martes, 2 de agosto de 2022

EL DESCONSUELO

 Foto: J.X.

Era tanto el desconsuelo que se apoderaba de él y lo remataba en mil pedazos, por fuera y por dentro, que jamás volvió a decir: “Esta boca es mía”.

Cuando ya no puedes escribir, ¿qué más puedes escribir aún?

Reptan las últimas flores hasta lo más hondo de la tierra, para que los pétalos rocen su bondad y belleza y eleven su aroma hasta el espacio amoroso más invisible y puro.

Y lo escribes como una forma de amarla en lo imposible.


sábado, 30 de julio de 2022

CUANDO TODO SE PERDIÓ

 Foto: J.X.

Por mucho que regreses..., por mucho que vuelvas al lugar, no hallarás lo que habías encontrado y no supiste guardar.

Y que sólo era para ti, camuflado entre los huesos que reposan debajo de las flores.

Llora la novia muerta porque él le trae flores y no sabe encontrarla.



viernes, 29 de julio de 2022

EL AMOR CAÍDO

Foto: J.X.

El cuerpo, renqueante.

El alma, clavada en un muro de cualquier manera, a martillazos ciegos, a golpes de piedra sobre clavos ardiendo.

¿La sangre? Reseca. Queda la forma, fría, monstruosa.

Y sin embargo, el amor, ahí.

miércoles, 27 de julio de 2022

VOLVER

Foto: J.X. 

Ésta vez no hay que volver. Cualquier día es malo. Sin embargo, cualquier día es bueno para no volver.

Después de haber regresado al amor y, al fin, con suerte y misterio, haberlo encontrado..., una vez muerto éste, cualquier día es malo..., pero cualquier día es bueno para no volver al suplicio de la vida. Ésta vez no hay que volver.

Déjate llevar por las últimas flores cuajadas de sangre. 


lunes, 25 de julio de 2022

EN LA CUERDA FLOJA

Foto: J.X.

No descansa. Ni sueña.

Desde el día en que todo comenzó a resquebrajarse, que ya no descansa. Ni sueña. Vive en una casa resquebrajada, donde no hay ni una sola pared que no lo esté. Todo resquebrajado. También el cuerpo, el alma, la memoria, el amor, la vida cotidiana, resquebrajados por todas partes.

No tiene dónde apoyarse. Arrojado a la cuerda floja, se mantiene como puede, haciendo extraños equilibrios de soledad con su vida resquebrajada.

Y no descansa. Ni sueña.

Cuando el silencio te cose la boca, / no puedes susurrar más palabras que éstas.

Se pone un bolígrafo en el bolsillo de la camisa, para que, en caso de accidente (caída, atropello...), el bolígrafo, con el capuchón en punta, le atraviese el corazón.


jueves, 21 de julio de 2022

SIN TRASTORNO NI RETORNO

Foto: J.X.

Hay muertes que trastornan el alma a tal punto, que te llevan en pocos instantes a otro lado del mundo. En donde ya no habrá límites que te trastornen el alma con otra muerte y te conduzcan otra vez a otro lado de mundo.

Fil tallat per aquelles tisores tan fines que tots guardem en un armariet de casa.

Ya no tendrás que arrastrarte como la pena de un perro apaleado.

Ya no habrá más pena ni perro, ni más nombres, como en aquella primera noche.


martes, 19 de julio de 2022

EL MATADERO DE LOS VAGABUNDOS

Foto: J.X.

Conducido al matadero, por haberse extraviado demasiado y andar vagabundeando desde no se sabe cuándo, rinde el cuerpo, le dicen que se arrodille e incline la cabeza. Entrega el alma al bosque del mar. La hoja de la cuchilla no tiene memoria.

Sola, aún espera la novia muerta que llegue él a la última cita.

Por fin, se encontraron entre los árboles del mar, junto a la playa, la novia muerta y el novio muerto, a salvo del juicio del tribunal de los vivos, que los maldecían por brindar con champán y bailar una habanera para celebrar cada cita, cada encuentro oliendo a mar.


sábado, 16 de julio de 2022

DESTINO AMOROSO

Foto: J.X.

Iba otra vez al cementerio, no con devoción o pena, sino con ansiedad.

Tenía una cita amorosa con la novia muerta, y ya se demoraba. De ahí la ansiedad. Pasaban cinco minutos de la hora prevista.

