jueves, 6 de junio de 2013

TERTULIANOS ORGÁNICOS



Mediante la divulgación de un vídeo divulgado por YouTube, hemos sabido que algunos partidos políticos españoles, que antes preparaban a sus intelectuales orgánicos (como aconsejaba Gramsci y vienen haciendo los partidos de todo el mundo como técnica de propaganda), ahora se dedican a preparar  tertulianos y enviarlos a las tertulias televisivas y radiofónicas para que defiendan las tesis del partido y apliquen sus consignas.
Estén de acuerdo o no con esas consignas del partido e independientemente de los datos reales y la información objetiva necesaria para debatir el tema o caso que se esté tratando en la tertulia. Esto es lo de menos, al parecer. Se convierten en lo que se llama popularmente "la voz de su amo", simples repetidores de consignas, pero utilizando siempre una retórica brillante y unos sofismas ingenioso para contradecir cualquier información que no le convenga al partido aclarar y que se sepa.
Con  lo cual, pues, los participantes, los falsos tertulianos, entre unos que defienden los intereses de sus medios y los otros que defienden los de los partidos, la tertulia, más que informativa y de análisis, se convierte  en una deliberada desinformación y confusión sobre la cuestión tratada. Que es de lo que se trata sin duda cuando, por ejemplo, los intereses de grupo están amenazados por algún caso de corrupción, de estafa económica, etc.: "¡Y tú más!", es la consigna a seguir que grita el tertuliano orgánico, y además cobrando por decirla y participar en la tertulia, mientras nosotros miramos y escuchamos, asombrados, perplejos por la falta de vergüenza informativa.
Es decir, la llamada "técnica del ventilador", siempre echando porquería al otro, al adversario, sin importar la verdad del asunto y quien tiene o no razón. La vieja técnica de la desinformación y la propaganda. De todos modos, cabe preguntarse: ¿cómo ha sido posible que alguien del propio partido que asistía a la reunión haya podido grabar ese vídeo? ¿Y por qué lo ha divulgado? 
Alguien del barrio, maquiavélico, añade otras preguntas: 
¿Éste vídeo es real, está manipulado o no y dice realmente lo que escuchamos? En esta era tecnológica todo es posible y ya no te puedes fiar ni de tu ordenador, con tanto espía y troyano suelto. Y si es real, ¿no será que los propios partidos están interesados en divulgar esa clase de vídeos cuando quieren desacreditar a alguien o algo, como en esta caso las tertulias, o perjudicar, por alguna razón secreta y sectaria que se nos escapa, al político grabado en este vídeo? 
¿A los partidos políticos les interesa esta clase de tertulias, donde siempre salen ejemplos de políticos corruptos de uno u otro partido? Después del descrédito de políticos y financieros, ahora entramos en el descrédito de periodistas y supuestos tertulianos, que no van a debatir, sino a desinformar y confundir, a gritar y cobrar, pasen, pasen, damas y caballeros, éste es el espectáculo más grande del mundo. 

6 comentarios:

Miquel dijo...

Estoy con el escrito al 100%
Salut

comentarios en Facebook dijo...

A Francesc Cornadó, Inma Arrabal Cano, Tina Sainz y 2 personas más les gusta esto.

Francesc Cornadó: De momento les pagan poco, pero si se entrenan, consiguen un buen movimiento de caderas, unos buenos regates y meten goles, enseguida cobraran fichajes y primas como los futbolistas, ah! ya se empieza a hablar de algún fichaje millonario.
Hace 12 horas · Ya no me gusta · 1

insurrecta dijo...

Habría que hacer un estudio sobre la palabra manchada por la impostura; sobre la retórica y la falta de vergüenza de quienes hablan, los oradores de la sinvergüencería (vaya palabra).

decimonónico dijo...

"El fin justifica los medios".

memoria histórica dijo...

Es lo que decían los legisladores del poder político nazi y stalinista. Y los jueces, a acatar la ley y los ciudadanos a cumplirla. La cotidianedad, la banalización del mal (H.Arendt).

el pequeño Schopenhauer dijo...

El poder corrompe y te destruye. Y la falta de poder, te hace víctima. Sacrificio ritual que ya viene de nuestros ancestros. Voluntad de poder. Crímenes, delitos y faltas disfrazados de legalidad.