viernes, 28 de julio de 2017

DE BANDERAS Y TRAPOS

 Michelangelo Pistoletto, La Venus de los 262 trapos  (1967)

-La bandera es un trapo, dice uno, en el bar del barrio.
-Cada trapo con distintos dibujos y colores, dice otro.
-Pero hay que vigilar que, entre trapo y trapo, no se cuele un trapo que quiera imponerse y ser el trapo de todos los trapos, dice uno.
-Si mi trapo es el mejor, es el trapo de todos los trapos, y en consecuencia es la bandera de todas las banderas, dice otro.
-Por lo tanto, hay trapos y trapos, y banderas y banderas, dice uno.
-O dicho de otro modo: los trapos se convierten en banderas, y luego hay banderas que reducen a trapos a otras banderas, resume otro.
-Luego, según la dialéctica de la historia, una bandera -que es un trapo, como hemos convenido-, será menos trapo que el trapo de aquella bandera que ha sido cortada y reducida a trapos, analiza otro.
-En la praxis, habrá, pues, trapos que someten, y trapos sometidos, y no todos los trapos serán iguales, dicen unos cuantos.
-En caso de que la fuerza de la historia iguale los trapos, unos serán más iguales que otros, y volverá a repetirse la desigualdad y la dialéctica del trapo del señor y el trapo del siervo, como sostenían los animales en la rebelión de aquella famosa granja, dicen todos al final.
-Así, pues, entre trapos anda la cosa, dice el último que sale del bar del barrio.


1 comentario:

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María José Rodriguez Margalef: Bona foto, Albert