miércoles, 7 de diciembre de 2022

UN JARDÍN APARTADO

Foto: J.X. 

De vez en cuando nos veíamos en rincones de bar. Apenas nos saludábamos. Pero nos sentábamos juntos, uno frente al otro.

Él me sonreía como si fuera un niño triste. Sin embargo, él consideraba que el niño triste era yo.

Así, pues, terminábamos concluyendo que ambos éramos unos niños tristes. Y ya dejábamos a un lado la infancia y la tristeza.

Era entonces cuando se animaba y me lo contaba otra vez.

Todo el peso del mundo -me decía-, puede ser un peso leve si lo cultivas en un jardín apartado, hermético, y dejas que las plantas florezcan tan sólo de noche, sin presencia humana.

El suyo, el jardín que él había plantado cuando se quedó solo, sin familia, se lo quemaron unos desconocidos que descubrieron la entrada secreta al jardín.

Desde entonces, se escondía en rincones de bar, donde a veces nos encontrábamos al azar y nos sentábamos juntos.

viernes, 2 de diciembre de 2022

LA FLORISTERÍA

 Foto: J.X.

Entró en la floristería y pidió la flor más bella.

Le dijeron que no tenían esa clase de flor, ni la conocían siquiera.

No preguntó más y compró un ramo de margaritas, sí, aquellas mismas, las de color amarillo, dijo.

Cuando se dirigía en autobús a la estancia donde ella reposaba, unas ramitas secas, rotas, se fueron desgajando del alma (un alma que no era la de él) y cayeron en el ramo de las margaritas amarillas, que se fueron convirtiendo en las flores más bellas.

Eran flores para la novia muerta.

lunes, 7 de noviembre de 2022

DE REGRESO

Foto: J.X.

Llegó más tarde que otros días al bar. Pidió una cerveza.

Llovía. Tronaba. Un relámpago cayó cerca, iluminando el fondo del bar donde él acostumbraba a sentarse.

Fue entonces cuando lo dijo: no había escogido un camino de perfección para llegar a la última etapa de su destino.

No iba de vuelo, sino que regresaba. Andaba paso a paso, hacia atrás, a ras de tierra, a ras de culpa.

Estos pasos, este andar lento era su manera de rogar a lo desconocido, desde los márgenes del desconsuelo. Camino sinuoso flanqueado de árboles torcidos, secos, pero de hoja perenne aún, y con ramas de flores vivas. 

A cada pequeño trecho del camino, se le caían trozos de alma, que desaparecían entre los matorrales como si buscaran raíces de dulzura para calmar la sed.

Regresaba. Pernoctó en una casa del dolor.

Vivió allí un tiempo.

Iba de regreso. Volvía de aquel lugar donde se detuvo demasiado tiempo, un extenso y escarpado lugar de perdición.

Después de finalizar su discurso desde el fondo del bar, añadía una palabra, y otra, y otra más: era su manera de soportar el desgarro de la memoria. Con otra palabra más.

Adentro, muy adentro, purificando el envenenamiento de las horas, fluyen restos de amor por la venas rasgadas de la ausencia.

En casa, en la calle o en el bar, cuando no decía nada o hablaba a los desconocidos, estuviera donde estuviese, hablaba con ella y se preguntaba qué vestido de muñeca estaría cosiendo la novia ausente, la novia muerta.

Se aseaba y se cambiaba de ropa, todos los sábados, para acudir a la cita con ella en el jardín cerrado, bajo los dos cipreses. 

Pero ambos se extravían. No se encuentran.

Perdida la voz, la mirada, el tacto.

Pérdida, perdida, pérdida, perdida.

Extraviados.

Un gusano retraído en el pétalo húmedo de una flor.

Plegaria por la sangre derramada, amorosa.

Plegaria a lo desconocido.



miércoles, 26 de octubre de 2022

LA MITAD DE DE LA PIEL

Foto: J.X.

Cuando viene la muerte (sea la muerte de la vida, o la muerte del amor), el misterio del dolor te agarra por los cabellos, como decían Ausiàs March y Garcilaso de la Vega. Aunque tu no seas el difunto, sino quien sobrevive a una muerte. En un sentido u otro, los secuestros mortales te agarran del cabello  y te cambian la vida.

No hay salida. ¿Cómo sobrevivir después de haber sido tocado por la muerte?

