miércoles, 6 de febrero de 2019

JUGANDO CON NIÑOS GITANOS...

Poderes públicos: medidas urgentes contra la segregación escolar - Fundación Secretariado Gitano

Recordando a unos niños gitanos, de Can Tunis, compañeros de colegio y de juegos, en la Academia Torner y en la calle Aviñó, cuando el Barrio Gótico, de Barcelona, aún no se llamaba así y nuestros padres hablaban del Barrio de la Catedral.
En clase, en esta Academia privada, siempre había un grupo de niños gitanos, seguramente porque el director, Jaume Torner, que era republicano y defensor de la enseñanza del esperanto, mantenía buenas relaciones con el párraco de la Basílica de Nuestra Señora de la Merced, patrona de Barcelona.
En esta iglesia fue donde nos "confirmaron" mediante un cachete e hicimos la primera comunión. Es también donde se casaron la infanta Cristina y Urdangarín, lugar de peregrinación adonde iban siempre los jugadores del Barça a agradecer los triunfos de su equipo, que era y es, recordemos, más que un club, ("més que un club"), y la gente gritaba "¡Barça, Barça, Barça", ya que no se podía expresar de otro modo, con otro grito, la indignación y la rebeldía en la época franquista. Como recordaban muy bien nuestros vecinos del otro barrio, del Barrio Chino, los escritores Manuel Vázquez Montalbán, Ana María y Terenci Moix, J.M. Benet i Jornet, Maruja Torres y el economista Amadeu Petitbó, entre otros, así como todos aquellos amigos y vecinos que debían cruzar las Ramblas para venir a nuestro barrio, para jugar o beber una cerveza (los niños, sin los padres presentes, pedíamos una caña) en la Plaza Real, ¡y una de calamares a la romana, por favor!


No hay comentarios: