lunes, 29 de junio de 2026

LA TRAVESÍA DEL DESIERTO

 Fotografía: J.X.  




I

El viejo trovador

atraviesa el desierto,

con un saco roto

a la espalda,

repleto de canciones muertas

que va perdiendo por el camino.

II

Las tentaciones de una aparición,

en un espejismo del desierto,

quieren confortar el peso muerto

que el viejo trovador

lleva dentro, en el saco roto.

Una imagen lo embauca

mezclando pócimas del desierto.


III

No es el beso,

aún

-le advierte la bruja

de los mal enamorados.

De todos modos,

si escribes

un verso tras otro,

dedicados a la vida,

el poema compuesto

besará a quien,

labio contra labio,

pronuncie,

de cada verso,

las palabras.

Si las deja entrar,

labios adentro,

sacudiendo el vacío,

la vida

recibirá la intromisión

y el consuelo

de las sílabas delicadas,

sea cual sea

la dureza de la travesía

por el desierto

de tu cuerpo dolido.

IV

Sólo entonces,

con el sonido de las palabras,

habladas, escritas

o imaginadas,

besarás aquello que nunca

podrías besar de otro modo

-según pronostica

la bruja de los mal enamorados.


V

El viejo trovador,

ya de regreso,

atraviesa otra vez el desierto,

con un ramo de flores dentro

del cuerpo,

depositado en su costado izquierdo,

junto a la novia muerta,

que siempre espera

volver a casa,

dando la mano al viejo trovador.


jueves, 25 de junio de 2026

HIGOS Y FLORES DE CACTUS

 Fotografía: J.X.


No sólo no quiere

desprenderse de aquel peso,

sino que está dispuesto

a incrementarlo.

Crecerá a cada instante

el peso de la novia muerta

que arrastra y lleva dentro.

Aunque, para resistir,

imagine,

en lengua trovadoresca,

mil y una fabulaciones

del deseo.


El destino

será un camino

de higos de espino,

clavándose en los pies,

en las manos,

en todo el cuerpo,

hasta dejarlo martirizado,

fugitiva el alma.


(Variación)

Todo es perverso.

No hay nadie a quién reclamar

por las adversidades de la vida.

Exhausto,

murió

con la piel desgarrada

por los higos espinosos

y las flores de cactus.

Puesto en fila a la cola

de los penitentes,

por haber dicho unas palabras

en vez de otras.

Y haberlo denominado poesía.



Remedios Varo, El trovador

miércoles, 17 de junio de 2026

DEJANDO ATRÁS LA CUEVA DEL TESORO

 Grabado de Judith Xifré (Homenaje a Matisse)


1

Cerrada a cal y canto

la cueva mágica del tesoro,

el vagabundo errante

prosigue su camino,

por el bosque,

desbrozando la hojarasca

que se amontona

sobre los enigmas

del cuerpo y el alma.


2

Desafiando a la realidad,

entre los senderos de la vida

y los senderos de la muerte,

escoge el camino de en medio,

que no es ni vida ni muerte,

sino memoria de amor herido

y supervivencia.



sábado, 6 de junio de 2026

EL DESÁNIMO

 Foto: J.X.





Vivía en el desánimo.

Iba por las calles

maquinalmente,

sin ánimo.

Abatido,

perplejo.

Pero vivir y querer maquinalmente,

era también una forma,

una otra forma de vivir

y estimar,

aunque fuera en el desánimo,

en la postración.

Perder el ánimo,

perder la facultad de la orientación,

de saber por dónde hay que ir,

o qué hacer.

Andar, así, desalentado.

Después de escuchar aquellas palabras,

ya no tuvo ánimos para hablar.

Restó con la boca abierta.

Sin voz.

Había perdido,

lo habían averiguado todo:

que su voz

era una voz descubierta.

Que se había quedado sin voz.

Porque ahora ya no se trataba

de mantener en equilibrio una palabra

en la punta de la lengua, dubitativa,

y no decirla.

Ahora, tenía

el alma boquiabierta.


Cuando el cuerpo

se derrama piernas abajo,

el alma ya no puede sostener,

por más tiempo,

el peso de la sangre.

Y cae,

y se derrama también

piernas abajo,

hacia el fondo

de la eternidad,

malgastada.


martes, 2 de junio de 2026

EL ÚLTIMO VALS

 Pere Gastó, Retrato de Judith Xifré 



Tal vez sea éste

el último poema,

en tierra limítrofe.

Agarrarse a un clavo ardiendo,

cada día.

Agarrado a una palabra,

a otra palabra,

hasta el final,

hasta el último poema.