lunes, 6 de diciembre de 2010

ESTADO DE ALARMA Y DISCORDIA

Bruno Schulz













Hoy en el bar casi todos están de acuerdo: eran necesarias, dicen, las medidas contundentes para resolver el caos de los aeropuertos. Y comentan:
-Ya está bien de privilegios, que los militaricen a todos y que cumplan con su deber.
-No es de recibo que esos controladores ganen tanto o más que los reyes y los políticos.  
-No hay derecho, España está en peligro, se degrada nuestra imagen en el extranjero y los especuladores ingleses y alemanes harán caer el turismo y la inversión en nuestro país. Hay que hacerlos trabajar, aunque sea a punta de pistola.
-Ya, pero tengo entendido que tienen suscrito un convenio sindical, negociado además desde hace años con el Ministerio de Fomento del gobierno de turno.
-El "estado de alarma" está justificado, y ya lo han explicado muy bien los ministros.
-¿Y el presidente y el rey? ¿Qué opinan de todo eso?
- No pasa nada, no se alteren, dice la chica cubana que trabaja en el supermercado, y comenta con ironía que allá, en su país, ya están acostumbrados a los "estados de alarma" para resolver los problemas, donde los "estados de alarma" y los mismos conflictos  duran años y años, tantos, que ya no recuerdan cuándo se inició este o aquel problema ni los "estados de alarma".
-Pero esto es distinto, aquí estamos en una democracia, con un gobierno, una oposición y unos sindicatos libres. Aquí, los "estados de alarma, de excepción y de sitio", cuando son declarados se hace pensando en el bien común, en la patria.
-¿En el bien común de todos?, entra en el bar y pregunta la nieta del anarquista, auténtica aguafiestas de la Purísima, las Navidades y demás fiestas de guardar.  
-Algunos opinan que se trata todo de una maniobra para privatizar Aena: crear un conflicto social ahora, desprestigiar a los controladores, rebajar los sueldos y privatizar la empresa a un buen precio (despidos, etc.) para llenar las arcas públicas, con lo cual estoy de acuerdo.
-Siempre, claro ésta, que después todo esto no sirva para rellenar los agujeros de  Cajas y Bancos.
-Todo pasa y nada queda, excepto la discordia, dice el poeta romántico del barrio, sin dirigirse a nadie, y pide otro carajillo de ron.

James Ensor

El becario del suplente del cronista

10 comentarios:

Ulises dijo...

Los controladores ganan demasiado, es verdad, pero tienen un convenio colectivo negociado con el gobierno.
Ciertos políticos, banqueros y demás jerarcas también ganan demasiado, pero no están sujetos a ningún convenio sindical.

Insurrecta

Francesc Cornadó dijo...

Alarma pensar que el estado de alarma substituya al estado del bienestar. De todas maneras el "bien estar" siempre ha sido patrimonio de unos apoltronados que no se alarman por el estado de los que sustentan sus poltronas.
Alarma pensar que el Estado se apoltrone en el "bien estar" de sus miembros.

Salud

Francesc Cornadó

Anónimo dijo...

Cumplir la ley no significa abusar de la ley. Cuidado con los "estados de alarma": el poder se aficiona pronto a solucionar los problemas con fuerza, a golpes de decretazo. En una democracia los problemas se resuelven democráticamente, es decir, hablando, negociando, y no militarizando a los disconformes y huelguistas, como ya hizo Ronald Reagan, o como vienen haciendo en las dictaduras.

Pregmático

Ulises dijo...

Los controladores aéreos son unos caraduras. Ganan más que un ministro (dicho po él mismo), y encima se quejan de lo mucho que trabajan. Ni bajas ni nada, a trabajar, aunque sea uniformados y bajo vigilancia militar.

Viajera

Ulises dijo...

En las dictaduras no hay problemas, ya lo decía mi padre. Pero en esta caso el "estado de alarma" está más que justificado.

Demócrata

Anónimo dijo...

Pero lo que no está justificado es perseguir a un colectivo, demonizarlo. Y me parece muy bajo y peligroso que un gobierno recurra a estos métodos para descalificar y perseguir a un colectivo de españoles, aunque cobren demasiado y se pongan en huelga, como otros. Los nazis, los stalinistas y los franquistas ya lo hacían con los judíos y los verdaderos comunistas: señalarlos, marcarlos, arrojarles la opinión pública en contra, detenerlos, encarcelarlos y exterminalos en nombre de la patria, del bien común. Las huelgas se hacen por falta de acuerdo en las negociaciones de los convenios, es una lucha y produce un conflicto social. No se trata de hacer una fiesta.

Exhuelguista

Anónimo dijo...

¿Y si los controladores no fueran tan radicales y el gobierno no fuera tan drástrico? ¿creen que podrían ponerse a negociar? Es sólo una idea...
Ahora el gobierno se preocupa de los pobres pasajeros, cuando siempre han sido carne de cañón- retrasos, pérdidas de equipajes, cambios a ultima hora...pero como eran perjuicios individuales que solo lo sufría el particular y no saltaba a la prensa, no pasaba nada, que se aguanten si Aena o Iberia o Ryan Air les amarga el viaje, ahora bien, ante las próximas elecciones y -sospecho- tal como está el tema PSC, cuando el problema salta a los medios, tots a correr...
Una que está harta de intentar solucionar problemas a los viajeros.

Clara dijo...

Estado de Alarma...demonización de los controladores....¿Había otras médidas para controlar el desaguisado?. Creo,que no.

Anónimo dijo...

Quizá un poco más de previsión, para eso está toda la información de que dispone un gobierno. Que yo sepa, nunca han sido militarizados los sindicalistas de UGT y CCOO, y se ha hablado muchas veces de piquetes violentos y huelgas salvajes. Si no hay libertad sindical y de huelga (con servicios mínimos), no hay democracia, y repetimos los estados de alarma y de excepción que ya nos aplicaron durante el franquismo. No se debiera resolver una huelga mano militari, casi a punta de pistola (en la Pensión Ulises pueden anular esta nota si hay peligro y censura por el "estado de alarma", donde podemos ser denunciados y militarizados en cualquier momento mientras dure).

La detective cantante

Anónimo dijo...

Para mi colega "la que está harta de....", decirle que estoy completamente de acuerdo, pero que en el caso de los controladores, no hay que mezclar las churras con las merinas.
És una altre cosa...
M.C.