamás regresó.


A ti, me encomiendo.

domingo, 28 de diciembre de 2025

PARTE MÉDICO

 Foto: J.X.



Aquel día por la tarde,

se levantó de la cama,

abrió la puerta,

salió del Hospital,

y ya no volvió.

Dejó su cuerpo

con los ojos muy abiertos.

No sabemos qué fue

lo último que vio.

Alguien le cerró los párpados

y le dio un beso.

Detuvo la mano

sobre la parte del cuerpo

que la había matado.


domingo, 21 de diciembre de 2025

PLEGARIA DERRAMADA COMO ENSALMO AL BORDE DEL VACÍO

 Foto: J.X.


Malvivía a oscuras.

Apagaba las luces de casa

para no ver en ningún espejo

el rostro desfigurado,

los labios despellejados,

aquella mirada fija, impenetrable,

que llevaba dentro,

como un sepulcro vacío

colmado de esencias

cuya custodia

le había sido destinada

para que, en tiempos remotos,

hubiera memoria

del aroma de todas las flores,

que la novia muerta

había recogido de los bosques

para perfumar los escondrijos

en que él y otros y otras como él

se tambalean

y malviven

con un lirio quemado en la mano.