jueves, 18 de enero de 2018

EL POETA JOAN MARAGALL Y LA FLOTA AMARILLA


Discurso inicial de Ernest Maragall en la constitución del nuevo Parlament de Catalunya, contundente, a favor de la democracia, explica el politólogo del barrio.
Con esa "palabra viva", con esa palabra clara y vital que su abuelo, el poeta Joan Maragall, pedía a la poesía de su tiempo, comenta el poeta romántico del barrio.
Demasiado catalanista y demasiados lazos amarillos por todas partes. Dicen que una de las nuevas diputadas, aquella más alta, va de amarillo a todas las reuniones, replica la vecina taxista.
Por eso, con razón, en aquel ambiente irrespirable, contaminado de amarillo, los diputados del PP y Ciudadanos no aplaudieron el discurso de Maragall, ni el del nuevo presidente del Parlament, ni cantaron ese himno catalán de los payeses, Els segadors (aunque en este momento se levantaron como los demás, por cortesía institucional), añade la cuñada del dentista.
¿Unos demasiado catalanistas? ¡Pues anda que los otros no son españolistas ni nada!, exclama la sobrina de la peluquera.
No es lo mismo, contesta la vecina taxista.
Exacto, no confundamos, se puede decir más alto pero no más claro: una cosa es legal y la otra no, ¡y ya está bien de tanto lazo y tanta bufanda amarilla por ciudades y pueblos, ¡menos en Tabarnia!, responde la cuñada del dentista.
Las verjas del Parc de la Ciutadella estaban cubiertas de lazos amarillo, comenta la hermana del informático.
Por el barrio he visto más lazos que otras veces, ¿no serán traficantes o camellos que se disfrazan de amarillo para despistar y ocupar pisos como si fueran jóvenes okupas?, pregunta la vidente del barrio.
Mi madre, que vive en la zona de Tabarra, Tabarnia o Tabarria (esto es un lío), hoy se ha puesto ropa interior amarilla para dejar estupefacto y despedir a un novio francés partidario de Le Pen, Aznar y, ¡no se lo creerán!, del concordato español, bromea la hija de la bibliotecaria.
¿Aparecerá el famoso fugado de Bruselas (como dicen en la COPE) travestido como el Conde de Montecristo, o enmascarado como en los tebeos del Zorro, el Coyote, el Puma, el Jinete Enmascarado y otros espadachines con antifaz?, pregunta el humorista.
Gran personaje el de Dumas, El Conde de Montecristo, luchando por la verdad y la justicia, apunta el periodista en paro.
Eso me gusta, ¡marchando, una cerveza y una de calamares a la romana!, exclama la dueña del bar.
¡Más amarillo, no, por favor!, replica la cuñada del dentista.
¡Vale, que la cerveza sea anaranjada y los calamares a la romana sin huevo!, bromea la dueña del bar.´
¿Me pone una tapa de "botifarra d'ou" y patatas fritas?, pide un turista coreano.


