martes, 17 de agosto de 2010

¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA PUERTA VERDE?























- Los llopis-La puerta verde

Un día, el arpa bajo el brazo, el viejo avanzó por esa ciudad renovada, llegó a la Plaza de Armas, se instaló bajo un tamarindo, comenzó a tocar. Volvió la tarde siguiente, y muchas otras, sobre todo los jueves y los sábados, días de retreta. Los piuranos acudían por decenas a la Plaza de Armas a escuchar a la banda del Cuartel Grau y él se adelantaba, ofrecía su propia retreta una hora antes, pasaba el sombrero y apenas reunía unos soles volvía a la Mangachería*.

Mario Vargas Llosa, La casa verde

*La Mangachería, barrio de Piura.

8 comentarios:

Ulises dijo...

No he leído este libro de Vargas Llosa. A este autor le tengo manía por sus ideas políticas, conservadoras.

Insurrecta

Ulises dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MCM dijo...

La obra siempre trasciende a sus creadores y efectivamente "La casa verde" es una gran novela.hay que leer sin prejuicios .

Ulises dijo...

Pues, mira, "Insurrecta", te has perdido una gran novela. Es lo que tienen los prejuicios políticos, sociales, etc. Además, Vargas LLosa, aun siendo conservador en la línea europea (no facha), es más demócrata que otros que van de izquierdosos. Pero, ¿quién no es realmente conservador a partir de cierta edad? Las revoluciones las hacen los jóvenes, y ellos mismos las contradicen o corrompen al hacerse mayores (véase el caso ruso, cubano, chino, Mayo del 68, etc).
Te recomiendo, pues, una lectura sana de "La casa verde", sin prejuicios.

Arpista

Ulises dijo...

Pero yo no soporto leer a un escritor que habla mal de los rebeldes, de los revolucionarios americanos.

Latino

Ulises dijo...

Perdona, querido Latino, pero habría que recordar que Mario Vargas LLosa no habla mal de los auténticos revolucionarios, sino de los dictadores, sean de izquierdas o de derechas. Y lo que sí dice es que muchos europeos piden para América unas revoluciones sangrientas que no quieren para Europa. Las revoluciones sangrientas, allá; acá, en Europa, la democracia pacífica.

Exilado

Francesc Cornadó dijo...

Ahora nadie se acuerda si Dante fue gibelino o güelfo, algunos, los que estaban al otro lado no quisieron leer la Divina Comedia.

Francesc Cornadó

esperanza dijo...

La verdadera democracia está en oir a todas las partes, y más cuándo escuchar representa gozar de buena literatura. Si no es así, ¿cómo oponerse a lo desconocido? Para opinar, contradecir, refutar...es necesario tener buen conocimiento de los argumentos de los otros.