viernes, 13 de octubre de 2017

TEATRO DEL ABSURDO

-¿También la libertad tiene los días contados?, pregunta alguien en el bar.
-Hombre, no sea tan pesimista, cosas peores hemos visto, dice otro.
-¿A qué se refiere?, pregunta el primero.
-No lo sé, ¿y usted?, contesta el segundo.
Silencio.
Hay otro cliente que disimula, calla y pide un café.
-Hoy, 12 de octubre, ya han pasado once días desde el 1 de octubre, dice la dueña del bar.
-Y faltan cuatro para lo otro y suspender la función, añade la sobrina de la peluquera.
Silencio, mutis por el foro.

jueves, 12 de octubre de 2017

UN TIEMPO MUERTO DE 5 DÍAS


La hermana del informático lee en el móvil: “En este combate de boxeo entre el peso pesado y el peso pluma, este último ha pedido un tiempo muerto de unas semanas, mientras que el primero, el peso pesado, ha pedido otro de 5 días. Según el reglamento, el tiempo muerto de 5 días es el que debe prevalecer, puesto que en este original combate uno de los boxeadores, el peso pesado, tiene doble trabajo, ya que es al mismo tiempo árbitro de la contienda”.
Así pues, nos quedan 5 días, dice la sobrina de la peluquera.
¡Demasiado y todo, no sé a qué viene tanta generosidad de tiempo, ni un solo día les habría dado yo!, replica la cuñada del dentista.
Para que no se diga, mujer, ¡ya sabemos cómo son estos boxeadores pluma marrulleros!, exclama la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
"Cinco días, a las cinco de la tarde...", recita el poeta romántico.
El proceso, La condena, En la colonia penitenciaria, El artista del hambre, títulos de relatos de Kafka que tengo en la tienda, con descuento por la Virgen del Pilar, anuncia la librera del barrio (que se llama Pilar).
¡12 de Octubre, Virgen del Pilar y Descubrimiento de América, añorado Día de la Raza!, que ya una no puede ni decirlo según dónde!, exclama la cuñada del dentista.
El presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclama el Estado Catalán de la República Federal de España el 6 de octubre de 1934. Años después, el 15 de octubre de 1940, Lluís Companys, presidente de la Generalitat ya en el exilio, moría fusilado en el Castillo de Montjuïc”, lee en Internet la sobrina de la peluquera. (el mundo.es)
¡Ya estamos otra vez con lo mismo!, dice la vecina que fiscaliza.
Octubre rojo, Diez días que estremecieron al mundo, libro de John Reed sobre la revolución rusa, apunta el politólogo del barrio.
10 de Octubre, declaración de Puigdemont, lee la vidente en el móvil: “Asumo el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república”. Justo después añadió: “Propongo que el Parlament suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos el diálogo.” (elpais.com)
Vista y no vista, la independencia catalana, como un truco de magia, indica el humorista.
Todo sucedió, todo sucederá en octubre, no en abril, el mes más cruel”, recita la nieta del anarquista.
¡Vaya mes, un octubre de sobresaltos! ¡Con tanto jaleo como me arman aquí, a ver si me cierran el local este octubre..., vale, otra cerveza, marchando!, exclama la dueña del bar.
¿Qué ocurre, qué pasa?, pregunta un turista coreano.
Pues que estamos en octubre, el mes de las hojas muertas, de “les fulles mortes”, como le dice un novio separatista a mi madre, contesta la hija de la bibliotecaria.




Viñetas: Ferreres
elperiodico.com

miércoles, 11 de octubre de 2017

ADIVINANZAS Y LA PREGUNTA DEL VAMPIRO


Pero, señores, esto no hay quien lo entienda, ¿se han declarado independientes o no?, pregunta, airada, la cuñada del dentista.
Depende, indica la sobrina de la peluquera.
¿De qué coño (con perdón) depende?, pregunta otra vez la cuñada del dentista.
Depende del reconocimiento mutuo, del respeto político, depende del respeto a los ciudadanos que votaron o querían votar: Sí, No, en Blanco o Abstenerse e irse a la playa?, contesta la nieta del anarquista.
Ah, ¿no sabía que los catalanes eran tan sofísticos?, añade el filósofo del barrio.
¡Una cerveza para todos, paga la casa!, exclama la dueña del bar.
¡Menudo negocio con tanta manifestación cerca del bar!, añade el humorista.
¡Lástima que mi consultorio no esté más cerca!, se lamenta la vidente del barrio.
¿Acaso querían sangre?, pregunta el nuevo vecino del barrio, un vampiro en paro. 

