viernes, 5 de abril de 2024

EN EL ESTANQUE

 Foto: J.X.

Si ya no hay más corazón; si no hay alma; si no hay espíritu, podemos escribir que nos quedará la sangre amorosa, aunque se estanque y no fluya como antes, cuando podíamos escribir que la sangre amorosa fluiría en nosotros por siempre más.

sábado, 30 de marzo de 2024

NO IMPORTA

 Foto: J.X.

Es cursi, ya lo sabía. Escribir sobre la muerte de un amor. Amar, ser amado. Es cursi. No importa.

Él era cursi, ya lo sabía. Era trágico. No importa.

Decía, por ejemplo:

No he sabido quererte.

Pero daría mi vida

para que vivieras.

Muero por ti,

para que te reencarnes

y sigas viviendo en mi muerte viva.


miércoles, 27 de marzo de 2024

COMO SI...

Foto: J.X.

Como si el autor quisiera dejar en el silencio todo aquello sobrevivido que no se puede contar..., abandonado a orillas de un río, entre los árboles, bajo el matorral donde guarda sus secretos el amor muerto. 



sábado, 23 de marzo de 2024

PEQUEÑA FLOR

 Foto: J.X.


Iba perdido de una calle a otra, sin saber cómo ni dónde podría esconder el tesoro de una muerte que llevaba dentro, cerca del alma, pero muy adentro de su corazón, que latía a un ritmo desbarajustado, cuya sangre amorosa era una pequeña flor, una de esas flores que sólo se ven cuando las pisas.


Nota. Poema en prosa escrito con música de Sidney Bechet y una frase de Juan Valera.



jueves, 21 de marzo de 2024

RAMAS DE ZARZA

 Foto: J.X.

“Soy menos que nada”, decía recordando una vieja canción, una ranchera.

“Menos que nada, sin ella, sin ti, soy menos que nada”, decía en la barra del bar, o cantaba otros versos de la misma canción modificándolos según el día, según la tristeza del día, explicaba él.

De pronto, cambiaba de palabras y se despedía a toda prisa. No disponía de más tiempo. Tenía una cita con la muerte, “que no admite excusas ni exculpaciones, y me azota con ramas de zarza”, añadía, y afirmando con la cabeza nos leía una nota, siempre la misma:

Arbusto de la familia de las rosáceas, espinoso, con tallos sarmentosos de cuatro a cinco metros de largo, con aguijones fuertes y con forma de gancho, de color verde oscuro y flores blancas o rosadas en racimos cuyo fruto es la zarzamora.”

Y salía corriendo del bar.





miércoles, 20 de marzo de 2024

LA CONFESIÓN DEL MALHECHOR ENAMORADO, MAL ENAMORADO

Foto: J.X. 

Confesaba que era culpable por fundir el amor y mezclarlo con visiones fraudulentas y convertirlo todo en joyas falsas de amor imposible.

Se declaraba culpable y se sometía al castigo de ser atormentado por un verdugo en el patio carcelario de los mal enamorados.

Tal era la breve confesión del delito imperdonable cometido por el malhechor enamorado, mal enamorado.


martes, 19 de marzo de 2024

UN MUNDO EN POCAS PALABRAS

 Foto: J.X.


Desde que había decidido no tener casa propia, su alma no podía olvidar todas las veces que su cuerpo había recorrido escaleras y pasillos arriba y abajo, en busca de los innumerables lavabos de aquella Asociación Cultural de Laberintos. 

Después de transitar de un “lavabo ocupado” a otro, al fin podía acceder a un “lavabo libre”. Luego, se dirigía a una sala solitaria a descansar, e imaginaba otro encuentro con ella. Otro encuentro imposible con la novia muerta.

sábado, 16 de marzo de 2024

LA CITA

 Foto: J.X.

En el bosque me hablan de ti. No has podido acudir a la cita, dicen.

No vendrás.