Pero el autobús ya estaba a punto de llegar a destino, muy cerca del lugar de la cita, bajo los dos árboles más frondosos.

Monstruos modernos invaden la ciudad. Pasas entre ellos como una sombra.

Llegas a la cita. El kiosco de las flores está de vacaciones. Visitador furtivo, mueves las ramas de los arbustos para arrancar tres o cuatro flores. 

Agitas el reposo de la novia muerta concertando vanas citas de amor para entregarle esas tres o cuatro flores.

Trozos de corazón se arrastran por la tierra. Son restos de corazón quemados por los hombres, que cubren de ceniza toda la tierra.

Arden como flores que derraman la última sangre. 


viernes, 15 de julio de 2022

CONFUSIÓN SANTA

Foto: J.X.

Me encuentro con Sor Juana Inés de la Cruz, en el recodo sombreado de una jardín, creyendo que tenía en mis manos un libro de San Juan de la Cruz.

Mira que es contradicción

que no cabe en un sujeto

tanta muerte en una vida

tanto dolor en un muerto.

Romance que en sentidos afectos produce el dolor de una ausencia”

lunes, 11 de julio de 2022

CORAZÓN ATADO

Foto: J.X.

Los ángeles de la muerte derribaron todos los obstáculos y dieron caza al amor.

Le ataron el corazón con una maraña de hilos de seda, entre cuatro paredes. Hasta el techo ascendía una enramada de flores marchitas, cuyas hojas se deshojaban sobre el cuerpo amoroso sacrificado.

La puerta de la habitación se abría al consuelo del abismo, donde se amontonaban calaveras con lágrimas retenidas, heladas, en las cuencas grises de los ojos.

Alrededor de algunas de las calaveras, florecía un ramo de hortensias en cuyos pétalos se estremecían restos amorosos.



jueves, 7 de julio de 2022

EL LUGAR DEL DOLOR

Foto. J.X.

Fue de una calle a otra, de tienda en tienda, preguntando si sabían de alguna habitación para pasar la noche. Le respondían que aquel barrio no era turístico, que no encontraría hoteles ni pensiones.

Después de una búsqueda desesperada, inútil, para conseguir una habitación y estar lo más cerca posible de ella durante las noches, regresó al hospital, agotado.

Ella le estaba esperando con los ojos muy abiertos, como indicándole que no buscara más una habitación donde pasar la noche. Había muerto. Le cerró los ojos, le acarició unos instantes el lugar del dolor que la había matado, le dio un beso y avisó a las enfermeras.

No se sabe a qué bosque huyó cuando ella abandonó la habitación, antes de que entraran las enfermeras.

Ramas de hierbabuena e hinojo salieron tras ella, perfumando la huida, el abandono.

En la escalera del hospital, barras de hielo incrustadas en las paredes,  se derriten, gotean e impiden la visión a través del hielo.


miércoles, 6 de julio de 2022

ESCRITO EN LA PARED DE UN CALLEJÓN

Foto: J.X.

No quería matarse escribiendo, ni haciendo otro trabajo cualquiera. Sólo quería matarse. De joven había visto muchas veces Hamlet en un teatrillo del barrio. Y tenía dudas. No sabía cómo hacerlo. Pero no quería matarse escribiendo.

El mayor castigo, a veces, no es la condena a muerte, sino la cadena perpetua a sobrevivir.


domingo, 3 de julio de 2022

SIN TÍTULO

 Foto: J.X.

Un paso, una palabra. Otro paso, otra palabra. No ambiciones más. Así está bien. Paso a paso. Palabra a palabra.

Sigue adelante. No esperes que nadie sepa la dirección. Ni el nombre de ella, la desconocida.

Un paso, otro paso. Así está bien. Una palabra, otra palabra.

Ya sabes que todo está perdido. Que todo lo has perdido.


viernes, 1 de julio de 2022

EL OJO MUERTO

Foto: J.X. 

Toda la tristeza del mundo no cabía ya en su ojo derecho.

Por otra parte, el ojo izquierdo lo tenía vaciado, como un hueco limpio, emblanquecido, pálido a fuerza de terror, culpa, tortura. Un ojo muerto, un ojo muerto.

Aquel día el amor llegó tarde. O, lo más seguro, no llegó nunca. Como siempre suele ocurrir en las esquinas de paredes gastadas, resquebrajadas por la oscuridad.