sábado, 13 de enero de 2018

HAY CEPILLOS DE REBAJAS, AMARILLOS Y DE OTROS COLORES


¿Se han dado cuenta? Ahora está de moda dar abrazos que parecen auténticos cepillos, que te cepillan la espalda durante media hora, comenta la hermana del informático.
¡Mientras no te cepillen la cartera!, exclama la dueña del bar.
Mucho abrazo y luego te apuñalan por detrás, indica la vecina taxista.
Mi madre, por ejemplo, se cepilla un novio cada mes y no pasa nada, ella sigue tan fresca como una flor, apunta la hija de la bibliotecaria, riendo.
¡Vaya descaro, qué ejemplo!, censura la cuñada del dentista.
Hay cepillos y cepillos, para el polvo de los vestidos y de los zapatos, para el cabello, el cepillo o escobilla para suelos y lavabos, el cepillo de los dientes, el cepillo del carpintero, teníamos también el cepillo de las iglesias y los cepillos de las mesas petitorias del Domund, del Día del Cáncer y el Día de la Banderita o de la Cruz Roja, y un nuevo cepillo, vía impuestos generales, como en Dinamarca o Suecia, un cepillo que habrá que inventar para substituir a la hucha rota de las pensiones de este país, y dejar de torturar a los pensionistas sobre si las cotizaciones a la Seguridad Social suben o bajan según el nivel del paro y otros sadismos económicos, explica con energía el periodista en paro.
No me extraña que esté usted en el paro con estas ideas tan subversivas y a golpe de cepillo, replica el tendero de la esquina mientras se toma el segundo carajillo de "Ron Pujol", ah, no, perdón, de "Ron Negrita", bromea alguien.
Dicen que más de uno quiere cepillarse al vecino ruidoso de arriba o de abajo, dice la vidente del barrio.
Esto también ocurre en los trabajos y en la política y en medio mundo: ¡en cuanto te descuidas te cepillan!, advierte el politólogo.
Dime de qué democracia presumes y te diré quién eres, canta la nieta del anarquista.
Mientras no llegue la sangre al río..., canta el poeta romántico del barrio.
¡Muy cantarines y copleros están hoy!, dice la dueña del bar.
¡Cepillo que te cepillo, a ver si te pillo!, canta la sobrina de la peluquera.
¡Quien canta, su mal espanta!, exclama el humorista del barrio.
"Pues en mi casa tengo el cepillo amarillo / dentro de un pequeño submarino amarillo / que surca las aguas del Río Amarillo / para cepillar amores bajo la luna amarilla", canta la sinóloga del barrio.
¡Oiga, no sea tan descarada ni amarillenta!, replica la cuñada del dentista.


JORDI MARAGALL / EXPOSICIÓ SALA PARÉS / 2018

Fotografías: Martina Stein



Nueva etapa pictórica de Jordi Maragall, en la que el pintor se adentra en un espacio laberíntico de luz impactante, cuyo resplandor, al encarnarse en la tela contemplada por nosotros, parece insinuarnos que es visión, y, no sólo visión, sino revelación mistérica de lo oculto en la materia. 
Como si el artista, experimentando con el color, saliera a la búsqueda de nuevos matices, de nuevos colores y formas plásticas que revelen, en el espacio de una tela, de un cuadro, el contenido misterioso de un paisaje soñado, entrevisto en una visión. Un conjunto artístico, una serie de obras que conforman un peregrinaje paisajístico para quien las contempla, y cuya travesía, de tela en tela, desbordará los límites espaciales del cuadro y nos llevará más allá de los árboles y del mar, más allá del paisaje en sí de la naturaleza. Hasta alcanzar el tramo final de este camino, y desembocar al otro lado de la realidad, donde una combinación mágica de colores y formas en movimiento, en líneas que se  quiebran y se entrelazan, dan testimonio estético de un paisaje íntimo que se oculta bajo la luz y la forma del paisaje real, trascendiéndolo, ya convertido en arte. 
Esta magnífica exposición puede verse en la Sala Parés, desde el 11 de Enero al 5 de Febrero 2018.
Entre los numerosos asistentes a la inauguración, destacamos la presencia de Pascual Maragall, Xavier Rubert de Ventós, Ernest Maragall y Pere Maragall, entre otros. 

