Fotografía: J.X.
No sólo no quiere
desprenderse de aquel peso,
sino que está dispuesto
a incrementarlo.
Crecerá a cada instante
el peso de la novia muerta
que arrastra y lleva dentro.
Aunque, para resistir,
imagine,
en lengua trovadoresca,
mil y una fabulaciones
del deseo.
El destino
será un camino
de higos de espino,
clavándose en los pies,
en las manos,
en todo el cuerpo,
hasta dejarlo martirizado,
fugitiva el alma.
(Variación)
Todo es perverso.
No hay nadie a quién reclamar
por las adversidades de la vida.
Exhausto,
murió
con la piel desgarrada
por los higos espinosos
y las flores de cactus.
Puesto en fila a la cola
de los penitentes,
por haber dicho unas palabras
en vez de otras.
Y haberlo denominado poesía.


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