EL DESPERTAR DE LA PARAULA / EL DESPERTAR DE LA PALABRA (Poema de un escritor del barrio leído en el bar)



Me queda la palabra
Blas de Otero
..................................

Despertar,
i veure la paraula.

Despertar,
i no veure sang.

Despertar,
i no sentir el cop fosc.

Despertar,
i no veure els barrots.

Despertar,
i continuar el somni.

Despertar,
i veure la paraula.
.............................

(Despertar,
y ver la palabra.
Despertar,
y no ver sangre.
Despertar,
y no sentir el oscuro golpe.
Despertar,
y no ver barrotes.
Despertar,
y continuar el sueño.
Despertar,
y ver la palabra.)

Aplausos, abucheos, silbidos, sale volando una botella de cerveza..., pero no..., es la dueña del bar que hace un servicio arriesgado a un cliente que juega a baloncesto.

martes, 10 de octubre de 2017

CONTRA LA VIOLENCIA Y A FAVOR DE LA PALABRA

el Perich

Un chiste: Perich. La portada de un libro de poesía: Gloria Fuertes, colgados en una pared del bar del barrio. 

lunes, 9 de octubre de 2017

CONCURSO FOTOGRÁFICO EN EL BAR: ¿QUÉ FOTOGRAFÍA PREFIERES?

lavanguardia.com

Escrito en la pizarra del bar, con dos fotografías colgadas:

Concurso Fotográfico
¿Qué fotografía prefieres?

I. En la primera fotografía, vemos a Lluís Companys con el resto del gobierno de la Generalitat, en la cárcel.
II. En la segunda, años después, Companys, presidente de la Generalitat, antes de ser fusilado.
III. ¿Con qué fotografía adornarías tu habitación, comedor o sala de TV?
(Premio: Una reproducción de las dos fotografías, debidamente coloreadas).

-Como ahora somos más demócratas, sería suficiente con la cárcel, es decir, la primera fotografía, dice la cuñada del dentista.

Silencio.
¿Nadie más quiere participar en el concurso de fotografía?
El premio se declara desierto, entre silbidos, palmas y abucheos.

-No me gusta que hagan estos concursos aquí, advierte la dueña del bar.
-Pero, ¿quién es el organizador del concurso?, pregunta la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en tiendas, bares y escaleras.
Nadie responde..., sí, un momento, la vidente del barrio toma la palabra y nos pronostica el futuro con la mediación de una portada de revista satírica:
-¡Oigan, que aquí el satírico soy yo y no la vidente!, se queja el humorista del barrio.
-"Pido la paz y la palabra", lee la nieta del anarquista en el móvil.
-Calma, un poco de sensatez, añade la sobrina de la peluquera.
-¡Menos mal, una persona sensata! (cualquier día me cierran el local, susurra la dueña del bar).

CRÓNICA DE UN DÍA ROJIGUALDA

Había mucha gente, ¿no?, pregunta la dueña del bar.
Multitudinaria manifestación, millones, señora, millones, no lo sabe usted bien, responde la cuñada del dentista. Presentado como Premio Nobel de la Paz, Vargas Llosa estuvo en su sitio y nos defendió a todos, a la manera de su admirada Margaret Thatcher, acusando a "Puchmón, Junqueras (pronunciado con jota) y Forradell" (¡con tres pares!, fonéticos) de dividir a los catalanes, como después añadieron también, con palabra alta y clara, el excandidato Borrell de otros tiempos, el excalcalde Albiol de hoy, y otros, como los guapos y alegres Albert e Inés, comenta la cuñada del dentista.
¿Pero no decían que el marido de la Preysley era Premio Nobel de Literatura? ¡Esto es lo que siempre suelta mi madre a sus novios ignorantes!, bromea la hija de la bibliotecaria.
Un respeto, niña, un respeto. Ahora tiene los dos Premios, como explicó el señor que se había equivocado al presentarlo en la tarima, ¡porque ahora Cataluña (dijo, ¡con dos pares!) le otorgaba también el Premio Nobel de la Paz!, replica la cuñada del dentista.
La parodia de los nombres fue de lo más divertido. Sin olvidar el melodioso: "¡Puigdemont, a prisión!", que muchos cantaron en la manifestación cuando pasaron por delante de la antigua y famosa comisaría central de la Vía Layetana, exigencia que, por cierto, ya se tendría que haber cumplido días atrás, comenta la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
¡Menos mal que era una manifestación pacífica!, exclama la sobrina de la peluquera.
Multitudinaria, y no tumultuaria como otras, replica la cuñada del dentista.
¿Qué ocurre, qué pasa?, pregunta un turista de Islandia.
Las palabras, que no funcionan, chirrían al oído y no vaticinan nada bueno, contesta el politólogo.
Todo en ti fue naufragio, recita el poeta romántico del barrio.
¡Esto no ocurre con las cartas del tarot, vengan a mi consultorio y verán un rayo de sol!, recomienda la vidente.
¡Ya fui una vez, y heme aquí todavía, en las tinieblas del paro!, responde el humorista del barrio.
¡Porque aún me debe la consulta!, contesta la vidente.
¡Aquí no se fía!, grita la dueña del bar, riendo.



domingo, 8 de octubre de 2017

LIBROS DE REGALO CONTRA LA VIOLENCIA

"Tengan, unos libros, por si le interesa a alguien un conocimiento poético y social de la realidad, ni mejor ni peor que otros, pero que existe desde hace ya bastante tiempo", comenta alguien en el bar del barrio mientras regala unos libros a los clientes.


sábado, 7 de octubre de 2017

LA BANCA MIGRATORIA, Y CINE DE TERROR EN SITGES

"La Caixa", el Banco de Sabadell, el cava y el gas, ¡se van de Catalunya y pagarán los impuesto fuera!, exclama con euforia la cuñada del dentista.
La sede social, señora, la razón social, pero continuarán operando aquí igual que antes, explica el politólogo del barrio.
Poderoso caballero / es don Dinero, escribía Francisco de Quevedo (que no era precisamente catalanista), y canta Paco Ibáñez (que es catalanista e independentista), muy querido por españoles, catalanes y franceses, entre otros, comenta el humorista en el bar del barrio.
Contradicciones curiosas del sistema, añade la nieta del anarquista.
Es lo que hay, el horno no está para bollos ni porras, sentencia la dueña del bar.
Es verdad, hablando de porras, ayer comenzó el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges, donde mi madre siempre pilla algún novio Frankenstein, bromea la hija de la bibliotecaria.
¡Tu madre es tremenda, hija, quién la hubiera pillado en mis mocedades!, exclama el poeta romántico del barrio.
Políticos, banqueros, poetas, diseñadores, sardanistas, no importa, siempre pensando en lo mismo, ¡qué país!, advierte la cuñada del dentista.
Como dice Rajoy, vuelvan a mí o habrá "males mayores", poca broma, advierte la vidente.
Volverán las oscuras gaviotas, digo, golondrinas..., recita el humorista del barrio.


SENTIMENTS / PERE FÀBREGUES

Vist des de la màxima proximitat, al cor de Barcelona, i amb contactes suficients per estar ben informat de totes bandes, arribo a la conclusió que s’ha tocat el moll de l’os, els sentiments, i això fa mal.
Mals governants i lleis caduques que no han sabut escoltar i adaptar, ni adaptar-se, a la realitat del poble que tenen l’obligació d’obeir i facilitar les normes de convivència, que els vinguin donades democràticament.
Aquest antic i ranci sistema de “sostenella y no enmendalla”, els ha dut a una ceguera que fa difícil arribar a acords, i com més apliquen la força, més enfanguen el camí.
Van atacar la petició d’independència sense estudiar el perquè tanta gent la demanava. Van acceptar, referendar i proclamar, fins les més altes instàncies, un reglament, l’Estatut, i llavors amb una miopia governamental impròpia de gent lletrada, van retallar, “cepillar”, com va dir un personatge, el que havien admès i encara és vigent a altres Comunitats de l’Estat. Què pretenien? Què esperaven? Què haurien fet les altres Comunitats davant d’una burla tan insultant? Ells arrapats al “sostenella y no enmedalla”. I ara què?
La conseqüència o les conseqüències són, primer molts independentistes, desprès molts enfadats, ara majoria d’ofesos.
Certament que les persones de tots els pobles tenen els seus sentiments i per sort el món es va culturitzant i s’han creat formes d’expressió no violentes. Però si aquests sentiments es veuen atacats i menystinguts poden sortir les rauxes, i fins i tot la violència. Malament quan surt la part més bel·licosa i es perd el decòrum. Tots (bé, els que tenim la sort de poder veure tots els mitjans de comunicació d’una banda i l'altra, perquè ara fins i tot en els informadors hi ha bandes), deia, tots hem vist els sentiments de ràbia, quan no grollers, d’aquell vergonyós “a por ellos”. Els “ellos” han estat un munt de persones de totes les edats i estatus amb un paper a la mà, amenaçats i algun, molts, colpejats, per uns personatges a qui han inoculat uns sentiments d’odi sense raonaments.
Apunto el que diu el Diccionari: "Sentiment". Actitud mental, coneixença, desvetllada per la sensació. (Dóna diferents accepcions): Tenir sentiments de la pròpia dignitat. Tenir un sentiment d’odi, d’aversió, d’enveja. Sentiments d’amistat.
Per tant i vist el què està passant, crec que ens veiem abocats a una lluita de sentiments contraposats de difícil solució.
Hem de trobar-la, la solució, en una accepció que diu: És un home de bons sentiments.
Anem alerta perquè els sentiments queden gravats i no obliden. Si bé ara s’ha fet un mal enorme, hem de posar tot el millor de nosaltres per, cadascú a casa seva, ser uns bons veïns. Avui, més que això, serà difícil.

Pere Fàbregues i Morlà
Llibreter-Jubilat
03.10.2017
Dibuix de Franz Kafka



viernes, 6 de octubre de 2017

CONTRADICCIONES CURIOSAS DEL SISTEMA, Y CINE DE TERROR EN SITGES


¡Dicen que el Banco de Sabadell y "La Caixa" se van de Catalunya y pagarán los impuesto fuera!, exclama con euforia la cuñada del dentista.
La sede social, señora, la razón social, pero continuarán operando aquí igual que antes, explica el politólogo del barrio.
Poderoso caballero / es don Dinero, escribía Francisco de Quevedo (que no era precisamente catalanista), y canta Paco Ibáñez (que es catalanista e independentista), muy querido por españoles, catalanes y franceses, entre otros, comenta el humorista en el bar del barrio.
Contradicciones curiosas del sistema, añade la nieta del anarquista.
Es lo que hay, el horno no está para bollos ni porras, sentencia la dueña del bar.
Es verdad, hablando de porras, ayer comenzó el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges, donde mi madre siempre pilla algún novio Frankenstein, bromea la hija de la bibliotecaria.
¡Tu madre es tremenda, hija, quién la hubiera pillado en mis mocedades!, exclama el poeta romántico del barrio.
Políticos, banqueros, poetas, diseñadores, sardanistas, no importa, siempre pensando en lo mismo, ¡qué país!, advierte la cuñada del dentista.
Como dice Rajoy, vuelvan a mí o habrá "males mayores", poca broma, advierte la vidente del barrio.



jueves, 5 de octubre de 2017

PALABRAS AL VIENTO DESDE EL BAR DEL BARRIO

Dibujo de Franz Kafka

-Ya en el siglo XXI, en Europa, resulta terrible que haya todavía enfrentamientos y represión de ciudadanos por razones políticas, dice la sobrina de la peluquera.
-Resulta aterrador comprobar cómo ciertos políticos y medios de comunicación animan a la confrontación, en lugar de buscar una mediación política auténtica y necesaria, comenta la nieta del anarquista. .
-La democracia debe funcionar siempre como una democracia real, no fingida, sea cual sea el problema y por muy grave que éste sea, indica la vidente del barrio.
-De este modo sí sería una democracia y no un campo de batalla, con "ordeno y mando", dice el humorista.
-Como decía Gandhi, "ojo por ojo, y todo el mundo se quedará ciego", advierte la dueña del bar
-Para resolver estreñimientos, nada mejor que una buena copita de jarabe de palo, es de lo más laxante, recomienda la cuñada del dentista.
-Hoy por ti, mañana por mí, como decía un tertuliano, novio de mi madre, a un político, novio de otra madre, comenta la hija de la bibliotecaria, dando un salto y riendo.
-Hija, eres tan incorregible como Puigdemonte, replica la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza.
-¿Puigdemonte o Puigdemont?, pregunta el poeta romántico.
-No me venga con bilingüismos ahora, que no está el horno para bollos, contesta la fiscal del barrio.
-¿Por qué discutimos, nos peleamos y, de vez en cuando (no digo "a menudo", para mantener la esperanza), de vez en cuando, repito, nos matamos por la política, la religión, a veces también por el fútbol y por cosas del querer, etc..., y no, nunca, por una discusión sobre libros, música, poesía y otros temas y cuestiones?", pregunta alguien.
(Silencio en el bar del barrio.)
-¡La imaginación al poder, como dice mi cuñada!, exclama el humorista.