Su vida fue la de un niño desvalido, y, de tan frágil, vicioso, retorcido: quemaba las alas de las moscas que capturaba con la mano. Cuando iba de vacaciones al campo, mataba saltamontes a pedradas, y algún pajarillo con su escopeta de perdigones. También se enamoraba de la vida misteriosa de las prostitutas que vivían en su barrio.

Sangran aún las flores de la infancia.



jueves, 30 de junio de 2022

VAGABUNDEAR EN BUSCA DE UN ÁRBOL SOLITARIO

Foto: J.X.:

Camina y camina a ningún lugar. Hacia nadie.

No deja de caminar. Mira al vacío, le atraen los abismos, los precipicios. El vacío. Hacia ningún lugar. Hacia nadie. Silencio. Descansar.

De joven se había entrenado para morir como el personaje de Muerte en Venecia. Ahora, busca la sombra de un árbol del bosque, solitario, un árbol aislado de los demás árboles. Desaparecer bajo la sombra de ese árbol, solitarios, él y el árbol, separados de todo y de todos, sin afeites novelescos.

Y descansar, descansar.




martes, 28 de junio de 2022

MALGASTAR EL CORAZÓN

 Foto: J.X.

Él no tenía mal corazón.

La vida lo arrojó a la calle y manos misteriosas se agarraron a su corazón y lo manosearon aquí y allá, malgastándolo.

Los días que siguieron a la disipación, después de tanto dilapidar el corazón, los pasó aprisionado en un sitio u otro.

O encarcelado.

El corazón ya era historia, una mala historia. Un cuento de ruina, de pobreza.

El ramo de flores, envuelto en papel de plata, goteaba sangre.

(Por un pliegue rasgado del papel de plata, resbalan una gotas de sangre. Todavía guardo en la memoria, el ramo de flores y las gotas de sangre que se deslizan por el papel de plata y caen al suelo de la calle.)  


lunes, 27 de junio de 2022

NO LEVANTAR CABEZA

 Foto: J.X.

No levanta cabeza.

Es la muerte, dice, que no le deja levantar cabeza.

El médico le diagnostica que no tiene nada, que todo son manías, aprensiones.

Él, sin embargo, no levanta cabeza, y no puede mirar las cosas de frente y verlas tal como son, ni hablar más de cuatro palabras si se encuentra con alguien.

Es la muerte, él insiste. Es la muerte que le parte el alma y la cabeza a golpes de ausencia, a cada momento, y el peso de tanto golpe no le permite luego levantar cabeza.

domingo, 26 de junio de 2022

LEYENDO A HORACIO EN EL JARDÍN


Solo (mañana de domingo, en estos instantes no hay absolutamente nadie más en el jardín), lees una odas de Horacio que te reconcilian con la vida y la muerte.

Con una mano haces un leve saludo a la vida, y con la otra saludas a la muerte.

Ambas se acercan a ti, dicen tu nombre y te dan un abrazo en recuerdo de la novia muerta, que vive en ti.

A pesar del espejo que se te cayó ayer y reflejó tu rostro deformado en pedazos -roto el espejo y el rostro en fragmentos de cristal-, agradeces el saludo de la vida, de parte de Horacio, y el otro saludo desde la muerte que te ofrece  la novia muerta, que vive en ti.

A pesar del espejo roto.


jueves, 23 de junio de 2022

EN FUGA

 Foto: J.X.

Tiene el alma esposada. Es una cautiva en fuga, que se oculta en algún escondrijo.

Quien la descubra y la clave en un muro y la remate, recibirá una recompensa por la sociedad que patrocina su búsqueda, captura y muerte.

Esposada y cautiva en fuga, es un alma que está condenada por desviarse del amor y perderse en sendas oscuras.

martes, 21 de junio de 2022

PROYECTOS

Foto: J.X.

Los últimos dos o tres años proyectaba a diario un suicidio distinto, mientras silbaba en tono grave, como si estuviera componiendo marchas fúnebres. Día a día, imaginaba nuevas formas de romper de una vez la mala relación que mantenía con este mundo. Día a día.

Había imaginado tantas formas, tantos suicidios, que se vio obligado a componer variaciones sobre los mismos.

Estaba paseando por una calle estrecha, entregado de lleno a sus fantasías habituales, imaginando finales de ruptura con el mundo, cuando fue atropellado por uno de esos triciclos eléctricos que tanto abundan en la ciudad.

Murió en una ambulancia al ser trasladado a un hospital.

