Foto: J.X
No
camina al azar,
y ahora pasa
cerca del Centro Podológico
donde a ella
le cuidaban los pies
y le cortaban las uñas.
Días después,
a ella le seguían creciendo las uñas
en unos pies inmóviles,
sin pasos que la llevasen a otras calles,
a otros bosques.
Eran los pies
de la novia muerta.

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