Esto me dicen en el bosque. Los pájaros y los animales escondidos, las ramas de los árboles, las flores, las plantas sin flores, los arbustos, los ríos, las piedras, el barro de los charcos, las sombras, los signos grabados en las rocas, todo me habla de ti y de la imposibilidad de la cita.

Resuena un lamento, como si alguien llorase en una cueva lejana y oculta del bosque, encadenado.

Hoy tampoco vendrás.


miércoles, 13 de marzo de 2024

HISTORIA DEL ÁRBOL

Foto: J.X.


Con todo el bosque recién lavado por la lluvia, él se agacha junto a un árbol y cava en la tierra más húmeda para ocultar el tesoro de un amor muerto. Arriba, en las ramas más altas del árbol, florecerán hojas doradas y flores azules.

De una rama colgará el corazón.

De otra rama, el alma.

Alrededor del árbol, el espíritu.

Todo es sueño. Todo es ausencia. 

Bajo la tierra húmeda, un amor nutre las raíces del árbol, pese a la muerte.

martes, 12 de marzo de 2024

ENAMORAMIENTO EN LAS ALTAS RAMAS DE UN ÁRBOL

 Foto: J.X.




Cuenta la leyenda que el peso de su alma se aliviaba cuando surgía de las alcantarillas, como si fuera un pequeño roedor con exceso de carga.

Era entonces cuando el amor de la novia muerta lo alzaba hasta las últimas ramas de un árbol. No hasta el cielo, no tan arriba.

Cuenta la leyenda que a ese amor le bastaba con salir del mundo subterráneo de las alcantarillas, y que ambos no ambicionaban ir más allá de las últimas ramas de un árbol, donde los muertos se enamoraban, y desde las cuales todo podía descubrirse, lo visible y lo invisible.

domingo, 10 de marzo de 2024

NO SON RESTOS PERDIDOS DE AMOR

 Foto: J.X.

Todos los restos de amor vienen de la sangre amorosa.

Del nacer o de la muerte, viene la sangre amorosa y te estigmatiza, manchándote el cuerpo, ensangrentando el alma.

Se derrite como el hielo, río abajo, en el mar, la concepción de todo aquello que perturba el amor del vagabundo y la novia muerta.

Lo que día a día existe lleva la mancha de la sangre amorosa en el cuerpo. Tampoco es justamente una mancha, sino el estigma que dejan en el costado del corazón las cinco flores que aprietan la herida abierta, empapándose de la sangre amorosa que las flores gotearán en los labios de los amantes difuntos.

martes, 5 de marzo de 2024

CUANDO SE PIERDE EL HABLA

 Foto: J.X.

No podía volar.

Tenía el espíritu por el suelo, por debajo del suelo, y tampoco podía volar.

En la mirada, muy adentro de la mirada, una paloma que se muere en un rincón de la calle. Todo, todos, nos morimos en algún rincón.

No quiere hablar con nadie sobre la novia muerta.

Por eso habla solo, consigo mismo, de la sangre amorosa de la novia muerta.

No arrastra ninguna cruz de madera, cierra los ojos y se aleja cuanto puede.

No, no es esto. La sangre amorosa fluye por otro cauce subterráneo de pasión y muerte, que desemboca en el vacío donde se esconde la novia muerta, y hablan, cuando se encuentran, hablan.


viernes, 1 de marzo de 2024

ENLACE CLANDESTINO

Foto: J.X.

Espérame.

Escóndete bien.

Que no nos vean.

Ahora déjate de flores y no hables con los pájaros,

que andan por aquí cerca los perseguidores.

Bueno, pero vigilemos que las flores y las alas de los pájaros

nos cubran bien, y sobretodo no hablemos.

Que los perseguidores nos descubrirían

abrazándonos entre los pájaros y las flores,

y ya sabes cómo son, mal pensados, violentos,

nos atarían las manos y los pies,

quemarían las flores,

cortarían las alas de los pájaros,

y nos matarían por segunda vez.


martes, 27 de febrero de 2024

UNA FLOR EN EL ESTIÉRCOL

Foto: J.X.

