Foto: J.X.
Quería desaparecer.
Ser succionado
por la tierra de un bosque,
por otro cuerpo,
o por el mar,
succionado hasta el fondo,
hasta el final.
Dejar de escribir
la inocencia,
el amor,
el fracaso.
Dejar de escribir
la culpa,
el desamor,
la dificultad de vivir.
Dejar de escribir
el perdón imposible,
la redención,
la muerte.
Dejar de escribir,
de una vez por todas,
y, pese a todo,
vivir,
y volver a escribirlo.
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