sábado, 27 de noviembre de 2010

PERFORMANCE EN EL CINE MALDÀ












Fotografía: Gemma Ferron

Sucedió ayer noche en el cine de las Galerías Maldà, en el cine Maldà: la performance filmada de Adriana Hoyos, Beneyto desdoblándose (guión de Adriana Hoyos, Jaime D. Parra y Francesc Cornadó).
En la primera secuencia ya aparece Beneyto poniéndose y quitándose una máscara, iniciando el desdoblamiento, la doble vida de pintor y escritor. Luego saldrá a la calle y se dirigirá a una peluquería del barrio, en la calle Rull, esquina Còdols (dos nombres emblemáticos en su vida y en su obra), donde el barbero paquistaní le afeitará con navaja la cabeza y con máquina le dibujará la perilla. Una vez travestido, saldrá a merodear por las calles del barrio gótico en busca de personajes, en busca de Airun (interpretado por Mariona Tena).

De repente, en la plaza de la Mercè, descubre a una joven que pasa en bicicleta, ¿será tal vez Airun, el personaje de su obra?
Más tarde, escribiendo en la playa de la Barceloneta, en una escena surrealista, volverá a verla saliendo del mar, y poco después, en otra secuencia, aparecerá de pronto en el altillo del Café de la Ópera, donde también vemos al artista escribiendo. Se miran, ella fuma un cigarrillo, se vuelven a mirar, ella se tomá un café y abandona el local, indiferente. Beneyto (que en esta secuencia aparece con el rostro pintado, como otra máscara más) sale detrás de ella, pues ya intuye que puede ser Airun: el autor en busca del personaje, el autor persiguiendo a Airun. La alcanza, el autor se presenta a su personaje, hablarán, se reconocerán mutuamente, y así es como empezarán a entrar y salir de una serie de cuadros pintados.
Ambos probarán la fruta prohibida de un bodegón escenificado, representado en el jardín de la casa de Jacint Verdaguer, donde Hermes y Afrodita, siempre míticos y burlones, parodiarán el encuentro del creador y su personaje: representación al aire libre de la belleza y el deseo (y su parodia), personificaciones que han surgido del espacio mágico de un bodegón.

Días después, el personaje, Airun, desaparecerá en el agua azul de una bañera, y dejará una postal escrita para el autor, una postal semejante a aquellas que le mandaba su amiga Alejandra Pizarnik. Ahora, Beneyto, solo, desaparecida Airun, penetrará desnudo en un laberinto de paredes transparentes, de plástico, ¿o una placenta de la que intenta salir el artista desnudo? Lienzos de plástico, un muro alto que lo aprisiona, pero que él, el artista minotauro, pintará a brochazos y arrojando cubos de pintura contra el muro transparente, hasta rasgar el plástico y derribar el laberinto bajo la acción de la pintura.
Travestido, desnudo, el rostro cubiero de pintura, enmascarado otra vez, así terminará la performance filmada de Beneyto, poniéndose y quitándose las máscaras, desdoblándose otra vez en la sala oscura del cine Maldà, abarrotada de público y de personajes de ficción.
Y para confirmarlo allí estaban también, en la pantalla y físicamente, José Corredor-Matheos, Pere Gimferrer, Glòria Bosch y Jaime D. Parra, comentando el postimo, las máscaras, los zapatos, la vida y las obras de Beneyto, dentro de un espejo morado.

El suplente del cronista

10 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Nos reunimos los amigos en torno a Beneyto, fue una fiesta estrañable.

Adriana Hoyos ha sabido desdoblar al postista del Gòtic. Gran artista.

Salud

Francesc Cornadó

Roser Amills Bibiloni dijo...

gran ressenya!

Anónimo dijo...

Los que no pudimos asistir tenemos esta gran ressenya, como dice Amilis Bibiloni.
Gracias, las entradas del blog siempre son muy buenas, ésta fantástica

Francesc Cornadó dijo...