miércoles, 4 de octubre de 2017

PALABRAS PARA UN PROCESO


Faltan palabras, sobran palabras, pero faltan palabras aún, canta la vidente en el bar del barrio.
Aún, como el título de un libro de Pablo Neruda, indica el poeta romántico del barrio.
La hermana del informático lee en su móvil el fragmento final de la novela El proceso, de Franz Kafka:
"Pero las manos de uno de los señores se posaban ya en la garganta de K., mientras el otro le hundía profundamente el cuchillo en el corazón y lo hacía girar dos veces. Con los ojos vidriosos, K. vio aún cómo los señores, muy cerca de su cara, mejilla contra mejilla, observaban la decisión. “¡Como un perro!”, dijo. Era como si la vergüenza hubiese de sobrevivirle”
*.
Faltan palabras, sobran palabras, pero faltan palabras, aún, canta otra vez la vidente del barrio.
* (Traducción del poeta catalán Feliu Formosa)


lunes, 2 de octubre de 2017

LA GRAN VERGÜENZA: JURISDICCIÓN Y VIOLENCIA


Comentarios en el bar del barrio:

-Cuánta tristeza y dolor.
-Increíble, en 2017, en Catalunya, reprimir de este modo por intentar votar en un referéndum, con unos políticos de otro tiempo que no han tenido el valor de permitir una votación con garantías, y se han escondido detrás de los jueces y de la policía para intentar sofocarlo. El pasado que regresa al presente, lee la hermana del informático en el móvil.
-El horror, el horror, repite el poeta romántico del barrio.
-Esto quedará en la memoria de varias generaciones, hasta convertirse en memoria histórica de la represión política: votar con miedo, miles y miles de personas, adultos, ancianos, jóvenes y algunos niños, respirando el acoso, la persecución, sufriendo el miedo, otra vez, como en otros tiempos. Cuánta tristeza y dolor, comenta alguien.
-En los colegios electorales se respiraba la clandestinidad, en cualquier momento podía aparecer la policía, como en el colegio de la calle de más arriba, explica el politólogo del barrio.
-Dicen que ya se acercan, que ya están aquí. ¿Qué hacemos?, preguntaba una joven que acompañaba a su padre, esperando ya dentro del colegio, con el censo bloqueado, otra vez bloqueado, sin que los móviles de las mesas pudieran consultar el DNI de cada votante.
-Espeluznante, el horror, el horror. Otra vez, decía una mujer que estaba en la cola.
-No pasarán, martillazos, golpes, no pasarán, empujones, personas lanzadas por las escaleras como sacos, disparos, gases, heridos, explica la hija de la bibliotecaria.
-¿Dónde están los derechos humanos?, pregunta alguien.
-Por fortuna, a falta de otra gente necesaria que ahora mira hacia otro lado, había muchos observadores internacionales que han sido testigos de la violencia desatada, comenta el periodista del barrio.
-¡Los trabajadores de la policía cumplían órdenes, acataban el monopolio de la violencia legal y proporcionada!, como dice mi marido, exclama la cuñada del dentista.
-En un mundo globalizado, ¿por qué una jurisdicción es, aún, superior a otra? ¿Por qué un código es, aún, superior a otro? ¿Por qué unas urnas son, aún, superiores a otras?, pregunta la sobrina de la peluquera.
-Será una cuestión de dominio y denominación de origen, como ocurre con las marcas en las tiendas y supermercados, contesta el humorista del barrio.
-A veces hay productos caducados, apunta la hija de la bibliotecaria.
-Como la ley del más fuerte, que, aun estando caducada y superada por los derechos humanos, pervive como política en algunos países, comenta la nieta del anarquista.
-Triste, muy triste, terrible legalidad, dice la librera del barrio.
-Ah, ¿pero también hay una violencia legal?, pregunta una chica.
-Legal, sí, pero esto no significa que sea siempre justa y legítima, explica un estudiante de Derecho.
-Cuánta tristeza, un gran dolor, dice la dueña del bar.
-Una gran vergüenza, exclaman muchos, exclaman aquí y allá, comenta la vidente del barrio.
-¿De qué han servido tantos años de transición si hay que recurrir otra vez a la guardia civil, a la policía nacional y a las misas de denuncia de Montserrat?, pregunta el poeta romántico del barrio.
-Una gran vergüenza, dice la sobrina de la peluquera.
-Dolor, tristeza, miedo, una vergüenza insoportable, dice la nieta del anarquista.
-Con miedo y violencia, sí, pero al final aparecieron las urnas, se votó y ha ganado el sí, confirma alguien.
-¿Y ahora...?, pregunta alguien.