Tampoco vamos a contar en qué sentido u otro te cambia la vida, de raíz. No lo sabemos aún. Es demasiado pronto para decirlo. Según lo que intuyamos, si es muy secreto, si es muy íntimo, sería mejor no contarlo en prosa. Para eso ya tenemos al poema, que lo sabe contar mediante metáforas Que es como un todo de muerte expuesto en la mitad de la piel.


lunes, 17 de octubre de 2022

TRANSFIGURACIÓN

Foto: J.X. 

Desde aquel día, ¿qué día?, ¿y por qué?, desde aquel día de horas oscuras, misteriosas, su vida se transfiguró en un esqueleto arrodillado con una flor marchita en la mano.

Dos basureros, que lo encontraron en una mala esquina, creyendo que era el esqueleto de un perro que había muerto abandonado en aquel lugar remoto de la ciudad, arrojaron los huesos en una bolsa y los llevaron al vertedero.

viernes, 14 de octubre de 2022

EL VERTEDERO (Variación sobre un texto anterior)

Viñeta: Enrique Herreros

I

Esta vez no pudo llegar a su destino.

Cuenta la leyenda que no pudo soportar más el peso de la realidad. Había conocido a una persona cuya bondad y belleza la muerte destruyó. No pudo resistirlo. Le quedó el alma desprotegida, desnuda. Fue entonces cuando la memoria pesó y segregó todo el veneno que su cuerpo había ido acumulando a lo largo de la vida. El alma, sin aquella protección vital de bondad y belleza, también fue a su vez envenenada. Medio muerta por el veneno, aún pudo, sin embargo, refugiarse en un escondrijo sano del cuerpo envenenado y ocultarse por un tiempo.

Cuando llegó la muerte y encontró el escondrijo del cuerpo de él, ya sin vida, el alma había desaparecido. Pero aprovechó para atormentar más aún al cuerpo envenenado y muerto, hasta matarlo otra vez, un cuerpo dos veces muerto, y descubrir el origen de la maldición, de los sueños oscuros de su vida, que la propia muerte ignoraba.


II

Decíamos, pues, que él no pudo soportar la realidad, y cayó de bruces en un lugar recóndito situado entre dos rocas, al borde de un precipicio, con la memoria envenenada supurando en el polvo, y un ramo de flores en las manos.

Se incorporó a duras penas, hasta que pudo arrodillarse. Y permaneció allí, entre las dos rocas, junto al precipicio, el resto de su vida, lejos de todo el mundo, como un ermitaño malherido. El ramo de flores se marchitó prendido a los huesos de las manos del esqueleto arrodillado.

Una noche se acercó a las dos rocas el conductor de un camión de la basura, que, indeciso, resolvió al fin introducir con una pala aquellos restos de huesos y flores en bolsas de plástico. Al amanecer, lo descargó todo en el vertedero de un acantilado, cerca del mar, donde reciclaban la basura de la ciudad que recogían cada noche.

Uno de los trabajadores de la industria recicladora recuerda que, aquel día, había unos huesos extraños que se resistían a ser reciclados como el resto de la basura recogida. Eran trozos de aquel cuerpo envenenado, de aquellos huesos del esqueleto que se había quedado sin alma, arrodillado al borde de un precipicio, entre dos rocas, y un ramo de flores marchitas entre las manos.

La narración de la leyenda no puede ir más allá, desangrada con las últimas palabras, y seguir revelando el misterio de la doble muerte de aquel cuerpo y de la enfermedad de su alma fugitiva.

martes, 11 de octubre de 2022

TODO EL PESO

Foto: J.X. 

Todo el peso.

Todos los pesos muertos que vienen del peso de una muerte.

El peso del amor, de la ausencia.

El peso de las manos y de los pies. El peso del alma.

El peso del silencio de los objetos.

El peso de las palabras. Las pronunciadas y las no dichas.

En cada rincón, el peso de los inesperado. En cada rincón.

Todo el peso. Toda la sombra.


domingo, 9 de octubre de 2022

LUGAR SECRETO

Foto: J.X.

Se ocultaba en los bares más recónditos, como si fueran refugios para la muerte que arrastraba en el alma y con el cuerpo, fuera del alma.

En esos lugares secretos, de silencio mal iluminado, no eran necesarias las palabras habladas. Bastaba una mirada cómplice.

Al entrar y pedir unas bebidas, hacía una sola advertencia: que la cerveza estuviera templada, y para ella, su acompañante, un té con soja.

Mientras tanto, la novia muerta sonreía a su lado.

miércoles, 5 de octubre de 2022

TODO ES HUIDA

Foto: J.X.

El cuerpo se escapa, malherido.

El espíritu se fuga, huye cojeando a través de los bosques y del mar.

Todo es evasión, huida.

