sábado, 12 de septiembre de 2026

LAS PAREDES BLANCAS DEL ÚLTIMO DÍA

 Imagen: Photoroom.com



Y la muerte no tendrá dominio.

Dylan Thomas


El día de la muerte

era rozar sus párpados

y custodiar

aquella mirada

tan fija, tan lejana.

El día de la muerte

era poner la mano

sobre la parte de su cuerpo,

rígido, pero aún caliente,

que la había matado.

Uno o dos minutos después,

avisó a la enfermera.

La muerte

impuso así

todo su dominio

entre las paredes blancas

del último día.


Luego, la desencarnada ausencia.

El dominio del amor

sobre la muerte,

vendría más tarde.


No hay comentarios: