lunes, 29 de junio de 2009

AHORA NO ES EL MOMENTO, O HISTORIA DE LA INFUSIÓN MAL HERVIDA

Fotografía: Janet Xirgu, Rostros en la calle





















Dicen fuentes bien informadas del barrio y sus alrededores, que los parlamentarios de los gobiernos y de la oposición occidentales, pese a trabajar toda la noche y beber más de una infusión de tila con anís, no llegaron a un acuerdo para manifestarse en contra del exterminio que sufren las medusas en verano.
¿Temían acaso la reacción airada de los bañistas, esos votantes potenciales? Dicen que también desestimaron organizar ninguna manifestación a favor del pueblo iraní, ya que no era el momento más oportuno para mover a las masas y elevar aún más el gasto de gasolina de los votantes.
Algunos parlamentarios, más audaces, reclamaron una copa de vino en lugar de tila anisada, ya que, según argumentaron:
"No había sido correcta la acción de extraer de la substancias orgánicas (de tila y anís) las partes que son más solubles en agua caliente, siempre que el agua esté a una temperatura mayor que la del ambiente y menor que la de la ebullición o agua hirviendo".
"Infusión mal hecha y hervida", contestó otro, más contundente.

Y concluyó la reunión urgente de parlamentarios sin más altercados, con un sonoro y largo aplauso al ingenio demostrado por ellos mismos en el conflicto de la tila y su infusión.

El cronista del barrio

4 comentarios:

Ulises dijo...

Brindemos por el "Parlamento europeo se divierte", con tila anisada, manzanilla, vino, cava o simplemente agua mineral y fresca.

El bodeguero de la Pensión, bailando va

Ulises dijo...

¿Si los gobernantes tuvieran una verdadera vocación y preocupación política, los problemas continuarían existiendo? El hambre, la miseria, las enfermedades del tercer mundo, el analfalbetismo, el terrorismo, las guerras, ¿habrían dejado de existir? ¿Es todo una parodia, una gran farsa?

Una ingenua

Ulises dijo...

¿Es esta Pensión un reducto de amargados Ulises?
Mejor que una tila, les recomiendo una buena comida en familia, descorchando buenos vinos del Priorat.

Un divorciado feliz (no me avergüenza mi postfelicidad)

Ulises dijo...

La parodia del "Congreso se divierte" no va dedicada a rechazar la felicidad hedonista del individuo que ya la disfruta, sino que parodia que no abunde esa misma felicidad en otras latitudes o aquí mismo, en algunos suburbios, sin ir más lejos. Creo que nadie rechaza las fiestas y banquetes..., para todos.

Un aguafiestas