jueves, 30 de junio de 2022

VAGABUNDEAR EN BUSCA DE UN ÁRBOL SOLITARIO

Foto: J.X.:

Camina y camina a ningún lugar. Hacia nadie.

No deja de caminar. Mira al vacío, le atraen los abismos, los precipicios. El vacío. Hacia ningún lugar. Hacia nadie. Silencio. Descansar.

De joven se había entrenado para morir como el personaje de Muerte en Venecia. Ahora, busca la sombra de un árbol del bosque, solitario, un árbol aislado de los demás árboles. Desaparecer bajo la sombra de ese árbol, solitarios, él y el árbol, separados de todo y de todos, sin afeites novelescos.

Y descansar, descansar.




martes, 28 de junio de 2022

MALGASTAR EL CORAZÓN

 Foto: J.X.

Él no tenía mal corazón.

La vida lo arrojó a la calle y manos misteriosas se agarraron a su corazón y lo manosearon aquí y allá, malgastándolo.

Los días que siguieron a la disipación, después de tanto dilapidar el corazón, los pasó aprisionado en un sitio u otro.

O encarcelado.

El corazón ya era historia, una mala historia. Un cuento de ruina, de pobreza.

El ramo de flores, envuelto en papel de plata, goteaba sangre.

(Por un pliegue rasgado del papel de plata, resbalan una gotas de sangre. Todavía guardo en la memoria, el ramo de flores y las gotas de sangre que se deslizan por el papel de plata y caen al suelo de la calle.)  


lunes, 27 de junio de 2022

NO LEVANTAR CABEZA

 Foto: J.X.

No levanta cabeza.

Es la muerte, dice, que no le deja levantar cabeza.

El médico le diagnostica que no tiene nada, que todo son manías, aprensiones.

Él, sin embargo, no levanta cabeza, y no puede mirar las cosas de frente y verlas tal como son, ni hablar más de cuatro palabras si se encuentra con alguien.

Es la muerte, él insiste. Es la muerte que le parte el alma y la cabeza a golpes de ausencia, a cada momento, y el peso de tanto golpe no le permite luego levantar cabeza.

domingo, 26 de junio de 2022

LEYENDO A HORACIO EN EL JARDÍN


Solo (mañana de domingo, en estos instantes no hay absolutamente nadie más en el jardín), lees una odas de Horacio que te reconcilian con la vida y la muerte.

Con una mano haces un leve saludo a la vida, y con la otra saludas a la muerte.

Ambas se acercan a ti, dicen tu nombre y te dan un abrazo en recuerdo de la novia muerta, que vive en ti.

A pesar del espejo que se te cayó ayer y reflejó tu rostro deformado en pedazos -roto el espejo y el rostro en fragmentos de cristal-, agradeces el saludo de la vida, de parte de Horacio, y el otro saludo desde la muerte que te ofrece  la novia muerta, que vive en ti.

A pesar del espejo roto.


jueves, 23 de junio de 2022

EN FUGA

 Foto: J.X.

Tiene el alma esposada. Es una cautiva en fuga, que se oculta en algún escondrijo.

Quien la descubra y la clave en un muro y la remate, recibirá una recompensa por la sociedad que patrocina su búsqueda, captura y muerte.

Esposada y cautiva en fuga, es un alma que está condenada por desviarse del amor y perderse en sendas oscuras.

martes, 21 de junio de 2022

PROYECTOS

Foto: J.X.

Los últimos dos o tres años proyectaba a diario un suicidio distinto, mientras silbaba en tono grave, como si estuviera componiendo marchas fúnebres. Día a día, imaginaba nuevas formas de romper de una vez la mala relación que mantenía con este mundo. Día a día.

Había imaginado tantas formas, tantos suicidios, que se vio obligado a componer variaciones sobre los mismos.

Estaba paseando por una calle estrecha, entregado de lleno a sus fantasías habituales, imaginando finales de ruptura con el mundo, cuando fue atropellado por uno de esos triciclos eléctricos que tanto abundan en la ciudad.

Murió en una ambulancia al ser trasladado a un hospital.

Esta vez la muerte no pasó de largo.


sábado, 18 de junio de 2022

ESCRITO EN UN MURO CON TINTA ROJA Y TINTA AZUL

 Foto: J.X.

Tinta roja: “Con todo el pesar del mundo. Me arrepiento de haber amado tan mal, y de haber perdido el tiempo coqueteando demasiado con la muerte y sus ángeles endemoniados.”

