martes, 28 de diciembre de 2010

¿QUIÉN TEME A LA LIBERTAD?















la vanguardia.es
El PSC ve "desleal" a Ferran Mascarell y miembros de CiU se inquietan. La decisión del nuevo conseller de Cultura no ha sentado nada bien en el seno del partido socialista.
(...)
Las reacciones a la decisión de Mascarell de dejar el PSC no se han hecho esperar. El portavoz adjunto del PSC en el Parlament, Xavier Sabaté, ha cargado duramente contra su ex compañero de partido y le ha acusado de haber "traicionado sus ideas", al "dejarse comprar" por Artur Mas, y ha opinado que no podrá salir de su casa "demasiado tranquilo".

En el bar ya se discute sobre la dificultad de la independencia, ¿de Catalunya?, no, de la independencia de criterio, de la libertad de pensamiento, de la dificultad de ser independiente, comenta la nieta del anarquista del barrio. 
Pero, ¿quién teme a que uno sea independiente?, pregunta la hermana del dueño del bar, yo siempre digo lo que pienso, guste o no guste.
El grupo, el partido, la iglesia, la asociación, la secta, no quieren que pienses por ti mismo, que hables y escojas con plena libertad de conciencia. Debes someterte al interés común de la secta, sin decir esta boca es mía y no tuya, dice el poeta romántico del barrio. Lo mismo ocurre con ciertos grupos poéticos, que les gustaría eliminarte de las antologías, de las lecturas, si pudieran, y no lo digo por mí, que no figuro en ninguna antología.
El poeta siempre hablando de su tema, de las calumnias y las traiciones de su gremio lírico, pero ahora comentábamos otra cosa, dice el politólogo del barrio: la colaboración entre políticos, aunque tengan ideas distintas, la posibilidad de entenderse y trabajar juntos en beneficio de la sociedad y no del grupo ideológico al que pertenecen. Que la vocación política de servicio esté por encima del interés de partido. 
¿Vocación, pero hay vocación política de servir a la gente?, interroga la hija del informático.
Sorprende, dice el teólogo del bar, que en en el siglo XXI aún se hable de "disciplina de partido", como si los miembros de un partido político se pusieran "disciplinas" en la mente, como antiguamente se las ponían en el cuerpo los místicos, aquellas religiosas y religiosos que herían sus carnes y sus mentes para ahuyentar la tentación de la libertad.
Ya está bien de perder el tiempo con tanta disciplina de grupo, con tanta coacción, contesta la diseñadora vanguardista, y a ver si podemos ensanchar los límites de nuestra mente y atrevernos a ser más libres en las opiniones, a jugarnos la piel por la libertad y el bienestar de todos. 
No estaría nada mal ser un poco más valientes e ir a contracorriente, dice la hermana del dueño del bar.
Es alucinante tener que decir siempre amén en la iglesia, en la política, en la economía, en la vida, concluye la nieta del anarquista antes de salir a la calle a fumar otro cigarrillo, al aire libre y sin disciplina de espacio cerrado.

El suplente del cronista 

7 comentarios:

Ulises dijo...

En política es casi imposible existir como individuo libre, con libertad de expresión y de voto.

Insurrecta

Ulises dijo...

Perdón. Cuando decía "en política", me refería a hacer política desde el seno de un partido, donde lo único que quieren son militantes incondicionales, sin reflexión propia, como la fe en las religiones.

Insurrecta

Francesc Cornadó dijo...

La Iglesia y los partidos políticos son fundamentalistas, sectarios, excluyentes, promulgan y fomentan el pensamiento único.
La Iglesia y los partidos políticos practican la limpieza, me refiero al lavado de cerebro. Practican la depuración intelectual a base de reducir la diversidad, la imaginación y la inteligencia.
La Iglesia y los partidos políticos son opiáceos que adormecen y anulan toda independencia de pensamiento.
Salmodiar, rezar, repetir proclamas, lemas y eslóganes no es pensar.
La misa dominical y el miting político no son espacios de reflexión ni de cultura.
La Iglesia y los partidos políticos...,
ya paro, esto sería el cuento de nunca acabar, me voy a comer unas anchoas a la salud de los indepedientes, de los que tienen ideas diversas, de los espíritus libres, de los irreverentes sin carnet, de los que respiran aire sin incienso.

Salut.

Francesc Cornadó

Ulises dijo...

Que haya una "disciplina" para que la convivencia sea posible, pero sólo una: la del sentido común.

Una lectora

Anónimo dijo...

Sentido común y libertad de conciencia y de expresión, tanto en religión como en política.

Informático

Ulises dijo...

Estoy con Ferran Mascarell. Creo que puede ser un buen conseller de Cultura, sin partidismos asfixiantes.

Pragmático

Ulises dijo...

disciplina.
(Del lat. disciplīna).

1. f. Doctrina, instrucción de una persona, especialmente en lo moral.
2. f. Arte, facultad o ciencia.
3. f. Especialmente en la milicia y en los estados eclesiásticos secular y regular, observancia de las leyes y ordenamientos de la profesión o instituto.
4. f. Instrumento, hecho ordinariamente de cáñamo, con varios ramales, cuyos extremos o canelones son más gruesos, y que sirve para azotar. U. m. en pl. con el mismo significado que en sing.
5. f. Acción y efecto de disciplinar.
~ eclesiástica.
1. f. Conjunto de las disposiciones morales y canónicas de la Iglesia.

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