Esta vez la muerte no pasó de largo.


sábado, 18 de junio de 2022

ESCRITO EN UN MURO CON TINTA ROJA Y TINTA AZUL

 Foto: J.X.

Tinta roja: “Con todo el pesar del mundo. Me arrepiento de haber amado tan mal, y de haber perdido el tiempo coqueteando demasiado con la muerte y sus ángeles endemoniados.”

Tinta azul: “El dolor lo arrastraba, y pataleaba como un perro vagabundo, herido, cazado y arrastrado por el lazo del funcionario de la perrera.”

Escrito en un muro con tinta roja y tinta azul. Con todo el pesar del mundo.


jueves, 16 de junio de 2022

CONTRA LA PARED

 Foto: J.X.

Aún hablaba cuando lo encontraron, de pie, contra una pared, clavado de pies y manos, como si algunos del barrio hubieran querido llevar a cabo un rito ejemplar clavándole pies y manos en cruz, contra la pared, crucificándolo por unas cuentas pendientes.

Aún hablaba, y decía cuatro palabras confusas sobre una historia amorosa. Le habían tajado el costado izquierdo, y sobresalía del pecho un corazón que parecía el fragmento de una piedra requemada, como si fuera un collar roto, carbonizado, que le colgaba del pecho.

Las gotas de sangre trazaban en el suelo unas confusas palabras de amor, palabras de sangre reseca que ni la suciedad de la calle ni la lluvia han podido borrar. 


miércoles, 15 de junio de 2022

UNA SERPIENTE EN EL CAMINO

Foto: J.X.

A medio camino, antes de llegar al bosque, serpentea la desolación.

Te distraes mirando las nubes, y la serpiente aprovecha para deslizarse muy rápido y subírsete al cuello. Aprieta, tiene la piel sedosa. Te va estrangulando.

Caes, en mitad del camino, antes de llegar al bosque, atado por la serpiente de la desolación, cuyos anillos son sedosos, pero estrangulan.

Hacía ver que hablaba, pero en realidad no hablaba con nadie. Con nadie.


sábado, 11 de junio de 2022

LIMPIANDO TELARAÑAS EN EL CEMENTERIO

 Foto: J.X.

Limpia la entrada.

Y la puerta.

Deja un ramito de flores.

Se lleva a casa, adheridos al trapo del polvo, hilos rotos de la tela de araña que cubría las junturas de la puerta de cristal que da acceso a la residencia en tierra de la novia muerta.

(Párrafo largo, pero no tanto como los pasillos oscuros de la ausencia.)

Una maraña de cabellos grises prendidos a la rama de una planta del balcón, en una maceta.

Trozos de corazón merodean por el bosque. Hay una encrucijada. En el suelo, unos cabellos grises señalan el camino. 


martes, 7 de junio de 2022

LA DUDA

Foto: J.X. 

“¿Dónde te escondes?”, resuena una pregunta en el bosque.

Es él quien pregunta y camina por el bosque, paso a paso. En busca de alguna palabra grabada en las piedras, o a ver si descubre la memoria de un olor conocido entre los pétalos de las flores.

Hay amores póstumos, que no son en absoluto amores muertos, sino aquellos que van más allá de la vida y sobreviven a la muerte. Un amor que, sin embargo, y a beneficio del espíritu, puede malgastar el cuerpo tanto o más que un amor entre los vivos. Cuando es así, entonces, el cuerpo cae a tierra, exhausto, bajo el peso del espíritu de ese amor póstumo.

Sigue escribiendo, aunque tropieces con las palabras que dificultan el camino, como si fueran piedras que, al levantarlas, ocultan debajo un nido de escorpiones.

Aunque pienses que tal vez (dudando siempre), tal vez hubiera sido mejor no conocer la bondad y la belleza, y tener que perderlas.

Un grito en la niebla. Un lamento. En la niebla. Después, el silencio. Cuánta soledad en este silencio.


sábado, 4 de junio de 2022

ES LA TRISTEZA

 Foto: J.X.

Hoy tiene los dos ojos muy tristes (normalmente, tiene un ojo más triste que el otro).

Hoy no írá a visitarla y no podrá brindar con ella, juntos en un rincón, a la sombra de los dos cipreses que acompañan la muerte, la muerte de ambos, la muerte entera de ella y la media muerte de él.

Desvalido como era él desde siempre, ella lo hizo todo por amor.