martes, 9 de enero de 2018

LA PROTESTA DE LAS CAZUELAS


Incluso lo publica el diario conservador ABC: "La palabra «cassolada», neologismo catalán del año 2017. Al término, existente ya en el diccionario, se le añadirá la acepción de «protesta colectiva en la que se hace ruido con cazuelas», comenta el politólogo del barrio.
¿La rebelión de las cazuelas?, pregunta la dueña del bar.
No digamos rebelión, que puede dar lugar a confusiones y disgustos. Es mejor decir: la protesta de las cazuelas, sugiere la vidente del barrio.
Siempre haciendo ruido y dando la nota, replica la cuñada del dentista.
Con tanta cazuela una ya no puede ni dormir, se queja la vecina taxista.
Concierto nocturno para olla, pote, cuchara y sartén, indica el humorista.
Es una manifestación pacífica, aunque sonora, contra el poder, apunta la nieta del anarquista.
La sobrina de la peluquera lee en el móvil: "Desde los primeros cacerolazos de los que se tiene registro, que tuvieron lugar en Argelia en 1961, este tipo de protesta se había circunscrito casi exclusivamente a Sudamérica, aunque posteriormente se la ha visto también en España, en donde se le llama cacerolada, y en Italia... En septiembre y octubre de 2017, en el contexto del proceso independentista catalán, en Cataluña, especialmente en Barcelona, se produjeron muchas caceroladas populares (cassolades)", según Wikipedia.
Es lo que se interpreta y suena a los cuatro vientos cuando no se "tiene la sartén por el mango", no se "corta el bacalao", ni se "maneja el cotarro", como advierte mi madre a sus novios, bromea la hija de la bibliotecaria.
Este 2018 se cumple medio siglo de las revueltas de Mayo del 68, advierte el periodista en paro.
¡Calle, calle, que con tanto alboroto no me dejaban escribir ni un soneto!, exclama el poeta romántico.
¿Usted en París?, pregunta la dueña del bar.
¡Será en la calle París, de Barcelona!, añade el humorista.
El poeta sonríe y hace una maldición gitana con los dedos.

¡Marchando, una de tapas a la cazuela..., con azafrán!, exclama la dueña de bar.
¿De qué color es el azafrán?, interroga la cuñada del dentista.




viernes, 5 de enero de 2018

CUANDO EL TÚNEL DEL FUTURO ES MÁS NEGRO AÚN


Obediencia, confesión, arrepentimiento, propósito de enmienda, contrición, penitencia, confirmación, comunión (religiosa y de ideas), adhesión inquebrantable, conjura, mal comportamiento, traición, desacato, sedición, otra vez arrepentimiento y penitencia, son palabras del vocabulario religioso (católico) y político (bajo palio) que se utilizaban a menudo durante la dictadura y que hoy parecen resucitar, comenta en el bar el politólogo del barrio.
Justo es, querido,  que se hable en estos términos, aun no habiendo dictadura, para dar forma a las declaraciones de los imputados por casos de herejía y rebelión, como indica mi marido, que es notario y sabe lo que dice, explica la cuñada del dentista.
Todo esto y mucho más es lo perpetrado, repito, perpetrado (otra palabra que no les gustará a los acólitos) por toda esa tribu de irresponsables separatistas, añade la vecina taxista que pinta de negro el amarillo de su taxi.
Hemos ido a votar otra vez y hemos perpetrado, como dice usted, la restitución democrática de los destituidos, ¿seremos acusados por mal comportamiento?, pregunta la nieta del anarquista pacifista.
¡Qué mal educada eres, niña, gamberrismo puro es lo que tenéis y ganas de tocar la pera!, replican a dúo la cuñada del dentista y la taxista del taxi descolorido.
En este 2017 he leído muchos titulares y comentarios con estas palabras que ustedes dicen, apunta la sobrina de la peluquera.
Cosas peores dicen los tertulianos y portavoces cuando se apasionan en contra del otro, del diferente, diga lo que diga, como hace mi madre con sus novios, explica la hija de la bibliotecaria.
¡Vaya ejemplo pecaminoso que tienes en casa, hija!, exclama la cuñada del dentista.
¿Peca..., qué?, pregunta una niña, sobrina de la dueña del bar.
En algunos foros se habla incluso de crímenes de lesa majestad, otra expresión de aquellos tiempos oscuros que ahora retorna implacable, comenta el periodista en paro.
La hermana del informático lee en el móvil: “En los países  republicanos, como la soberanía reside en el pueblo, el soberano es el pueblo. De manera que los delitos contra el pueblo son delitos de lesa majestad, porque son de lesa soberanía. Quienes atenten contra la seguridad del pueblo, incurren en delito de lesa majestad, porque el soberano es el pueblo”.
Lesa majestad, pero ¿qué significa “lesa”?, pregunta la hija de la bibliotecaria.
Leso, lesa: que ha recibido daño u ofensa, contesta el poeta romántico, claro y rotundo.
El futuro es un túnel, y aquí más negro aún, como en un chiste, dice el humorista.
¡Oiga, que ahora hace de vidente y me quita el sitio profesional!, bromea la vidente del barrio.
¡Qué tiempos estos, otra de calamares a la romana que no amarilleen, marchando!, exclama la dueña del bar.
¿No tienen mejillones de la costa mediterránea?, pregunta un turista coreano.
¡Ni mejillones ni huevos... de caviar!, contesta la vidente, un tanto agresiva.
Huevas, querrá decir huevas, mujer, que me espanta a los clientes, murmura la dueña del bar.