                       
                          Una de las últimas secuencias de la película El proceso, de Orson Wells

                   

domingo, 1 de octubre de 2017

DOS DIBUJOS, DOS VIÑETAS PARA HOY

Ferreres 


Máximo

Una viñeta de Ferreres (elperiodico.com), con ciudadanos intentando votar en la clandestinidad de hoy. 
Otra viñeta del inolvidable dibujante Máximo, publicada hace mucho tiempo. 

sábado, 30 de septiembre de 2017

¿POR QUÉ...?, Y LA TRADICIÓN DE LAS MULTAS POLÍTICAS


La vidente del barrio se sube a una silla del bar y lee un panfleto que se ha encontrado por la calle. Dice así:
"¿Por qué se denuncia, se persigue, se detiene, se juzga, se encarcela y se mata por ideas políticas y religiosas? (El caso del fútbol y los forofos, aun con sus peleas y heridos, no es tan venenoso ni letal).
¿Por qué ese apasionamiento, por qué tanta visceralidad y agresividad dialécticas, hasta llegar a las manos, y cosas peores, como torturas, atentados, condenas de muerte, penas de cárcel, etc.?
Ni en el mundo de la poesía, ni en la novela, ni en el teatro, ni en el arte y la música, por ejemplo, ocurren de verdad, con sangre que mancha las manos, todas estas cosas terribles -dejando aparte algunos casos puntuales (y amorosos), como el de Verlaine persiguiendo a Rimbaud, pistola en mano.
Cuando hay una guerra o cuando hay represiones, ¿se hacen pensando en el paro y la miseria, en la explotación y el racismo, en el abuso de poder y la indefensión, en la esclavitud moderna y en la injusticia constante del poderoso sobre el débil, ya sean personas o naciones?"

Cuando la vidente acaba de leer, hay aplausos, abucheos, silbidos, elogios e insultos: la vida sigue, como siempre, en el bar del barrio.
La nieta del anarquista se sube también a una silla y lee una nota escrita por una vecina del barrio, que no quiere ser identificada: 
"La tradición de las multas políticas en España.
Cuenta el escritor Kirmen Uribe, en su libro La hora de despertarnos juntos, que el franquismo, además de perseguir y encarcelar a sus adversarios y enemigos, también ponía multas a sus familias por razones políticas, hasta arruinarlas y destruirlas. "El horror, el horror", como dice el personaje de Joseph Conrad en El corazón de las tinieblas."

La dueña del bar pregunta: ¿De qué ha servido la transición, de qué sirve la democracia si hay que recurrir otra vez a la guardia civil y a las misas de Montserrat? 
Ésta es la pregunta del millón (de multas), contesta el humorista del barrio.

jueves, 28 de septiembre de 2017

"¿NOS LLEVARÁN A LA CÁRCEL O...?"



¿Nos llevarán a la cárcel o nos multarán?, se preguntan algunos en el bar del barrio.
Por mal comportamiento, por querer una consulta, por querer ser consultados e intentar votar, ¿nos castigarán de cara a la pared, o nos pondrán de espaldas contra un muro, castigados de rodillas, quizá simulando una ejecución, como le pasó al escritor ruso Dostoievski, o nos arruinarán a golpes de multa?, pregunta el poeta romántico del barrio, sin duda exagerando épicamente, comenta otro cliente, un desconocido.
No alucine, no diga barbaridades, querido poeta, que aquí somos demócratas y no fusilamos a nadie, advierte la fiscal del barrio, que no es fiscal, sino vecina que fiscaliza en el bar.
¡Qué más quisieran, ya les gustaría tener un buen mártir!, añade la cuñada del dentista.
¿Nos llevarán a la cárcel, y esta acción represiva será apoyada por los españoles llamados progresistas en nombre de la democracia y a favor de las urnas, que no son estas urnas, sino otras con denominación de origen?, se pregunta la nieta del anarquista.
Malos tiempos para la lírica en España, como anuncian algunos medios: "Ya no estamos en el momento de la poesía, de la lírica, sino en el momento de la Ley, de todo el peso de la Ley", advierte la vidente del barrio.
¡A por ellos, que caiga todo el imperio de la Ley sobre estos herejes, que ya no es momento de poesía, ni de sardanas, ¡ni de pan con tomate!, exclaman otros.
El horror, el horror, susurra alguien, saliendo del bar.
¿Qué pasa, qué ocurre?, pregunta un grupo de turistas.
Cacerolas, potes, sartenes y paellas en lucha, contesta el humorista del barrio.