¿Qué resta?

Todo es silencio.


viernes, 30 de septiembre de 2022

MALA VIDA

Foto: J. X.

Lo condenaron y lo expulsaron de la comunidad de vecinos por mala vida.

Él pidió explicaciones y clemencia.

Pero nadie supo explicarle con precisión qué era lo contrario de la mala vida.

Ante la duda, fue ratificada la sentencia y expulsado.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

LLEGAR AL FONDO

 Foto: J.X.

Era él quien, primaveras y veranos, cerraba las puertas del fondo de los bares para que no hubiera corrientes de aire.

Exhausto, su cuerpo se inclinó junto al precipicio y cayó de bruces, abismo abajo. Sin embargo, no llegó a tocar el fondo.

Una última palabra surgió de la pared rocosa del abismo, como si fuera una rama.

Y se quedó ahí, prendido, balanceándose entre la pared rocosa y la última palabra. Hasta que el peso de su cuerpo delgado, el azar y la resistencia de la última palabra lo permitieran.

Era él quien, primaveras y veranos, cerraba las puertas del fondo de los bares para evitar las corrientes de aire, que le resfriaban el cuerpo y el alma.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

DEUDAS DE AMOR

Foto: J.X.

No sabía cómo hacerlo para no vivir y morir solo.

Pidió ayuda a la novia muerta para que le acompañara a caminar por las frondosidades del bosque, lejos de la humanidad, hasta el fin.

Quería alejarse de este mundo, escapar del infierno de este mundo, e irse lejos, muy lejos, y deambular con la novia muerta por un camino de árboles, pájaros y nubes.

Pero no recibía ninguna respuesta. Todo era silencio en el bosque.

O quizás este era su destino y era mejor vivir y morir solo, pagando así todas las deudas de amor pendientes.

Nunca podría hablar con nadie más, a las afueras del bosque. Tenía el horror de la ciudad debajo de la lengua, como si fuera la muerte.


viernes, 2 de septiembre de 2022

DEL OTRO MUNDO

Foto: J:X.

Era feliz cuando no estaba en este mundo, abstraído con los duendes, las hadas y los espíritus.

Pero el día en que unas fuerzas descomunales y siniestras lo arrancaron del otro mundo y lo encadenaron a éste, los desvíos más oscuros lo extraviaron en lo más profundo del bosque, donde no entraba la luz y la única salida era el abismo.

Una hormiga en la arena, dirigiéndose a su hormiguero, queda atrapada debajo del zapato de un caminante. Pero sobrevive gracias al laberinto de arena, y entra en el hormiguero, en los escondites construidos bajo tierra. 

El caminante nunca lo sabrá. 

lunes, 29 de agosto de 2022

TERROR CASERO

Foto: J.X.

Tenía miedo de todo. Angustia desmesurada por todo.

Temía los accidentes callejeros y los siniestros domésticos. La rotura de una cañería, un grifo chorreando sin parar, la cocina con un escape de gas, la nevera que no refrigera, el microondas que no funciona, chispazos eléctricos en las lámparas, en el aparato de televisión.

Y, para colmo, las paredes agrietadas, cada vez con más grietas abiertas que hacen caer la pintura y pueden abrir el paso a cualquier insecto. Y el móvil que también se apaga y muere.

Un horror. A todo y por todo. Un horror.

Aunque todo esto quizá le distraía de su rotura íntima, con el cuerpo averiado por arriba y por abajo, por dentro y por fuera, con el corazón y el alma agujereados, mortificados por un dolor amoroso.

No cumplió su promesa: morir al lado de ella, hasta el último aliento. Había salido un momento a buscar habitación en un hotel o pensión que estuviera cerca del hospital. En vano. No había ninguno. Aquel barrio no era zona turística, le indicaron en una tienda. Tardó, pues, más de la cuenta en volver al hospital, de tanto buscar en vano, y al entrar en la habitación ella tenía los ojos muy abiertos. Ya había sido secuestrada por la muerte.  

Al ver su última mirada, la memoria le acuchilló el alma. Le cerró los ojos y le dio un beso.

Vivió solo el resto de su vida. Aquel terror y aquel dolor  no se podían compartir.

Un terror, un dolor incurables.

Murió de amor y de terror casero.

sábado, 27 de agosto de 2022

OTRO PASO MÁS

Foto. J.X.

Todas las palabras están ausentes, clavadas en el frío.

Todos los nombres, heridos de mala muerte.

Sin palabras, sin nombres, cada paso bordea el abismo. Lo bordea, pero no tropieza, ni se cae. Es otro paso más junto al abismo.