Tinta azul: “El dolor lo arrastraba, y pataleaba como un perro vagabundo, herido, cazado y arrastrado por el lazo del funcionario de la perrera.”

Escrito en un muro con tinta roja y tinta azul. Con todo el pesar del mundo.


jueves, 16 de junio de 2022

CONTRA LA PARED

 Foto: J.X.

Aún hablaba cuando lo encontraron, de pie, contra una pared, clavado de pies y manos, como si algunos del barrio hubieran querido llevar a cabo un rito ejemplar clavándole pies y manos en cruz, contra la pared, crucificándolo por unas cuentas pendientes.

Aún hablaba, y decía cuatro palabras confusas sobre una historia amorosa. Le habían tajado el costado izquierdo, y sobresalía del pecho un corazón que parecía el fragmento de una piedra requemada, como si fuera un collar roto, carbonizado, que le colgaba del pecho.

Las gotas de sangre trazaban en el suelo unas confusas palabras de amor, palabras de sangre reseca que ni la suciedad de la calle ni la lluvia han podido borrar. 


miércoles, 15 de junio de 2022

UNA SERPIENTE EN EL CAMINO

Foto: J.X.

A medio camino, antes de llegar al bosque, serpentea la desolación.

Te distraes mirando las nubes, y la serpiente aprovecha para deslizarse muy rápido y subírsete al cuello. Aprieta, tiene la piel sedosa. Te va estrangulando.

Caes, en mitad del camino, antes de llegar al bosque, atado por la serpiente de la desolación, cuyos anillos son sedosos, pero estrangulan.

Hacía ver que hablaba, pero en realidad no hablaba con nadie. Con nadie.


sábado, 11 de junio de 2022

LIMPIANDO TELARAÑAS EN EL CEMENTERIO

 Foto: J.X.

Limpia la entrada.

Y la puerta.

Deja un ramito de flores.

Se lleva a casa, adheridos al trapo del polvo, hilos rotos de la tela de araña que cubría las junturas de la puerta de cristal que da acceso a la residencia en tierra de la novia muerta.

(Párrafo largo, pero no tanto como los pasillos oscuros de la ausencia.)

Una maraña de cabellos grises prendidos a la rama de una planta del balcón, en una maceta.

Trozos de corazón merodean por el bosque. Hay una encrucijada. En el suelo, unos cabellos grises señalan el camino. 


martes, 7 de junio de 2022

LA DUDA

Foto: J.X. 

“¿Dónde te escondes?”, resuena una pregunta en el bosque.

Es él quien pregunta y camina por el bosque, paso a paso. En busca de alguna palabra grabada en las piedras, o a ver si descubre la memoria de un olor conocido entre los pétalos de las flores.

Hay amores póstumos, que no son en absoluto amores muertos, sino aquellos que van más allá de la vida y sobreviven a la muerte. Un amor que, sin embargo, y a beneficio del espíritu, puede malgastar el cuerpo tanto o más que un amor entre los vivos. Cuando es así, entonces, el cuerpo cae a tierra, exhausto, bajo el peso del espíritu de ese amor póstumo.

Sigue escribiendo, aunque tropieces con las palabras que dificultan el camino, como si fueran piedras que, al levantarlas, ocultan debajo un nido de escorpiones.

Aunque pienses que tal vez (dudando siempre), tal vez hubiera sido mejor no conocer la bondad y la belleza, y tener que perderlas.

Un grito en la niebla. Un lamento. En la niebla. Después, el silencio. Cuánta soledad en este silencio.


sábado, 4 de junio de 2022

ES LA TRISTEZA

 Foto: J.X.

Hoy tiene los dos ojos muy tristes (normalmente, tiene un ojo más triste que el otro).

Hoy no írá a visitarla y no podrá brindar con ella, juntos en un rincón, a la sombra de los dos cipreses que acompañan la muerte, la muerte de ambos, la muerte entera de ella y la media muerte de él.

Desvalido como era él desde siempre, ella lo hizo todo por amor.

Por eso hoy, solo y más desvalido aún, no tiene un ojo más triste que el otro, sino los dos ojos muy tristes.



martes, 31 de mayo de 2022

UNA VIDA

Foto: J.X.

Aseguraba que vivía en un sinvivir, en un desvivirse.

En un decir sin decir, en un desdecirse constante.