Brota una flor al mezclarse la paja con los excrementos en la pocilga.

Agradécelo, en voz baja, por haber concebido la flor en el estiércol, ya entonces, en tu infancia, mediante una concepción de visiones manchadas de vida y muerte.

sábado, 24 de febrero de 2024

NO FUE EL FINAL DE UNA HISTORIA DE AMOR EN LA ÚLTIMA HABITACIÓN

 Foto: J.X.

Cerró la puerta de la habitación y salió al pasillo del hospital. Las enfermeras le recomendaron que no se quedara a dormir en la misma habitación donde ella se estaba muriendo. En el mismo barrio, cerca del hospital, buscó habitación en un hotel, hostal o pensión. No encontró ninguna. No era un barrio turístico, le dijeron. Quería tomar una cerveza. Pero no lo hizo. Volvió al hospital. Entró en la habitación y ella estaba con los ojos muy abiertos, como diciéndole que no buscara otra habitación. Le dio un beso y le cerró los ojos.

Éste no fue el final de una historia de amor en la última habitación, sino el comienzo de otra historia amorosa reencarnada en el silencio.

miércoles, 21 de febrero de 2024

GUARDADO EN UNA SERVILLETA DE PAPEL BLANCO

Foto: J.X.

Sangre amorosa empapada en una servilleta de papel blanco,

en el sótano de un bar,

donde todos los días son el mismo día.


Placa dorada, letras en rojo:

Reservado el derecho de entrada a los enamorados difuntos.

sábado, 17 de febrero de 2024

"T'HO DIC AMB LLENGUA MATERNA" (Llegenda de barri)

Foto: J.X.

Avui no et porto flors.

Vaig i vinc amb les mans buides

i la ferida del costat,

sí..., és el mateix costat de sempre.

Amb les mans buides de flors,

porto al costat la ferida que t'estima.

Vaig i vinc del lloc secret.

...................................................


Per amor, havien nascut ferits de mort.

jueves, 15 de febrero de 2024

PARTES DE VIDA

Foto: J.X. 

Primera parte

Hubo un tiempo en que él necesitó vivir y comportarse como si ella no estuviera a su lado.


Segunda parte

Solo, se perdía, se extraviaba a lo largo de cualquier camino. Todo era lugar de perdición.

Era tarde. Había oscurecido.

No podía vivir.


Tercera parte

Ambos regresaron del vacío.

Volvieron a quererse.

Años después, se abrazaron

amorosa, desesperadamente,

sobre el lecho de la muerte.

Hasta alcanzar el vacío, otra vez

y para siempre, queriéndose.


Epílogo

Falta la última forma.

lunes, 5 de febrero de 2024

EL IR Y VENIR DEL AMOR

 Foto: J.X.

Vivían juntos y se querían, aun sin saberlo, sin haberlo manifestado más que en raras ocasiones, con motivo de alguna fiesta de juventud, o con la llegada de algunas flores, ramos marchitos ya en el olvido.

Se querían, pues, de este modo. Sin decirlo.

Así continuaron a lo largo del tiempo, queriéndose y desqueríendose, con pocas palabras, y ,de vez en cuando, un ramo que se abría y que pronto se marchitaba en un jarrón arrinconado.

En suma, discutir por cualquier cosa, por cualquier bagatela, incluso en vísperas de la muerte, ésta fue su extraña manera de quererse, sin saberlo.

Pero al fin se abrazaron, se despidieron y murieron juntos, queriéndose.

Eran tiempos de guerra y herejía. En aquel pueblo no quisieron enterrarlos en tierra sagrada. Llevaron sus cuerpos a un despeñadero y los arrojaron al vacío. Pasado el tiempo, aquel vacío, aún hoy, huele a flores silvestres y a sangre amorosa.


martes, 26 de diciembre de 2023

INSULTOS EN EL CEMENTERIO

Foto: J.X.

Era un día soleado de diciembre, por la mañana.

Insultos a la entrada del cementerio.

Dos mujeres discuten sobre las flores.

Una mujer, visitante asidua del cementerio, acusa a la otra mujer, una gitana que está siempre junto a la entrada vendiendo flores y ofreciéndose para limpiar el cristal y la lápida de los nichos.

La acusa de ladrona. Ambas se insultan, gritan mucho.

La visitante acusa a la gitana de robar las flores a sus muertos y de venderlas después a los familiares de otros muertos.

La gitana defiende su inocencia, grita que no es una ladrona de flores. Cada vez se insultan con palabras más soeces, más brutales.

La verdad es que no hay ninguna prueba del robo de las flores. La visitante amenaza con poner una cámara de vigilancia particular en el nicho de sus familiares.

Hoy es víspera de Navidad y no se ve a ningún funcionario de los habituales para que pueda intervenir y exigir paz entre los vivos y respeto a los muertos.

¿Los difuntos no se inmutan, no protestan por el ruido?

¿Las flores, tampoco?

Dos novias muertas que pasean de la mano, se acercan a las dos mujeres ruidosas y les tapan la boca con flores.

Unos minutos después, se calma la ira de las dos insultadoras, las flores se desprenden de sus bocas, y cada una se va por su lado. Las voces, los gritos, ya no perturban el silencio de las piedras.

Con las manos entrelazadas, las dos novias muertas siguen paseando, se alejan del lugar, se alejan... A cada paso que dan, se agachan para acariciar las flores de sangre que brotan de lo más hondo de la tierra.

En una pared alguien ha escrito este poema:

Yo vivo en tu casa,

yo vivo donde tú te ocultas,

en el mar, en los bosques,

entre las flores.

Es mi casa cualquier lugar

donde tú te escondes y me esperas,

con un ramo de flores,

muerta.


Más abajo, en la misma pared, pero separadas del poema, casi tocando la acera, hay unas cuantas palabras más:

Ella, muerta, que llora por el novio herido de muerte, pero que sigue viviendo aún, pese a la herida mortal, pese a la muerte de todo, que vive aún, herido de muerte.

Quien te ame, te hará amar, aunque tengas alma y corazón petrificados, y a ese amor no alcanzará la muerte.


Sin palabras, y de pronto una visión, un ramo deshecho de flores traídas por el mar, envueltas en ceniza plateada, con un resplandor entre los pétalos que habla de ti, de tu sacrificio amoroso. Lo cuidaré allá, dentro, en el secreto oscuro del bosque, allá donde el amor ilumina y hace amar. 


Miró el escaparate de una tienda de ropa.

Al fondo de la tienda, en los probadores, hay un espejo en el que se refleja la imagen de la novia muerta probándose un vestido de verano.

Espero en la calle. Sale de la tienda, me da un beso y desaparece calle abajo, hacia el puerto, hacia el mar que tanto nos hacía vivir.

El esfuerzo diario de vivirte, de vivir contigo en la muerte.

La peregrinación diaria, sentida, sin destino, de vivirte, de vivir contigo en la muerte.

El sin sentido de amarte en la muerte, pero sintiéndolo.

Sin sentido.

Sintiéndolo.

Como un ramo de flores para la novia muerta, tumbado y deshecho por el viento, unas flores que luego serán recogidas y echadas a una papelera por algún funcionario del cementerio. Amor y muerte en la papelera sin fondo del vacío.

Claman una voces en el desierto de una habitación, de una celda, de un hospital, de una prisión.


¿Cómo salir del laberinto, del vacío en que te has perdido?

Tengo en la mano el hilo cortado.

Siempre, en el corazón, en el alma, la sangre amorosa que no se puede derramar -aunque te acuchillen-, la única que puede atar el hilo cortado.

Una vez atado el hilo, salir del laberinto, atravesar el bosque y volver al mar. Con la novia muerta dentro de ti, envuelta en sedas de sangre amorosa.

Se le ha aparecido bajando por una calle. Se han dado un fuerte abrazo, hasta el hueso.

Quiere hablarte. 