jueves, 4 de enero de 2018

¿A QUÉ LLAMAMOS “MALDITOS CATALANES”?

¿A qué o a quiénes (esto ahora es lo de menos) llamamos “malditos catalanes”?, pregunta en el bar un profesor en paro.
¿A los que fueron a votar en el referéndum y ahora se quejan de malos tratos, a los que están o pueden estar en la cárcel o en otro país, y a unos dos millones y pico de secuaces colaboracionistas que siguen votándolos?, responde con otra pregunta la cuñada del dentista.
Yo no lo hubiera dicho mejor, ratifica la vecina taxista que ha pintado de negro el amarillo de su taxi.
Pues sí, bien resuelto, señoras. Llamamos “malditos catalanes” a esos mismos a los que ustedes se han referido, no sin cierta cortesía, contesta el profesor en paro.
Sospechosos de mil y un crímenes, violadores de cualquier moral privada y social, justamente acosados y perseguidos por medios de comunicación, por gentes de otros partidos, sectas y misas, así como por el voluntariado de la calumnia y la lapidación y otras diversiones públicas, con la ayuda inestimable de toda persona de bien, digna de este nombre, con vocación de futuro católico, es decir, universal, añade un desconocido que toca la pandereta de Navidad y Año Nuevo.
Hay un turista belga que sale corriendo del bar, asustado por la falta de mejillones frescos del día, explica la dueña del bar.
Ya se sabe, dice la hermana del informático, en estas fiestas la política de tapas frescas se complica por los precios.
Lo mismo ocurre con los regalos inútiles de Navidad, indica el humorista.
Y en la peluquería, más de lo mismo, no paran de cantar ¡a por ellos!, me refiero a los regalos, dice la sobrina de la peluquera.
También a un novio de mi madre le ha entrado ahora afición por las películas carcelarias, apunta la hija de la bibliotecaria.
Como en los tiempos de mi abuelo, añade la nieta del anarquista.
Hay cosas que no cambian, dice el politólogo del barrio.
¡El hombre es un lobo para el hombre, si es que alguna vez ha dejado de ser una bestia, un animal de hombre!, exclama la vidente del barrio. (Con perdón de los animales: gatos abandonados, perros apaleados, monos enjaulados, caballos reventados, elefantes acribillados, ballenas arponeadas, jabalíes y pájaros cazados, palomas muertas y todos los animales exterminados por el civilizado pequeño gran hombre de la Tierra, exterminador de personas y animales), añade la vidente antes de salir del bar dando un portazo.











Fotograma de la película El proceso

miércoles, 3 de enero de 2018

¿ANTIPATÍA O FALTA DE EMPATÍA CATALANA?