El frío permanece ahí, en los límites, arriba, abajo y a los lados.

Con todas las palabras clavadas de ausencia en el frío.

Y los nombres heridos, de mala muerte.

Otro paso más... hacia el amor perdido, hacia las raíces cuyas flores perfuman la muerte.

jueves, 25 de agosto de 2022

UN SUCESO

Foto: J.X.

Corren rumores de que les han partido las piernas a una palabra y a quien la pronunció en mala hora.

Por temor, sin embargo, nadie se atreve a decir de qué palabra se trata, ni quién fue el que la dijo.

Pero corren rumores de que a ambos les han partido las piernas.

Algunos, más inconscientes y murmuradores, aseguran que él oculta un estigma en el vientre: un nombre de persona o de ciudad cuyas letras ensangrentadas no pueden ser descifradas.

¿No será todo un vulgar asunto amoroso, con ofensas y venganzas de muerte?, se preguntan otros.

domingo, 21 de agosto de 2022

SERPIENTES EN EL RELLANO DE LA ESCALERA

Ni una palabra más. No hay más que contar. Se acabó el cuento.

Los cuentos no suelen tener un final feliz, ¿por qué éste debía de tenerlo y ser una excepción y no un cuento triste?

Por lo tanto, ¿continuar escribiendo una palabra tras otra como peldaños de una escalera de peregrinación que asciende a las cumbres nevadas de un cuento feliz, lejos de este mundo?

Sería otro vano esfuerzo cuando la tristeza ya no cabe en los ojos.


miércoles, 17 de agosto de 2022

ESCONDRIJO

Foto: J.X.

Escondido en el hueco de un árbol, como un conejo que huye de la caza, se mantiene aún con vida. Una vida furtiva.

El resto de su vida huyó con la muerte, cuando ésta raptó a la novia muerta y se fugaron no sabemos adónde.

Solo, en el hueco de un árbol, acechado por la caza de los perseguidores vivos y muertos.

Cada mañana, cada despertar era como una tortura en el hueco del árbol.


martes, 16 de agosto de 2022

ELEGÍA

Foto: J.X.

La novia muerta llora de tristeza por la inutilidad del novio que ha dejado abandonado sobre la tierra en manos de la crueldad.

Todas las novias muertas se visten de flores y brotan del subsuelo para aromatizar a los novios desdichados, amargados de manos y pies, que son incapaces de saludar y de caminar, sin ellas, en el infierno de la tierra.


domingo, 14 de agosto de 2022

LAS PUERTAS

 Foto: J.X.

Las puertas de la vida y de la muerte no se abren ni se cierran cuando uno lo quiere.

Un malogrado primer amor de juventud le condujo escaleras abajo, hasta el fondo, hasta las puertas de la muerte, junto al mar. Sin embargo, las puertas, que estaban abiertas, se cerraron antes de que él pudiera entrar. El estruendo que hicieron las puertas al cerrarse, le ensordecieron parte de la vida, hasta corromperla con voces  que sólo él escuchaba noche y día, atormentándolo.

Pero debía continuar manejándose con la vida lo mejor posible.

Mucho tiempo después, otro amor, un amor hondo, imperecedero, le condujo también al cabo de los años a las puertas de la muerte. Esta vez las puertas se abrieron y no se cerraron como en la primera ocasión.

La novia muerta, que aguardaba en el umbral, le dio la mano y desaparecieron juntos, más allá del mar, donde ya nada podría volver a matarlos.

sábado, 13 de agosto de 2022

LA CUEVA MISTERIOSA

Foto: J.X. 

En la cueva recóndita de un bosque, cubiertas las paredes con esas barras de hielo que refrigeraban la antiguas neveras de las tiendas cárnicas (tocinerías, carnicerías, pescaterías), se expone una selección de corazones desgarrados a temprana edad, almas troceadas a lo largo de la vida, y otros despojos de naturaleza amorosa, a buen precio, oportunidad excelente para desesperados extraviados en el bosque.

Las piezas son frescas, sangran aún sobre las macetas de flores que hay en el mostrador de la cueva, como recipientes.

Advertencia: No se garantiza felicidad alguna.

Infancias muertas siembran flores en la tierra gastada del bosque. 


miércoles, 10 de agosto de 2022

LA ESPERA

Foto: J.X.

No podía vivir sin ella, aquella novia que le había dejado solo, maltrecho, agarrado a una esquina.

Ella no era una novia efímera, una novia más en su vida.

Era blanca la esquina donde permanecía agarrado, esperando en vano la llegada de su novia.

