COMEDIA
LINGÜÍSTICA EN LA "CIUTAT DE LA JUSTÍCIA", DE
BARCELONA
¿Vieron ayer al exbanquero Mario Conde en TV3, en la "Ciutat de la Justícia", como abogado defensor de MCM,
la empresa con la que el Barça contrató la publicidad cuando Joan
Laporta era presidente, preguntándole a éste, a Laporta (que responde en catalán), si no sabe hablar y declarar en castellano, o si no conoce
el gallego?, pregunta el politólogo en el bar del barrio.
En Catalunya, sea donde sea, la lengua catalana ya no es ilegal y tenemos derecho a hablarla, también en la "Ciutat de la Justícia", ¿no?, dice la sobrina de la peluquera.
Y en el ejército español que está destinado en Catalunya, ¿se puede hablar en catalán?, pregunta la hermana del informático.
La lengua española (no el castellano), que es la lengua oficial de la monarquía y del gobierno central, está por encima de las otras lenguas peninsulares, por razones históricas y prácticas, y debe ser respetada como tal, indica la cuñada del dentista. Aunque gobernara ese partido neovenezolano y neogriego, "Podemos", la lengua oficial predominante, la más importante, seguiría siendo la propia del territorio nacional, como es lógico.
¡Pensaba que iba a decir la "inglesa o alemana"!, observa la nieta del anarquista.
Se llama a un traductor, y punto. La ley es la ley, y el señor Laporta, si quiere, puede ejercer el derecho a declarar en su lengua materna, el catalán, en sede judicial o dondequiera que hable, advierte la fiscal del barrio. Polémicas como las de Mario Conde y Juan (o Joan) Laporta sólo dan alas al soberanismo catalanista, añade.
Mi madre tenía un pretendiente poeta que escribía en castellano, en francés, en italiano, en gallego y portugués, con algo de catalán, inglés, chino, ruso, coreano y japonés, y así podía salir y figurar en muchas antologías de poesía nacional e internacional, comenta la hija de la bibliotecaria. Ha llegado incluso a figurar en una antología de poesía vietnamita gracias a una amiga de mi madre que reside en Saigón, añade.
Normal, no pasa nada. En la librería tenemos versiones de poesía china realizadas por poetas de aquí sobre traducciones literales de profesoras de chino, sinólogos, etc., son versiones poéticas, explica la librera del barrio.
Un servidor escribe poesía en castellano y algo en catalán, pero no aparezco nunca en ninguna antología, ¡excepto en una del colegio, cuando me dieron un segundo premio de redacción en francés sobre Napoleón!, recuerda nostálgico el poeta romántico.
Cuando el "esperanto" sea idioma universal, ¡yo también escribiré comedias para el circo!, exclama el humorista del barrio.
Brindemos, pues, a la salud de todas las lenguas, ¡y hagan un poco de consumición!, recomienda la dueña del bar.











