Por eso hoy, solo y más desvalido aún, no tiene un ojo más triste que el otro, sino los dos ojos muy tristes.



martes, 31 de mayo de 2022

UNA VIDA

Foto: J.X.

Aseguraba que vivía en un sinvivir, en un desvivirse.

En un decir sin decir, en un desdecirse constante.

Una vida emparedada, envilecida a cada instante entre malentendidos.

Como un muro infranqueable, detrás del cual hay prendas desteñidas tendidas al sol, en el balcón de una calle donde apenas toca el sol.

Un lamento resquebraja el cristal de las aguas nocturnas.

Sin embargo, ¿cuál es el milagro? Resistir, resistirlo todo. Aunque los recuerdos se resquebrajen en diminutos cristales que no reflejan, sino a trozos, las ilusiones muertas. Resistir, con todas las ausencias tiradas por el suelo, llorando, desprendidas de los espejos empañados, rotos a golpes en mil pedazos.



domingo, 29 de mayo de 2022

ERA EL SILENCIO

Foto: J.X. 

Andaba unos cuantos pasos y hablaba con ella. No importaba el ruido de la calle. Él podía escuchar muy bien la voz de ella, que le respondía desde la distancia, desde algún escondrijo de un bosque lejano.

Si se adentraba en un bosque cualquiera, a los pocos pasos oía ya otra vez aquella voz lejana, pero como si ahora la voz estuviera más cerca.

Buscaba por el bosque, debajo de los matorrales, en las ramas de los árboles, entre las piedras, junto a los ríos, pero todo era en vano, ni rastro de ella. Allí no había nadie, excepto él, que hablaba solo con aquella voz que venía de lejos, aunque parecía cada vez más cercana. ¿Era una ilusión creada en el bosque por el eco de la voz misteriosa? ¿O era el silencio agitado por el viento en las ramas de los árboles? 

Era el silencio.

Todo era silencio, agujereándole el corazón, el trozo de corazón que le quedaba desde que ella, la novia muerta, fue más allá de los bosques, llegó al mar, se descalzó y desapareció.


miércoles, 25 de mayo de 2022

CARTEL EN LA PARED DE UNA CALLE: "SE BUSCA, VIVO O MUERTO"

 Foto: J.X.

A veces confesaba que tenía cuentas pendientes y era un gran deudor.

Había apostado todo el capital de su inocencia y había hecho grandes estafas de amor.

Le perseguían los acreedores del pasado.

Ella también le había dado todo su crédito, le había entregado todo el amor que tenía reservado, y él lo había malbaratado aquí y allá, en lugares remotos y sombríos.

Ella era la principal acreedora de ese amor que él no supo valorar en su momento. Ahora se ocultaba malherido, víctima de los ajustes de cuentas con que se vengaban los justicieros de todo ese amor perdido.

Aunque ella lo protegía de la persecución y de las amenazas de los justicieros, defendiéndolo una vez más, contra todos, pese al mal causado, él ya no era el mismo y, aunque seguía huyendo bajo el amparo de ella, esperaba que le alcanzara pronto el golpe definitivo, mortal, en el próximo ajuste de cuentas.

Desde entonces, pues, sería objeto de caza y captura, vivo o muerto, por haber corrompido y malbaratado el corazón, por haber prostituido el regalo misterioso del amor que había recibido.

Dos flores de sangre encubren el silencio del resto de esta historia.

viernes, 20 de mayo de 2022

LA INDIGNACIÓN Y El DOLOR SUBÍAN Y BAJABAN POR LA ESCALERA

Foto: J.X. 

Estar más p'allá que p'acá”, como decía la vecina gitana que malvivía en el entresuelo de un viejo edificio, donde entonces vivían también mi amigo y su novia, en tiempos de penuria.

La gitana era una joven muy bella, madre de una niña y un niño. Su marido era un déspota que le marcaba el cuerpo a palizas.

La novia de mi amigo, cuando aún no se había ausentado y perdido en el bosque para siempre, subía y bajaba la escalera, indignada, preocupada por la vecina gitana, y llamaba a la puerta del entresuelo para enfrentarse al marido, o avisaba a la policía. Pero todo era en vano: ella, la joven gitana, siempre afirmaba que se había caído y se había golpeado en la cara y en los brazos.

Día a día, aunque con muchas dificultades, mi amigo y su novia fueron pacificando el trato con la familia gitana, sobre todo mediante la mujer y los dos hijos. Mi amigo, fantasioso y temeroso, pensó que así podría evitar que le asestaran un posible navajazo. 