Una vida emparedada, envilecida a cada instante entre malentendidos.

Como un muro infranqueable, detrás del cual hay prendas desteñidas tendidas al sol, en el balcón de una calle donde apenas toca el sol.

Un lamento resquebraja el cristal de las aguas nocturnas.

Sin embargo, ¿cuál es el milagro? Resistir, resistirlo todo. Aunque los recuerdos se resquebrajen en diminutos cristales que no reflejan, sino a trozos, las ilusiones muertas. Resistir, con todas las ausencias tiradas por el suelo, llorando, desprendidas de los espejos empañados, rotos a golpes en mil pedazos.



domingo, 29 de mayo de 2022

ERA EL SILENCIO

Foto: J.X. 

Andaba unos cuantos pasos y hablaba con ella. No importaba el ruido de la calle. Él podía escuchar muy bien la voz de ella, que le respondía desde la distancia, desde algún escondrijo de un bosque lejano.

Si se adentraba en un bosque cualquiera, a los pocos pasos oía ya otra vez aquella voz lejana, pero como si ahora la voz estuviera más cerca.

Buscaba por el bosque, debajo de los matorrales, en las ramas de los árboles, entre las piedras, junto a los ríos, pero todo era en vano, ni rastro de ella. Allí no había nadie, excepto él, que hablaba solo con aquella voz que venía de lejos, aunque parecía cada vez más cercana. ¿Era una ilusión creada en el bosque por el eco de la voz misteriosa? ¿O era el silencio agitado por el viento en las ramas de los árboles? 

Era el silencio.

Todo era silencio, agujereándole el corazón, el trozo de corazón que le quedaba desde que ella, la novia muerta, fue más allá de los bosques, llegó al mar, se descalzó y desapareció.


miércoles, 25 de mayo de 2022

CARTEL EN LA PARED DE UNA CALLE: "SE BUSCA, VIVO O MUERTO"

 Foto: J.X.

A veces confesaba que tenía cuentas pendientes y era un gran deudor.

Había apostado todo el capital de su inocencia y había hecho grandes estafas de amor.

Le perseguían los acreedores del pasado.

Ella también le había dado todo su crédito, le había entregado todo el amor que tenía reservado, y él lo había malbaratado aquí y allá, en lugares remotos y sombríos.

Ella era la principal acreedora de ese amor que él no supo valorar en su momento. Ahora se ocultaba malherido, víctima de los ajustes de cuentas con que se vengaban los justicieros de todo ese amor perdido.

Aunque ella lo protegía de la persecución y de las amenazas de los justicieros, defendiéndolo una vez más, contra todos, pese al mal causado, él ya no era el mismo y, aunque seguía huyendo bajo el amparo de ella, esperaba que le alcanzara pronto el golpe definitivo, mortal, en el próximo ajuste de cuentas.

Desde entonces, pues, sería objeto de caza y captura, vivo o muerto, por haber corrompido y malbaratado el corazón, por haber prostituido el regalo misterioso del amor que había recibido.

Dos flores de sangre encubren el silencio del resto de esta historia.

viernes, 20 de mayo de 2022

LA INDIGNACIÓN Y El DOLOR SUBÍAN Y BAJABAN POR LA ESCALERA

Foto: J.X. 

Estar más p'allá que p'acá”, como decía la vecina gitana que malvivía en el entresuelo de un viejo edificio, donde entonces vivían también mi amigo y su novia, en tiempos de penuria.

La gitana era una joven muy bella, madre de una niña y un niño. Su marido era un déspota que le marcaba el cuerpo a palizas.

La novia de mi amigo, cuando aún no se había ausentado y perdido en el bosque para siempre, subía y bajaba la escalera, indignada, preocupada por la vecina gitana, y llamaba a la puerta del entresuelo para enfrentarse al marido, o avisaba a la policía. Pero todo era en vano: ella, la joven gitana, siempre afirmaba que se había caído y se había golpeado en la cara y en los brazos.

Día a día, aunque con muchas dificultades, mi amigo y su novia fueron pacificando el trato con la familia gitana, sobre todo mediante la mujer y los dos hijos. Mi amigo, fantasioso y temeroso, pensó que así podría evitar que le asestaran un posible navajazo. 

Con la nueva relación, pues, mantuvieron al marido en una cierta calma (una calma difícil, por otra parte) cuando vio que aquella pareja de vecinos apreciaban a sus hijos y les regalaban lápices de colores, libretas y cuentos para dibujar y pintar.

Un día, casi por sorpresa, sin decir nada a nadie, la familia gitana se trasladó a otro barrio. Tiempo después, los periódicos informaban que él, el marido gitano, fue asesinado a disparos en un reyerta entre clanes familiares.

Esto sucedía cuando la novia de mi amigo no era la novia muerta, la novia que desapareció en el bosque para siempre, la novia que subía y bajaba por la escalera, indignada, sufriendo por la vecina gitana. 

Una mañana de abril, en la barandilla de la escalera, había una enramada de flores de papel, desde el entresuelo al segundo piso. Travesuras de felicidad de la jardinera ausente, la novia muerta.

Nunca más hubo flores en la escalera.


miércoles, 18 de mayo de 2022

EL AZAR Y LA MUERTE (Dos cuentos)

Foto: J.X.


Cuentos escritos en una pared.

CUENTO DE HADAS

La suerte está echada y los dados trucados no le han sido favorables.

La suerte tenía otros pretendientes.

No querer despertar al día siguiente, no querer despertar más.

No sabemos cuánto medía la profundidad de su tristeza. No lo sabemos. Ni lo sabremos nunca.

Hablaba con las flores y decía:  "A veces pienso que hubiera sido mejor no conocerte. Así no habría encontrado la bondad y la belleza de una desconocida, en invierno, con una boina afrancesada y un abrigo verde, en una tienda de la calle Escudellers."


CUENTO SINIESTRO

La muerte del ser más amado, le hizo regresar en el tiempo, volver a su juventud, a un pasado de amor y fracaso.

Le hizo volver y revivir aquellos años de destrucción en que, todas las noches, echaba unas monedas en la máquina de discos del bar las Tres Sevillanas, y escuchaba los desgarros de cante hondo de Manolo Caracol, Camarón de la Isla, Fosforito y Chocolate. Escuchaba una y otra vez, de espaldas al mundo, de pie ante la máquina de discos, abstraído, sin hablar con nadie del bar, escuchaba aquellas voces quemadas, desgarradas, en una calle estrecha del barrio viejo del puerto.

He perdido el corazón, le decía a su amigo de la infancia.

¿Todo el corazón?, preguntaba el amigo.

Todo, todo, respondía él. 

Hice apuestas demasiado arriesgadas y perdí todo el contenido del corazón, aquel pequeño tesoro que, en mi infancia, me entregó mi madre a escondidas de los demás, para que lo guardara.


lunes, 16 de mayo de 2022

EL PASEO

Foto: J.X.

Me dijo:

“Salí a dar una vuelta. Ya era de noche. Sentí un escalofrío. Una mano fría me daba la mano, como si la novia muerta ascendiera de la tierra y viniese a pasear conmigo, poniendo su mano entre las mías.”

Me sorprendió su confesión.

Al salir del bar y despedirnos, sentí su escalofrío en mi mano.

domingo, 15 de mayo de 2022

SIN EL CONTENIDO DEL CORAZÓN

Foto: J.X.

Trabajar con restos..., restos de poesía.

Sin el contenido del corazón, pero con un resto de alma fluyendo extraviada por la red de las venas.

Laberinto de venas abiertas..., ahora cosidas..., no, embastadas (a medio coser, no en vano su madre y su “tieta” habían estudiado “Corte y Confección”). Con las venas embastadas, luego de haberse derramado ensangrentando una rosa blanca, una rosa solitaria que había florecido casi en secreto en el musgo de una esquina. 

(Si él se hubiera suicidado -pensaba después-, también habría matado el amor por ella. Continuaría viviendo, pues, a pesar de todo y sin tener ganas de vivir, para que no muriera el amor que la vivificaba a ella. Como un homenaje. Ahora viviría para sentir la muerte donde habitaba ese amor, el perfume de las últimas flores.

Hasta el final de todo, hasta morir ambos: él y ese amor que se habría resistido a la muerte voluntaria.

Hasta el final de todo.)



sábado, 14 de mayo de 2022

ESA COSA DE LA VIDA

Foto: J.X.

La vida ya no iba con él.

La vida era cosa de los otros, esa cosa de la que hablan los demás, pero que no iba con él.

Desde que la persona que le capacitó para amar se ocultó en la frondosidad de los bosques y no volvió a salir, la vida ya no iba con él.