Fotografía detallista del diario deportivo "Marca" (www.marca.com)

Hoy, 3 de Enero, el politólogo del barrio comenta en el bar: Los catalanes, hay que reconocerlo, nos hemos vuelto antipáticos para mucha gente del resto de España. Incluso, si hablamos de catalanes catalanistas, somos también antipáticos dentro de Catalunya, para aquellos catalanes que se consideran igual o más españoles que catalanes. Debemos reconocerlo y aceptarlo, no pasa nada: tenemos un problema de antipatía, o de falta de empatía, como suele decirse ahora.
¿No cree que frivoliza un poco hablando de antipatía y empatía, o falta de simpatía, como se decía antes? Si no fueran tan independentistas, tan exclusivistas y victimistas, siempre quejándose, esto no pasaría, confirma la vecina taxista.
Los vascos también son muy independentistas, tienen el llamado cupo económico, y, además, unos cuantos activistas, triste es recordarlo, con un pasado terrorista sangriento, y sin embargo, curiosamente, hablando en general, los vascos caen más simpáticos que los catalanes, aquí y en el resto de España, ¿o no?, pregunta el politólogo del barrio.
Será que unos, los vascos, se han vuelto más legalistas, mientras que ustedes se volvían cada vez más ilegales, y de ahí la cárcel y el supuesto exilio, replica la vecina taxista.
O tal vez es que molesta más y no se entiende la utilización de la lengua y la cultura como método de lucha y supervivencia, no sé, es una cosa que decía un novio machista de mi madre cuando hacía mofa de la cobardía catalana, explica la hija de la bibliotecaria.
Esto de la cultura como arma de defensa ya lo pregonaban mi abuelo y sus compañeros anarquistas contrarios a la violencia de la época, apunta la nieta del anarquista.
La hermana del informático lee en su móvil un párrafo de Internet, de un artículo del historiador Ferran Aisa, "Dinamita cerebral: Cultura, literatura, arte y poesía anarquista", www.lamalatesta.net): “Joan Mir i Mir, director del periódico “El Porvenir del Obrero”, recuperó en 1913 el título Dinamita Cerebral en una antología de cuentos anarquistas, en su prólogo decía: “El título de Dinamita Cerebral fue inventado por Josep Llunas i Pujals, antiguo internacional y editor del semanario catalán “La Tramontana”, como oposición a la violencia sistemática de los dinamiteros”. Es decir, a la violencia de aquel tiempo, anarquista y no anarquista, añade la nieta.
Sea por lo que sea, no caemos simpáticos, indica la sobrina de la peluquera.
Habrá que reflexionar y promocionarnos de otro modo, pero no sé cómo, opina la vidente.
Quizá mediante la poesía catalana, ¿no?, sugiere el poeta romántico del barrio.
Usted siempre con los del gremio, se ríe la dueña del bar.
¿Falta de empatía? Un problema que viene de lejos y habrá que “conllevar”, como recetaba don Ortega y Gasset: no caemos simpáticos, apunta la librera del barrio.
Antipatía, empatía, todo lo que ustedes quieran y más, pero lo cierto es que hay unos escribiendo en la cárcel y otros en el exilio o como lo quieran llamar, replica el periodista en paro.
¿No será todo pura envidia por la playa, el cava, la butifarra, los frescos románicos (algunos en discusión en plena Navidad), Gaudí, el Barça, Messi, el lazo amarillo de Pep Guardiola, Sant Jordi y "Anís del Mono"?, pregunta el humorista.



lunes, 1 de enero de 2018

CUENTO DE NOCHEVIEJA: "LAS MALDITAS 12 CAMPANADAS, O LA LOCURA DE UNA NOCHE NO CAMBIA NADA"


Había una vez un vecino tan solitario y tan descreído del género humano, que cuando llegaban días de fiesta y celebraciones extraordinarias, como por ejemplo la Nochebuena, preparaba la mesa y descorchaba una botella de champán para celebrarlo a solas, sin presencia humana. Ni tampoco animal, desde que murió su gato Lilí (ignoramos por qué el gato tenía nombre de gata de cine).
Pero el colmo de la soledad llegó una Nochevieja, cuando decidió taparse los oídos con cera para no escuchar las malditas 12 campanadas. Y así viene haciéndolo desde entonces, impertérrito, con una sonrisa cada vez más monstruosa cuando un vecino u otro ser humano pasa por su lado.
¿Habrá que avisar al psicólogo que tiene consulta en la acera de enfrente, del cual dicen que es un nadador trimestral, pero de un solo trimestre al año porque nada los meses de diciembre, enero y febrero, y el resto del año toma baños de agua caliente?, pregunta el vecino del 1º1ª, que es orador, poeta y tertuliano en centros cívicos.
Lo decidiremos en la próxima reunión de la comunidad de propietarios, notifica el del 4º2ª, que es vicepresidente de la comunidad, jugador de billar y agente forestal en paro.

domingo, 31 de diciembre de 2017

EL CIRCO: ANIMALES-ANIMALES NO ES LO MISMO QUE HOMBRES-ANIMALES


En este cartel podemos observar a una familia de elefantes bajo la carpa del circo, animales-animales amaestrados y entrenados por los hombres, que, como todo el mundo sabe, son otros animales que dejaron de ser animales para ser más y peor que animales, que abusan hasta el exterminio de sus semejantes y del resto de todos los animales de la tierra, comenta el ecologista en el bar del barrio.
La referencia no es política, ni religiosa, ni económica, pero podría serlo, ¿no?, pregunta la vidente.
Como los discursos de Navidad y Año Nuevo. Ayer Puigdemont hizo el suyo, clandestino, a través de las redes sociales, informa el politólogo del barrio.
Ya empezamos con los lazos amarillos otra vez, replica la cuñada del dentista.
Ya saben que los taxis de Barcelona son negros y amarillos, pues bien, yo me he pintado el mío todo negro, dice la vecina taxista.
¡A ver si la Colau le quita la licencia y tendrá que hacer de taxista en Bruselas!, exclama riendo la sobrina de la peluquera.
¿No será por un casual la taxista de Albiol o Arrimadas?, pregunta la hermana del informático.
¡Ojalá, y a mucha honra!, responde la taxista.
Mi madre tuvo un novio taxista, de Huesca, apunta la hija de la bibliotecaria.
¡Como las cajas religiosas que van de Lleida a Huesca atadas con lazo amarillo, en taxi negro!, bromea la nieta del anarquista.
Vale, vale, haya paz y concordia ¡y un mejor Año Nuevo de todos los colores, incluido el amarillo!, brinda la dueña del bar, y recuerda que el poeta romántico está con gripe y no ha venido.
¡Esos poetas, que no se vacunan!, exclama el humorista.
¿Hoy no haber tapas?, pregunta un turista inglés.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

LA VERGÜENZA


Es una vergüenza todo lo que está ocurriendo en el mundo, dice la vidente en el bar.
Acabo de leer un poema de Antonio Gamoneda, de su libro Niñez, que lleva como epígrafe o cita una frase de Karl Marx: "La vergüenza es un sentimiento revolucionario", comenta el poeta romántico del barrio.
Esto es lo que muchos sentimos cuando vemos que, en lugar de hacer política y dialogar, hay gente que sigue amenazando y persiguiendo a sus adversarios, apunta la sobrina de la peluquera.
¿A qué llamamos democracia?, pregunta la nieta del anarquista.
Mejor no hacer preguntas peligrosas, advierte el humorista.
No me salgan otra vez con lazos amarillos de protesta, replica la cuñada del dentista.
Yo me he pintado todo el taxi de negro, para que no haya equívocos entre los ciudadanos, anuncia la vecina taxista.
Nueva receta de calamares a la romana: píntelos con tinta de calamar una vez rebozados, cuando adquieren aquel matiz dorado que amarillea, propio del rebozado que resulta de freír con harina y huevo, como todo el mundo sabe, recomienda la dueña del bar.



domingo, 24 de diciembre de 2017

GOLEADA: BARÇA 3 - REAL MADRID 0, Y EL ESPIRITISMO EN CATALUNYA

¡Caramba, vaya fiestas, goleada, mayoría aquí y allá!, exclama la novia del hijo de la cuñada de la sobrina de la dueña de la peluquería.
¡Oiga, no me líe con tanta familia rebelde y peluquera!, replica la cuñada del dentista, pero sonriendo, que hoy es Nochebuena y mañana Navidad.
¡Y eso que no nos ha tocado la lotería, como a la Arrimadas!, añade la vecina taxista del taxi negro y amarillo, aún.
¡Força Barça, y Catalunya adelante con los votos de los espíritus!, apunta el espiritista del barrio, que nos recomienda un libro de Patrícia Gabancho, escrito en catalán, "Amalia i els esperits" ("Amalia y los espíritus", ensayo documentado y ameno sobre Amalia Domingo Soler, la gran espiritista de la Barcelona de finales del 1800), muy interesante para entender mejor las reencarnaciones de lo que está sucediendo en nuestra sociedad, añade el espiritista.
Mi tía abuela hacía imposición de manos para curar los celos y la intolerancia amorosa, religiosa y política de los vecinos, indica la dueña del bar.
Así me gusta, buena familia, tolerante con las ciencias ocultas, advierte la vidente del barrio.
De espiritismo hubo mucho en mi familia, apunta el politólogo.
Mi abuelo tenía amigos espiritistas que hablaban en esperanto, eran naturistas y defensores de la escuela laica, explica la nieta del anarquista.
También los poetas Amado Nervo y Fernando Pessoa y el detectivesco Arthur Conan Doyle eran espiritistas, informa el poeta romántico del barrio.
Mi madre también tuvo un novio que decía que era espiritista, y luego resultó que era trilero y machista, confirma la hija de la bibliotecaria.
Eso explica muchas cosas, dice la hermana del informático.
¡Con razón hay aquí tanto espíritu soberanista reencarnado!, exclama el humorista.
¡A la salud de los espíritus llibres, Feliz Navidad, Bon Nadal, les desea el bar del barrio!, invita a una copa de cava la dueña del bar.
¿No haber tapas hoy de Nochebuena en iglesias y prisiones?, pregunta un turista japonés mientras bebe una segunda copa de cava. 

viernes, 22 de diciembre de 2017

EN BUSCA DEL ÁRBOL NAVIDEÑO DE JORDI MARAGALL

Fotografía: Martina Stein
Un año más, subimos al barrio de Sant Gervasi, de Barcelona, en busca de los símbolos navideños que Jordi Maragall pinta en los cristales de las puertas de bares y tiendas. Este año encontramos un árbol pintado en el cristal de la farmacia situada en la Via Augusta, cerca de la calle Balmes. 

¡Felices Fiestas / Bon Nadal!
les desean los huéspedes de la Pensión Ulises

miércoles, 20 de diciembre de 2017

UN CALENDARIO DE PUTIN Y UN LIBRO DE JOSÉ CARLOS CATAÑO PARA ESTAS FIESTAS


Esta Navidad tendremos rollo independencia y calendario de Putin hasta en el pavo relleno y en el turrón de Nochebuena, comenta la cuñada del dentista.
En mi casa beberemos cava de Aragón y brindaremos por el arte religioso regional, nada de revolución rusa, indica la vecina taxista que fiscaliza en el bar.
Cuidado con la digestión, señoras, replica la nieta del anarquista,
En casa comemos el turrón el día de Navidad y brindamos con cava de Sant Sadurní, cuando aún son muchos los que duermen los excesos de Nochebuena, bromea la hermana del informático.
¿En las cárceles celebran la Nochebuena?, pregunta la sobrina de la peluquera, sin mala intención.
¡No empecemos con manifestaciones, protestas de lazo amarillento y calendarios de Putin!, advierte la cuñada del dentista.
¡Ya veo que nos van a dar la Navidad, soy capaz de pintarme el taxi de negro!, protesta la vecina taxista.
Haya concordia y reconciliación, que la independencia espiritual es pecaminosa, como anuncian cardenales, arzobispos y obispos, indica la vidente del barrio.
Les recomiendo una lectura para calmar los ánimos navideños, un dietario, La vida figurada, de José Carlos Cataño, donde encontrarán un buen “camino de escritura”, como se dijo ayer en la presentación que Vicenç Villatoro hizo en la librería La Central, comenta la librera del barrio.
Me lo apunto, dice la vidente.
Para independiente en el camino, mi madre, que da buenos guantazos a sus novios aprovechados, explica la hija de la bibliotecaria.
Vivimos el final de una civilización, todo es egoísmo y violencia, abuso de poder y esclavitud, resume el poeta romántico del barrio.
Hombre, no me sea tan aguafiestas, que no venderé ningún calendario de Putin, advierte el periodista en paro.
Los profetas, humoristas y poetas siempre somos aguafiestas, apunta el humorista.
Brindemos, pues, ¡a la salud de la libertad!, exclama la dueña del bar.
¡Con una "Rosa de Foc" bien fresca!, añade la nieta del anarquista.
¡Para mí, una "Estrella" bien espumeante y amarilla!, exclama el humorista.
Ya estamos otra vez..., con tanto amarilleo independe y calendarios de Putin, ¡se han vuelto todos espías rusos!, murmuran por lo bajini la cuñada del dentista y la vecina taxista.
Menos disputas y más paseos por “caminos de escritura”, es más sano y reconfortante: La vida figurada, de José Carlos Cataño, novedad que me acaba de llegar, insiste la librera del barrio.