Con la nueva relación, pues, mantuvieron al marido en una cierta calma (una calma difícil, por otra parte) cuando vio que aquella pareja de vecinos apreciaban a sus hijos y les regalaban lápices de colores, libretas y cuentos para dibujar y pintar.

Un día, casi por sorpresa, sin decir nada a nadie, la familia gitana se trasladó a otro barrio. Tiempo después, los periódicos informaban que él, el marido gitano, fue asesinado a disparos en un reyerta entre clanes familiares.

Esto sucedía cuando la novia de mi amigo no era la novia muerta, la novia que desapareció en el bosque para siempre, la novia que subía y bajaba por la escalera, indignada, sufriendo por la vecina gitana. 

Una mañana de abril, en la barandilla de la escalera, había una enramada de flores de papel, desde el entresuelo al segundo piso. Travesuras de felicidad de la jardinera ausente, la novia muerta.

Nunca más hubo flores en la escalera.


miércoles, 18 de mayo de 2022

EL AZAR Y LA MUERTE (Dos cuentos)

Foto: J.X.


Cuentos escritos en una pared.

CUENTO DE HADAS

La suerte está echada y los dados trucados no le han sido favorables.

La suerte tenía otros pretendientes.

No querer despertar al día siguiente, no querer despertar más.

No sabemos cuánto medía la profundidad de su tristeza. No lo sabemos. Ni lo sabremos nunca.

Hablaba con las flores y decía:  "A veces pienso que hubiera sido mejor no conocerte. Así no habría encontrado la bondad y la belleza de una desconocida, en invierno, con una boina afrancesada y un abrigo verde, en una tienda de la calle Escudellers."


CUENTO SINIESTRO

La muerte del ser más amado, le hizo regresar en el tiempo, volver a su juventud, a un pasado de amor y fracaso.

Le hizo volver y revivir aquellos años de destrucción en que, todas las noches, echaba unas monedas en la máquina de discos del bar las Tres Sevillanas, y escuchaba los desgarros de cante hondo de Manolo Caracol, Camarón de la Isla, Fosforito y Chocolate. Escuchaba una y otra vez, de espaldas al mundo, de pie ante la máquina de discos, abstraído, sin hablar con nadie del bar, escuchaba aquellas voces quemadas, desgarradas, en una calle estrecha del barrio viejo del puerto.

He perdido el corazón, le decía a su amigo de la infancia.

¿Todo el corazón?, preguntaba el amigo.

Todo, todo, respondía él. 

Hice apuestas demasiado arriesgadas y perdí todo el contenido del corazón, aquel pequeño tesoro que, en mi infancia, me entregó mi madre a escondidas de los demás, para que lo guardara.


lunes, 16 de mayo de 2022

EL PASEO

Foto: J.X.

Me dijo:

“Salí a dar una vuelta. Ya era de noche. Sentí un escalofrío. Una mano fría me daba la mano, como si la novia muerta ascendiera de la tierra y viniese a pasear conmigo, poniendo su mano entre las mías.”

Me sorprendió su confesión.

Al salir del bar y despedirnos, sentí su escalofrío en mi mano.

domingo, 15 de mayo de 2022

SIN EL CONTENIDO DEL CORAZÓN

Foto: J.X.

Trabajar con restos..., restos de poesía.

Sin el contenido del corazón, pero con un resto de alma fluyendo extraviada por la red de las venas.

Laberinto de venas abiertas..., ahora cosidas..., no, embastadas (a medio coser, no en vano su madre y su “tieta” habían estudiado “Corte y Confección”). Con las venas embastadas, luego de haberse derramado ensangrentando una rosa blanca, una rosa solitaria que había florecido casi en secreto en el musgo de una esquina. 

(Si él se hubiera suicidado -pensaba después-, también habría matado el amor por ella. Continuaría viviendo, pues, a pesar de todo y sin tener ganas de vivir, para que no muriera el amor que la vivificaba a ella. Como un homenaje. Ahora viviría para sentir la muerte donde habitaba ese amor, el perfume de las últimas flores.

Hasta el final de todo, hasta morir ambos: él y ese amor que se habría resistido a la muerte voluntaria.

Hasta el final de todo.)



sábado, 14 de mayo de 2022

ESA COSA DE LA VIDA

Foto: J.X.

La vida ya no iba con él.

