jueves, 6 de enero de 2011

EL SUEÑO DE LOS REYES MAGOS
















Día de Reyes, pero no de los otros, los terrenales, sino día de los Reyes Magos.
Los mágicos que vienen al teatro de la vida cotidiana a traer regalos, no a quitarlos. Suben a los balcones y ventanas y casi siempre esconden algo sobre una silla o en el suelo, beben un poco de agua, se ponen los zapatos viejos de los niños, dejan unos de nuevos y se van.
Incluso cuando el regalo es de carbón, éste es dulce y se deshace en la boca, y no como el otro, que ni es dulce ni arde y sólo mancha las manos y la boca.
Estos Reyes Magos no se dedican a quitar y poner años de jubilación, no juegan con el parchís trucado de los 426 euros y otras miserias de casino en ruinas.
Así son los Reyes Magos, estos Reyes Magos, y todo va bien hasta que un día los mayores te despiertan y dejas de creer en ellos.











El becario del suplente del cronista (que ha sido paje por un día en una cabalgata) 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿En la Pensión Ulises aún creen y confían en los Reyes Magos? Benditos sean estos ilusos.

Nihilista

Ulises dijo...

Los Reyes Magos es la gran fiesta del consumo.
La nueva trinidad:
Navidad, Año Nuevo y los Reyes Magos.

Insurrecta

Ulises dijo...

Y no olvidemos el espíritu nada santo de las Rebajas.

Comerciante resentido

Ulises dijo...

A mí me han traído los Reyes 100 paquetes de tabaco. Me los fumaré en el mar, en mi barca, lejos del mundanal ruido de este país absurdo.

Fumador por rebeldía

Jose Luis Ferraz dijo...

Yo de mayor quiero ser pirata!!! pero no de esos de antes, con patas de palo y parches en la cara, sino de los de ahora, con montblanc, mercedes y rolex. Quiero ser banquero, político, abusador en general y gastarme el dinero de los demás sin pena ni gloria, porque así de fútil es la vida de bucanero

Anónimo dijo...

A mi, como no fumo, me hubiera gustado que los Reyes me hubieran traído una barca, no para fumar en ella, simplemente para disfrutar del mar.
Marinera frustada.

Anónimo dijo...

Querido paje suplente,
que bonito lo dices todo...lástima que no tengamos ya edad para creer en los Reyes.
Un petó de dia de Reis.