lunes, 18 de diciembre de 2017

AYER, COMO HOY

Una portada del gran Boixcar para un almanaque navideño de Hazañas Bélicas.

Increíble: el refugio de los soldados tiene nombre de hotel, “Waldorf Astoria”.
Hay un cartel que recomienda: "Silencio, se ruega disparar sin hacer mucho ruido".
Porque es Navidad, y hay que aplazar la muerte, como diría el poeta Juan Luis Panero.

domingo, 17 de diciembre de 2017

UN CALENDARIO DE PUTIN EN BARCELONA


Esta Navidad tendremos rollo independencia y calendario de Putin hasta en el pavo relleno y en el turrón de Nochebuena, comenta la cuñada del dentista.
En mi casa beberemos cava de Aragón y brindaremos por el arte religioso regional, nada de revolución rusa, indica la vecina taxista que fiscaliza en el bar.
Cuidado con la digestión, señoras, replica la nieta del anarquista,
En casa comemos el turrón el día de Navidad y brindamos con cava de Sant Sadurní, cuando aún son muchos los que duermen los excesos de Nochebuena, bromea la hermana del informático.
¿En las cárceles celebran la Nochebuena?, pregunta la sobrina de la peluquera, sin mala intención.
¡No empecemos con manifestaciones, protestas de lazo amarillento y calendarios de Putin!, advierte la cuñada del dentista.
¡Ya veo que nos van a dar la Navidad, soy capaz de pintarme el taxi de negro!, protesta la vecina taxista.
Haya concordia y reconciliación, que la independencia espiritual es pecaminosa, como anuncian cardenales, arzobispos y obispos, indica la vidente del barrio.
Les recomiendo una lectura para calmar los ánimos navideños, un dietario, La vida figurada, de José Carlos Cataño, comenta la librera del barrio.
Me lo apunto, dice la vidente.
Para independiente en el camino, mi madre, que da buenos guantazos a sus novios aprovechados, explica la hija de la bibliotecaria.
Vivimos el final de una civilización, todo es egoísmo y violencia, abuso de poder y esclavitud, resume el poeta romántico del barrio.
Hombre, no me sea tan aguafiestas, que no venderé ningún calendario de Putin, advierte el periodista en paro.
Los profetas, humoristas y poetas siempre somos aguafiestas, apunta el humorista.
Brindemos, pues, ¡a la salud de la libertad!, exclama la dueña del bar.
¡Con una "Rosa de Foc" bien fresca!, añade la nieta del anarquista.
¡Para mí, una "Estrella" bien espumeante y amarilla!, exclama el humorista.
Ya estamos otra vez..., con tanto amarilleo independe y calendarios de Putin, ¡se han vuelto todos espías rusos!, murmuran por lo bajini la cuñada del dentista y la vecina taxista.



Opisso