sábado, 25 de diciembre de 2010

WIKILEAKS, O CUANDO PONCIO PILATOS SE LAVA LAS MANOS


















YouTube - Jingle Bells - Fats Domino

Un secreto de Estado es aquello que sospechan algunos y que no dicen los grandes medios de comunicación. Pero un día llega un hacker a la red de los secretos, investiga y lo cuelga en su web. Lo persiguen y lo detienen por hacer públicas las inmoralidades del poder, esos secretos politicos y económicos que los grandes medios de comunicación publicarán, ahora sí, previo pago a la misma web, a Wikileaks, por la filtración.
¿Cuál es, pues, la función de esos grandes medios al decidirse a comprar y divulgar los secretos que se van publicando en la web calificada de “espía y delincuente”? Ordenar la información, dicen, organizar las notas, dar coherencia a los cables secretos de las embajadas y censurar aquello que pudiera perjudicar gravemente a los gobiernos y poner en peligro la vida de las personas afectadas. Es decir, informar, pero manteniendo cierto secreto.
Ésta es hoy, parece ser, la única función de los grandes medios en su crítica al poder: seleccionar y ordenar lo que investigan otros, los que se arriesgan, y publicar sin peligro las noticias porque ya han aparecido en las webs de los nuevos investigadores o hackers (los nuevos informadores, los nuevos piratas de la información (aunque siempre los ha habido), ¿y quizá los nuevos cronistas del siglo XXI?). Y censurar, eso sí (no hay que perder la costumbre) aquellos párrafos que pudieran perjudicar a los poderes políticos y económicos amigos, aquellos que subvencionan a los mismos grandes medios de comunicación que ahora se hacen los críticos del poder.
Tú lo investigas y lo publicas clandestinamente, yo después te compro lo publicado en tu web “espía y delincuente”, reorganizo y censuro el material, y luego me lavo las manos como Poncio Pilatos.
Y la última cuestión sería: ¿Son realmente auténticos esos hackers en su lucha contra los poderes? ¿No habrá otro poder detrás de ellos utilizándolos a sabiendas o manipulándolos en secreto?
Ojala no sea así, y todo represente una verdadera lucha por la libertad de expresión e información.

















El suplente del cronista

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hacker.

Una comunidad de entusiastas programadores y diseñadores de sistemas originada en los sesenta alrededor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el Tech Model Railroad Club (TMRC) y el Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT. Esta comunidad se caracteriza por el lanzamiento del movimiento de software libre. La World Wide Web e Internet en sí misma son creaciones de hackers.
El RFC 1392 amplia este significado como "persona que disfruta de un conocimiento profundo del funcionamiento interno de un sistema, en particular de computadoras y redes informáticas"
La comunidad de aficionados a la informática doméstica, centrada en el hardware posterior a los setenta y en el software (juegos de ordenador, crackeo de software, la demoscene) de entre los ochenta/noventa.
En la actualidad se usa de forma corriente para referirse mayormente a los criminales informáticos, debido a su utilización masiva por parte de los medios de comunicación desde la década de 1980.
Mientras que los hackers aficionados reconocen los tres tipos de hackers y los hackers de la seguridad informática aceptan todos los usos del término, los hackers del software libre consideran la referencia a intrusión informática como un uso incorrecto de la palabra, y se refieren a los que rompen los sistemas de seguridad como "crackers" (analogía de "safecracker", que en español se traduce como "un ladrón de cajas fuertes").

de Wikipedia

Anónimo dijo...

Hacker.
Denomínase así a los cronistas del siglo XXI, que no son más piratas que los periodistas del siglo XX, aunque éstos amparados corporativamente por las empresas periodísticas.

Hija pirata o hacker de padres periodistas

Ulises dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ulises dijo...

Si escribo noticias convencionales y cobro de un medio de comunicación tradicional, dicen que soy un trabajador del periodismo tradicional. Si investigo, transgredo las normas y publico en una web, me llaman pirata, hacker, y me persiguen y me condenan los poderes y la masa ridícula, decimonónica, de los antaño periodistas. Los mismos que, más tarde, se servirán de mis informaciones para rellenar sus columnas tradicionales.

Periodista y hacker por la libertad de expresión e información

Anónimo dijo...

Esto antes se decía "tirar la piedra y esconder la mano". Prensa, radio y tv, a menudo tiran la piedra y esconden la mano, como algunos cronistas y suplentes del cronista, que viven y escriben en el anonimato.

Lector

Ulises dijo...

No es "anonimato", como dice un lector, sino alias o, mejor, heterónimo.

at

Francesc Cornadó dijo...

Que en aquest Nadal la felicitat us acompanyi.

Que us desapareguin els mals de cap i que el benestar sigui durador i no s’acabi mai.

Que l’any que ve sigui millor que aquest que deixem enrere.

Que canviïn les truites i que s’inverteixi l’ordre de les coses, de manera que tot allò que és dolent, es torni bo.

I sobretot, us desitgem una bona salut.

Que no tingueu entrebancs i que tot us vagi bé, que tingueu sort i prosperitat.

Que estigueu orgullosos de la vostra ciutat, del vostre barri gòtic, i dels vostres veïns, amics i companys i encara més que ells ho estiguin de vosaltres.

Que el planeta estigui més net i que no ens el facin malbé.

Que el món tingui millors polítics, vull dir dels que fan feina en lloc de fer espectacle.

I que la salut, la felicitat, la bellesa, l’amor, l’art i la raó no us deixin mai.

Francesc Cornadó