lunes, 17 de enero de 2011

SUEÑOS DE CIRCO

Laura Pérez Vernetti, El trapecista (Adaptación del relato de Kafka, "Un artista del trapecio")


















Llega al bar un repartidor de carteles de circo y nos anuncia lo que sigue (ahora entran los fumadores dispuestos a escuchar también):

CARTEL: Vida de circo, trapecistas en las alturas y payasos en la arena del escenario, la vida cotidiana haciendo equilibrios en el alambre, dichos y hechos de broma, cuando la verdad es mentira y la mentira es verdad, como en la política, pero representado en la lona del escenario, en la pista del circo, donde todo es posible, la transformación de la realidad en magia circense, el trapecio bailando en el aire, los leones persiguiendo al domador, los magos descubriendo lo oculto y los payasos cayendo entre el público, toda la magia de la vida que no existe, pero que está ahí, siendo representada bajo la carpa del circo, con los trapecistas, los magos, los domadores de fieras, los payasos y los acróbatas, volando por los aires y cayendo al suelo, pero de pie.

Y el repartidor de carteles nos regala un par de entradas para que la vida nos sea más leve, dice, bajo la carpa del circo.
La dueña del bar se las regala a la hija del contable, en paro desde hace año y medio, para que los dos, padre e hija, vayan al circo a distraerse de la vida, por lo menos durante un rato, añade.

Fotografía: Martina Stein, Vida de circo




El suplente del cronista

5 comentarios:

Jose L. Ferraz dijo...

¡Sra! ¡Ya le he dicho que esto no es una sociedad gastronómica! Esto es un espacio público, libre de humo...
¿Y porque van a ser los políticos y los monos, los únicos que hagan siempre lo que les dé la gana?, dijo la Sra.
No compare, ¡por favor! los monos son unos animalitos muy simpáticos y cariñosos, que suelen trabajar en el circo, dijo el camarero, muy recuperado ya, de su bronquitis crónica...

Anónimo dijo...

Es verdad, yo también estoy a favor de la simpatía de los monos, si los ponemos en relación con los políticos, éstos siempre tan huraños y sabelotodo que no saben nada o saben demasiado.

La hija del contable en paro

Anónimo dijo...

¿El circo o la vida? El circo, pero el de los payasos y trapecistas y domadores de fieras. El otro circo, el de la vida, es un circo de los malos, de baja calidad.

Acróbata de los versos

Ulises dijo...

Lástima que el circo sea sólo un sueño que dura una tarde.

La espectadora efímera

Anónimo dijo...

"la sociedad gastronómica, La pirula, recuerda a todos sus clientes/ socios, llevar consigo en todo momento el salvo conducto"

Pirulín