viernes, 18 de junio de 2010

DÍAS DESPUÉS DEL BLOOMSDAY





















Nos dice "Poma", en un comentario a nuestra nota sobre Joyce y el Bloomsday:
"Ulises, es de esos libros que leo y releo".
Y otro comentarista, "El espadachín enmascarado", la felicita por disfrutar leyendo la novela/antinovela de Joyce. Estamos, pues, de enhorabuena narrativa.

Los que calificaban y aún califican de monótono e ilegible el Ulises, de Joyce, deberían hacer memoria de todos aquellos novelistas y poetas españoles de los siglos XVII al XIX que no habían "descubierto" aún la modernidad del Quijote, como sí lo habían hecho en su tiempo Inglaterra y Francia. Por eso ellos tienen la frescura narrativa del Tom Jones, de Henry Fielding (1749), el experimental y divertido Tristram Shandy (1759) , de L.Sterne, el insuperable Gulliver ((1726), de J. Swift, o el Cándido (1759), de Voltaire. Mientras que nosotros hemos dormitado con la retórica vacía de nuestros neoclásicos y románticos de segunda (exceptuando a Larra, Espronceda, Torres Villarroel, G.A. Bécquer y ¿alguno más?).

Dice Juan Ramón Jiménez (otro escritor cuya "obra en marcha" ha sido ignorada y despreciada durante décadas, que para muchos críticos era sólo el autor de Platero y yo), en su poema en prosa Tiempo:

La literatura española antigua, especialmente desde el 16 hasta el 19, qué empacho me da, y no digo nada de los que hoy la prolongan, metiéndose en las tumbas, como Ramón Pérez de Ayala, por ejemplo, en la de Fray Luis de Granada. De todo el "Imperio" grotesco de la España actual, lo que más detesto es el retorno a esta literatura de tumbas removidas.
(de Tiempo y Espacio, ed. Arturo del Villar)

El becario del suplente del cronista

13 comentarios:

Ulises dijo...

Por culpa de esos neoclásicos y falsos románticos españoles, que me empacharon de retórica vacía, dejé de leer durante años. Me costó recuperar la frescura de la lectura, y volver, por ejemplo, al "Lazarillo", a ""La Celestina", al "Quijote".

Resentido

Ulises dijo...

Pues yo prefiero más a nuestros neoclásicos retóricos que a tanto experimento inglés o francés.

Lector

Ulises dijo...

Lo siento, pero Joyce me aburre, y lo he intentando leer ya varias veces.

Profesora de Taller Literario

Ulises dijo...

Ahora va a resultar que los mejores son James Joyce y Juan Ramón Jiménez, escritores para minorías! Vaya con las modas!

Asombrado

Ulises dijo...

Escritores de minorías, no. En todo caso, para "la inmensa minoría", que diría Juan Ramón. Me gusta ser de esa inmensa minoría.

Narradora joven

Ulises dijo...

Todo son "poses". La pose Kafka, la pose Joyce, la pose Emily Dickinson, la pose Proust, la pose, las poses de poetas y narradores.

Naturista

esperanza dijo...

Debemos reconocer que entre los lectores y los escritores y los críticos y los literatos hay mucho snob!!!En los círculos "intelectuales" de latino américa lo vivímos cuando el boom de Gabo, Vargas Llosa....
Así es la vida,moda, moda, moda...a ver quien escapa.
Esperanza

Ulises dijo...

Lo más divertido es leer las obras de esos escritores que tienen a gala, como se decía antes, no haber leído a Joyce. Ellos sí que son aburridos e ilegibles (por defecto).

Lectora divertida

Ulises dijo...

Enrique Vila-Matas, más que deudor de Joyce, lo es de Kafka, Borges, Calvino, G. Perec, etc. Me gusta su literatura sobre la literatura, irónica. Le sobra algún tic kafkiano, digamos "la pose kafkiana", ese ponerse bien para hacerse el Kafka barcelonés.

Leopold

Ulises dijo...

Nunca he entendido a esos escritores que dicen no haber leído a tal o cual autor imprescindible. Poetas que no han leído "La tierra baldía", de Eliot, o "Espacio", de Juan Ramón Jiménenz, y siguen escribiendo como si tal cosa, publicando poemas que son estética y poéticamente más viejos que los de Eliot o Juan Ramón. Ver para creer.

Sorprendida

Antonio Tello dijo...

Leer los libros esenciales de la historia de la literatura no es ninguna pose. Es de ellos de los que aprendes y desde los cuales puedes plantear cosas nuevas acordes con tu tiempo. A los «aburridos» Cervantes, Sterne, Joyce, Mallarmé, Baudelaire, Faulkner, Kafka, Borges, Juan Ramón Jiménez, Beckett, etc. les debo mucho más que a los divertidos de cuyo nombre no quiero acordarme.
Me gusta el post y el libro que lo ilustra es un magnífico ensayo.

República Barataria dijo...

Estoy de acuerdo con Tello, y además los clásicos greco-latinos -no los neoclásicos ni los adocenados románticos españoles.

Belnu dijo...

Ese libro de los 4 Dublineses me gustó mucho, sobre todo el misterioso Yeats, aparte de Beckett y Joyce, por supuesto... Me lo prestaron y a veces lo añoro. O lo presté? Ya no recuerdo...