Aviones que desaparecen, ministros que te envían a vagar por el espacio por los siglos de los siglos, pueblos que se separan, pueblos que se reunifican, matrimonio, unión, divorcio, el mundo está hecho un desastre, un disparate, dice el politólogo del barrio.
¡Como el "disparate matrimonial" de Goya!, exclama el
humorista del barrio.
Siempre igual, dice la dueña del bar. Qué gobiernos tan poco originales y aburridos, comenta la dueña del
bar.
Señora, un respeto, cuidado con las indirectas, que tenemos una unidad de destino en lo universal, responde la cuñada del dentista del barrio.
¡Será unidad de discurso y de destino y de carajillo, póngame otro, señora!, exclama el humorista.
¡A usted le falta más de un diente y tiene la lengua muy suelta!, responde la cuñada del dentista.
Señora, un respeto, cuidado con las indirectas, que tenemos una unidad de destino en lo universal, responde la cuñada del dentista del barrio.
¡Será unidad de discurso y de destino y de carajillo, póngame otro, señora!, exclama el humorista.
¡A usted le falta más de un diente y tiene la lengua muy suelta!, responde la cuñada del dentista.
Señoras y señores, dejen de morderse, haya paz y
brindemos a la salud de todos, pide el poeta romántico del
barrio.
¡Mal educada como su cuñado el
dentista!, comenta el politólogo.
No pasa nada, dice el poeta, no
ofende quien quiere, y además, oh musas, de todo esto saldrá un buen soneto,
dice el poeta romántico, conciliador.
¡Cómo no, otro soneto, y ya
van 270 en lo que llevamos de año!, exclama el humorista del barrio.
Unos se separan y otros se unen, dice la dueña del
bar.
Unos quieren separarse, otros se reunifican, qué cosas tiene
la historia, comenta el poeta romántico del barrio.
¡Vamos, como
los matrimonios!, exclama la nieta del anarquista.
Separadores y
separatistas, como en las antologías de poesía, ¿no, señor
poeta?, pregunta el humorista.
Sí, como en las antologías, y sé
de lo que hablo, querido humorista, asiente el poeta romántico del
barrio.
¡Ya lo decía yo, como en los matrimonios, ahora se unen,
ahora se separan y a veces se reunifican!, bromea la nieta del
anarquista.
¡Viva España y el Real Madrid!, grita la cuñada del dentista
del barrio.
¡Visca el Barça, visca Catalunya y 7 a 0 al
Osasuna!, responde el humorista.
Ya estamos otra vez con lo mismo,
dice la dueña del bar.
Y el próximo partido de liga, Real
Madrid-Barça, ahí es nada, indica el politólogo.
¡Quizá sea
el último!, exclama provocativa la nieta del anarquista.
La dueña
del bar se ríe y pide calma y más consumición, que no está el
horno para bollos.
¡Y si las puertas no se abren, ponga "3 en 1"!, anuncia el humorista del barrio.
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