Una de las secuencias finales de la película El Proceso, de Orson Welles

miércoles, 27 de septiembre de 2017

UNA PAPELETA HISTÓRICA



Comenta la hermana del informático un hallazgo: Acabo de descubrir, dice, una vieja papeleta de multa (gracias al envío de una escritora amiga, cuyo nombre no diré, que ya va siendo peligroso dar nombres). La multa es del año 1938, nada que ver, pues, con la actualidad (Otro paréntesis: “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia", como se dice en libros y películas. Que no se equivoquen, pues, los vigilantes oficiales o de paisano, que de todo hay en en la viña del señor y en la calle).
Es una mala historia cuando hay que poner tantos paréntesis, dice la nieta del anarquista.
Terrible. Gracias a todos por la ayuda..., comenta alguien en el bar del barrio.
¡Ustedes se lo han buscado!, replica la cuñada del dentista.
Ay, madre mía, si hay que recurrir otra vez a la guardia civil y a las misas en Montserrat, ¿para qué sirve la democracia?, pregunta la dueña del bar.
De aquellos polvos estos lodos, de aquellos lodos estos polvos, qué más da, es la democracia, estúpidos, la democracia, dice la vidente del barrio, insultando a no sabemos quién.
El horror, el horror, repite el poeta romántico del barrio.
Vamos, no exageren, no hay para tanto, de vez en cuando va bien una buena purga, advierte la cuñada del dentista.
Me sumo, gracias, añade un desconocido.
Hombre, de nada, ¿pero qué pasa, qué ocurre?, pregunta el numismático del barrio.
Repito, si hay que recurrir otra vez a la guardia civil y a las misas, ¿para qué sirve la democracia?, pregunta la dueña del bar.




martes, 26 de septiembre de 2017

MANIFIESTO EN MONTREAL



Vídeo de la lectura de Miquel de Palol, Mireia Vidal-Conte y Èric Viladrich, en Montreal (Quebec). 

¿UNA MISA EN MONTSERRAT PRO-REFERÉNDUM?

Fotografía: racocatala.cat

¡Cuentan que ayer apareció el espíritu del Abad Escarré en el altar, durante una misa en Montserrat!, exclama la vidente del barrio.
La sobrina de la peluquera lee en el bar del barrio: «Se prohíbe un derecho tan sencillo como el de ser consultados», y ha añadido (el monje de Montserrat, Sergi d'Assis) que se menosprecia a las instituciones catalanas y, por tanto, también a los ciudadanos que representan, según él. Ha pedido afrontar la situación con espíritu pacífico y estando en el lugar que corresponde en este momento de la historia, y ha añadido: «Tenemos que decir "no" a la represión y "sí" a la libertad y al respeto a los derechos más fundamentales». Publicado en el diario conservador ABC, añade la sobrina de la peluquera.
¡Esto es el colmo, en mi ABC! ¡Ni siquiera en tiempos de Franco y el Abad Escarré hubo tanta decadencia ni ocurrían estas cosas!, advierte la cuñada del dentista.
Exacto, como dice el presidente del PPC, García Albiol: "La decadencia que en estos momentos están sufriendo las instituciones catalanas, una decadencia que ni en tiempos de Franco se había vivido", confirma el politólogo del barrio.
Parece ser que a algunos les traiciona el subconsciente, apunta el humorista.
Traición, desacato, sedición del subconsciente, como diría un amigo mío, psicoanalista lacaniano, comenta la nieta del anarquista.
Ay, madre mía, si hay que recurrir otra vez a la guardia civil y a las misas, ¿para qué sirve la democracia?, pregunta la dueña del bar.