Quieres hablarle, quieres contárselo. Pero la muerte, la muerte lo impide.

Ambos tienen una herida amorosa en el costado.

Cada gota de sangre, la raíz de una posible flor. Es la sangre amorosa, sus pétalos. No hay más consuelo.


Exclamó, sin exclamaciones: “Jamás volveremos a encontrarnos, no nos abrazaremos otra vez, jamás volveremos a mirarnos, a besarnos, nunca más podremos dormir ni despertar ni soñar ni desesperarnos juntos.”




viernes, 22 de diciembre de 2023

“LÁGRIMAS PARA LOS OJOS SECOS”

Foto: J.X. 

Espera. Espérate. Espérame. Esperemos.

Conjugar el verbo “esperar”, en cualquier tiempo, resume toda la felicidad e infelicidad de este mundo.

Todo comenzó, para él, esperando en vano en una esquina.

Rechazo. Desengaño. Ausencia insoportable.

Así aprendió a morir, a desesperar, a matar el amor que había descubierto. Amor y muerte.

El suelo tenía una alfombra estampada con flores, unas orquídeas descoloridas, avergonzadas de ser flor pisoteada, y que se fueron cubriendo de sangre. Flores de alfombra empapadas de sangre.

No podía esperar más. Pero le obligaron a esperar.

Esperó, pues, otra vez.

Y tuvo una segunda oportunidad amorosa, una bella, larga y compleja realidad amorosa, donde ambos crecieron y se descarriaron, pero supieron esperar, y el amor resistió. Esta vez hubo suerte: todas las heridas, por fuera y por dentro, se transformaron en amor indestructible.

Hasta que llegó la muerte.

La ausencia insoportable, otra vez, una ausencia mortal.

Un cartel anunciaba:

“Lágrimas para los ojos secos, lágrimas con descuento, en la farmacia de enfrente".

Amor en el vacío, amor puro, amor vacío. Sin palabras, sin piel, sin nada. Bueno, y qué, y qué.

Quién empuja a quién, cuando hace demasiado tiempo que caminas por el borde del abismo.


jueves, 14 de diciembre de 2023

EL VENDEDOR DE FLORES

Foto: J.X.

Cuenta la leyenda que aquel vagabundo se pasó media vida modificando refranes y vendiendo flores para los muertos.

Uno de esos refranes modificados decía:

“Tengo en un sótano tal cantidad de flores para dar y vender, que yo, solo y vagabundo, no doy abasto para atender como dios manda los pedidos de tanta muerte.”

miércoles, 13 de diciembre de 2023

RECORRIDO VAGABUNDO

 Foto: J.X.

Y ahora, artista vagabundo, muerta ella, recorres las calles una y otra vez, las mismas calles, sin casa propia, vas a la Biblioteca Pública, no para dibujar o para leer periódicos o libros, qué más da, como antes, ¿recuerdas?, sino para ir al lavabo, te orinas o te duele el vientre de tu destino de artista vagabundo, muerta ella, subes, bajas, recorres las mismas calles sin destino, buscando tu vida, buscando un lavabo, buscándote la muerte.

"Carne apaleada", ultrajada, cuerpo destrozado bajo las ruedas de un tren en Gelida, Arenys o en cualquier otra población, y recordarla, recordar la carne apaleada, destrozada, almas marginadas, mal hermanadas en el vacío por donde avanzas retrocediendo en busca de inocencia, de tu inocencia de vivir, cuando no había culpa ni muerte en tu primera alma.


sábado, 9 de diciembre de 2023

UN DÍA DE LLUVIA

Foto: J.X.


Llega el novio con un ramo de flores.

La novia sonríe.

El novio le hace entrega del ramo.

Tú, siempre con tus bromas bajo la lluvia y los ramos tardíos, de flores secas, dice la novia.

Ambos sonríen.

Un espíritu, disfrazado de mensajero, dirige el tránsito de los novios y las novias muertas que pasean bajo la lluvia.

sábado, 2 de diciembre de 2023

COMO ELLA

 Foto: J.X.