La vida era cosa de los otros, esa cosa de la que hablan los demás, pero que no iba con él.

Desde que la persona que le capacitó para amar se ocultó en la frondosidad de los bosques y no volvió a salir, la vida ya no iba con él.

jueves, 12 de mayo de 2022

DESPUÉS DEL NAUFRAGIO, A LA DERIVA POR LAS AGUAS SOLITARIAS DEL MAR

Foto: J.X.

¿Qué más pueden hacer las palabras

manchadas de tanta sangre,

cuyas letras sanguinolentas

circulan perdidas, envenenadas,

por el enramado de la venas?

Después del naufragio,

a la deriva por aguas nocturnas, solitarias,

¿qué más pueden hacer las palabras

sino callar el dolor, ahogar el grito

en las profundidades del mar?

domingo, 8 de mayo de 2022

¿UN CUALQUIERA?

 Foto: J.X.

Cuentan que fue la pasión y muerte

de un cualquiera.

Pero el cuento ignora

que aquel dolor

no fue un cualquiera.

Un dolor cualquiera.


viernes, 6 de mayo de 2022

REZAR

Foto: J.X. 

Sólo queda rezar.

¿Rezar qué? ¿Rezar a quién?

Silencio. Silencio.

Rezar un verso, o dos o tres palabras, o una mezcla de silencios. 

En cualquier lugar, en casa, en la calle, en la iglesia, en los bosques, sólo queda contemplar y rezar.

Rezar sin esperanza.

Rezar el silencio, sin saber lo que rezas.

Y que salga una flor en cada herida. Las últimas flores.

Desconsuelo, al llegar el tiempo de las últimas flores. Todo era desconsuelo.

Crucificado por amor, fue rescatado y salvado por amor, a pesar de sí mismo, hasta que la muerte se interpuso.

Entonces, con las últimas flores, quiso vivir muerto cuando ella desapareció en el bosque para siempre.

Amor enraizado en una muerte que florecería entre las piedras. Con las últimas flores.

La puta vida, la puta muerte, arrancando las últimas flores.


jueves, 5 de mayo de 2022

EL ÚLTIMO INSTANTE

Foto: J.X.

En un instante

lo había perdido todo.

Un instante

de vida y muerte.

Y, desde entonces,

le faltaba la vida,

le faltaba la muerte.

martes, 3 de mayo de 2022

SIN RASTRO

Foto: J.X.

Por mucho que él anduviera, no dejaba huellas.

Pese al bulto que arrastraba, no dejaba ningún rastro en el polvo de los caminos, ni en la arena de las playas, ni en el suelo de las casas, ni en la suciedad de las calles de la ciudad.

Como si él y el bulto que arrastraba no hubieran pasado jamás por ningún lugar.

Andaba por andar, según el viento, como las nubes, sin destino alguno.

Como si nunca hubiera existido.

¿Qué bulto arrastraba?, se preguntaban quienes lo veían pasar arriba y abajo.

Pero todo era silencio.

Ya era demasiado tarde para hacer preguntas.

Uno de los cuatro amigos que aún le quedaban, explicaba a los curiosos del barrio, que ya de joven, por culpa de un mal de amor, andaba por las calles sin corazón, y de ahí que no dejara huellas, que no dejara ningún rastro al andar.

Porque había perdido, ya entonces, en su juventud, el peso del corazón.

Andaba y andaba, hasta caerse muerto. Pero luego se levantaba y seguía andando.

Hasta que un día cayó en un matorral de flores silvestres y malas hierbas, y las hojas y los pétalos lo cubrieron para siempre. 

Dicen que lo que acabó con él no fue un sueño de amor, ni una tristeza amorosa, sino un desgarro del alma. Puro desgarro. Le faltaba la vida. Le faltaba la muerte.



domingo, 1 de mayo de 2022

APOYADA EN UN ÁRBOL...

 Foto: J.X.

No hay escapatoria: al final del camino, apoyada en un árbol (¿tal vez un almendro en flor de la infancia?), le espera desde hace tiempo su amiga noctámbula la desolación.

Al final del camino.

Un día escuchó en la calle: "Ya no estás dentro de mí. No tengo sitio para ti."

Al final del camino puedes escuchar frases como ésta.

No hay escapatoria.

Le espera desde hace tiempo

su amiga noctámbula la desolación,

apoyada en un árbol

(¿tal vez un almendro en flor de la infancia?)