Agarrado a la esquina blanca de un hospital, esperando a la novia muerta.

Hay palabras pintadas en una de las paredes de esa esquina. Cada vez que llueve, se mueven, gotean y sangran. 

Pero no se borran. 

lunes, 8 de agosto de 2022

EL DESPIECE

Foto: J.X.

De un gancho de carnicería cuelga la tristeza por dentro.

Es una tristeza recubierta de espinas que, a semejanza de un péndulo con aristas, a cada roce va perforando más la herida, gastando el corazón.

Es el despiece del cuerpo y el alma.

Como si hubiera un matadero escondido dentro de él, en que se despedazan todas las flores encharcadas en sangre.

sábado, 6 de agosto de 2022

NO LO DIGAS

Foto: J.X.

No lo digas.

Ya lo has dicho muchas veces. Pero no lo digas más.

Si ahora lo dices otra vez, con más desesperación y claridad, ya no será lo mismo, y lo dirás sin encubrimiento.

La poesía acoge bondades y maldades, y las encubre, sobretodo estas últimas, las maldades, las maldades más graves.

No lo digas. No hables más. Súfrelo, que la poesía te encubra como si fueras un malhechor perseguido, y cállate.

martes, 2 de agosto de 2022

EL DESCONSUELO

 Foto: J.X.

Era tanto el desconsuelo que se apoderaba de él y lo remataba en mil pedazos, por fuera y por dentro, que jamás volvió a decir: “Esta boca es mía”.

Cuando ya no puedes escribir, ¿qué más puedes escribir aún?

Reptan las últimas flores hasta lo más hondo de la tierra, para que los pétalos rocen su bondad y belleza y eleven su aroma hasta el espacio amoroso más invisible y puro.

Y lo escribes como una forma de amarla en lo imposible.


sábado, 30 de julio de 2022

CUANDO TODO SE PERDIÓ

 Foto: J.X.

Por mucho que regreses..., por mucho que vuelvas al lugar, no hallarás lo que habías encontrado y no supiste guardar.

Y que sólo era para ti, camuflado entre los huesos que reposan debajo de las flores.

Llora la novia muerta porque él le trae flores y no sabe encontrarla.



viernes, 29 de julio de 2022

EL AMOR CAÍDO

Foto: J.X.

El cuerpo, renqueante.

El alma, clavada en un muro de cualquier manera, a martillazos ciegos, a golpes de piedra sobre clavos ardiendo.

¿La sangre? Reseca. Queda la forma, fría, monstruosa.

Y sin embargo, el amor, ahí.

miércoles, 27 de julio de 2022

VOLVER

Foto: J.X. 

Ésta vez no hay que volver. Cualquier día es malo. Sin embargo, cualquier día es bueno para no volver.

Después de haber regresado al amor y, al fin, con suerte y misterio, haberlo encontrado..., una vez muerto éste, cualquier día es malo..., pero cualquier día es bueno para no volver al suplicio de la vida. Ésta vez no hay que volver.

Déjate llevar por las últimas flores cuajadas de sangre. 


lunes, 25 de julio de 2022

EN LA CUERDA FLOJA

Foto: J.X.

No descansa. Ni sueña.

Desde el día en que todo comenzó a resquebrajarse, que ya no descansa. Ni sueña. Vive en una casa resquebrajada, donde no hay ni una sola pared que no lo esté. Todo resquebrajado. También el cuerpo, el alma, la memoria, el amor, la vida cotidiana, resquebrajados por todas partes.

No tiene dónde apoyarse. Arrojado a la cuerda floja, se mantiene como puede, haciendo extraños equilibrios de soledad con su vida resquebrajada.

Y no descansa. Ni sueña.

Cuando el silencio te cose la boca, / no puedes susurrar más palabras que éstas.

Se pone un bolígrafo en el bolsillo de la camisa, para que, en caso de accidente (caída, atropello...), el bolígrafo, con el capuchón en punta, le atraviese el corazón.


jueves, 21 de julio de 2022

SIN TRASTORNO NI RETORNO

Foto: J.X.

Hay muertes que trastornan el alma a tal punto, que te llevan en pocos instantes a otro lado del mundo. En donde ya no habrá límites que te trastornen el alma con otra muerte y te conduzcan otra vez a otro lado de mundo.

Fil tallat per aquelles tisores tan fines que tots guardem en un armariet de casa.

Ya no tendrás que arrastrarte como la pena de un perro apaleado.

Ya no habrá más pena ni perro, ni más nombres, como en aquella primera noche.