Se peinaba como ella,

miraba como ella,

hablaba como ella,

una delicadeza en los labios,

como ella movía las manos,

se vestía como ella,

andaba como ella.

lo hacía todo como ella

(cada mes, con una hoja de afeitar,

se hería la entrepierna para sangrar),

todo, para hacerla vivir,

lo sufría, lo vivía y lo moría como ella,

para hacerla revivir, la imitaba,

daba su vida a este su último amor,

que lo mataba y lo transfiguraba

a semejanza de aquel su primer amor.

El largo, sinuoso y doble camino

del amor a la muerte,

del amor a la muerte.

Aquella primera noche de pena y perro.

Esta nuestra última noche de pena y perro.

domingo, 26 de noviembre de 2023

UN RAMO

 Dibujo: J.X.

I

El amante de las flores secas, mustias, marchitas, deshojadas, 

el amante de la flores muertas.


II

Iba y venía con aquel ramo de amor muerto.

Iba a un lugar desconocido,

y volvía de allá,  de ese lugar desconocido

perfumado por un ramo de amor

que había caído de las manos tristes del amante

de las flores secas, marchitas, mustias, deshojadas,

un ramo de amor de flores muertas.


III

Cuenta la leyenda que, 

mucho tiempo después,

vagabundeando,

llega a una playa

y se adentra en el mar.

El ramo de flores marchitas

se mueve, flota en las olas,

se mueve, el ramo de flores

surca el mar y se esparce

en busca de la novia muerta.


IV

Gotas de sangre separan las hojas y las flores

del ramo marchito que surca el mar,

la sangre se funde con la espuma de las olas

cuyo sonido interminable, como un canto infinito,

deletrea los gritos de todos los naufragios,

los nombres de todas las novias muertas,

tu nombre.


viernes, 17 de noviembre de 2023

LA MANO

Foto: J.X.

Le faltaba una mano. Venía de entregar una flor. Manco, no era su propia mano la que le faltaba.

Venía de llevar una flor a la mano de la novia muerta. Era ésta la mano que le faltaba, la mano de la novia muerta, acariciada por una flor, la mano que le faltaba para vivir.

La mano que le faltaba.


lunes, 6 de noviembre de 2023

VISIÓN EN EL PASEO MARÍTIMO

Foto: J.X.

Pasean, cogidos de la mano, por el Paseo Marítimo, la novia muerta y un desconocido, un hombre más bajo que ella, fornido.

Él los contempla, de lejos. Es el novio malherido, que anda cabizbajo, de rostro impenetrable, irreconocible. Los contempla desde la distancia, desde una esquina de la vida difunta.

Ella y aquel ser desconocido se alejan por el Paseo Marítimo, hasta que los pierde de vista.

Él también desaparece calle abajo, por una travesía de la vida difunta.

De una ventana caen pétalos ensangrentados sobre sus zapatos.

domingo, 29 de octubre de 2023

LA DUDA

Foto: J.X. 

Llovía y nos refugiamos al fondo de un bar.

Hablamos de algunas experiencias amorosas, y me sorprendió al confesarme que si ella, su novia, no se hubiera ido con la muerte; si ella se hubiera ido con otro cualquiera, en vez de abandonarle e irse con la muerte, quizá el duelo, el desgarro que siente desde entonces, sería peor, más mortal aún.

Permanecí callado, mientras él seguía hablando con el corazón herido: “Allá, donde hablan y hablan quienes me ignoran al abrazarme, no voy ni muerto.”

La verdad es que no sabía qué decir.

Él y yo nos miramos en silencio, ambos sin habla.

Al final, siempre nos atormentará la culpa de las sangrantes palabras dichas y de las bellas palabras no dichas a quienes más hemos querido.

Malheridos.

Es el amor, la duda, la culpa, la muerte, el dolor, al fondo de un bar, en un rincón de sombra, donde todo amor y toda muerte filtran las paredes.