La fiesta no fue ni estrañable (ERROR MECANOGRÁFICO) ni extrañable, la fiesta fue entrañable.

Salud

Francesc Cornadó

Ulises dijo...

Una reunón de postistas, de surrealistas en las Galerías del barón de Maldà, aquel barón gourmet aficionado al chocolate deshecho y a mirar con un catalejo, desde una ventana de su casa, a los muchachos del barrio que pasaban y que un día invitaría a un chocolate.

Insurrecta

Anónimo dijo...

Rafael de Amat y de Cortada (Barcelona, 10 de julio de 1746 - 1819), conocido popularmente como Barón de Maldà, fue el primer Barón de Maldà y Maldanell y escritor en catalán de la Ilustración.

Miembro de una familia integrante de la pequeña nobleza barcelonesa, pasó a la posteridad como autor de un inmenso diario personal en sesenta volúmenes desde 1769 a su muerte en 1819, bajo el título de Calaix de sastre (Cajón de sastre), del cual se han publicado hasta ahora solamente fragmentos recopilatorios, a pesar de la indudable importancia que posee como documento histórico y literario. Es considerado como un precedente del costumbrismo y del periodismo local y constituye uno de los escasos testimonios de prosa en lengua catalana entre el Renacimiento y el siglo XIX.

[Senyoria de la Baronia de Maldà y Maldanell, que se convirtió en el título de Barón de Maldà y Maldanell en 1766 por voluntad del rey Carlos III.
Su tío Manuel de Amat y de Junyent fue teniente general y durante 15 años virrey del Perú; tuvo una vida sentimental muy agitada con su amante, la actriz criolla Micaela Villegas, llamada la Perricholi. Al volver a Barcelona se casó con Maria Francesca Fiveller de Clasquerí y de Bru, que recibió el apodo de la virreina e hizo construir un palacio en las Ramblas que recibió el nombre de Palau de la Virreina; a su muerte residió allí su viuda.

El Barón y su familia vivieron siempre en la Casa Cortada, en la calle del Pi de Barcelona, cerca de Santa María del Pí, en lo que con los años será conocido como Palau Maldà y las galerías comerciales del mismo nombre.

La Guerra contra la Convención 1793-1795 le despertó una gran animadversión contra los franceses, en especial contra todo lo relacionado con la Revolución francesa iniciada el 1789. Pero llevó una vida reposada dedicada a la fiesta y al solaz de los placeres de la mesa y la compañía, siempre manteniendo un gran respeto al ceremonial y las celebraciones religiosas.

(de Wikipedia)

Anónimo dijo...

Para mi gusto y a mi modo de ver, el linaje heráldico (las imágenes simbólicas) de Beneyto están más relacionadas con el conde de Lautréamont que con las del barón de Maldà (que usaba catalejo, dicen).
El asunto está, pues, entre condes y barones, estéticamente considerado, por supuesto.

Compilador de blasones

Ulises dijo...

"Calaix de sastre", cajón de sastre, nevera de zapatos pintados, todo bajo el obispado del color y la imaginación al desnudo en el taller de Còdols.

Nota de una joven poeta

Ulises dijo...

Más de un libro se ha cocinado en la cocinas de Còdols y Rull. A fuego lento, con espacio y tiempo deformados y coloreados hasta la pesadilla, hasta alcanzar el esperpento, el sueño de la razón, lo goyesco postista.
Y la sorpresa de la nevera con zapatos al fresco. Y otras sorpresas.

Otra poeta que asistió a la ceremonia

Francesc Cornadó dijo...

El mundo de Beneyto es el de los barones y las señoritas tubérculo. Sus personajes visten la capa de Lautreamunt, se calzan con chapines endemoniados y tienen la piel de nabo, de zanahoraia, de chirivia y de tubérculo postista, tienen cara que miran a poniente y a levante, son de doble faz como la belleza del espejo deformado.
A veces, entre las lorzas del tubérculo salen pelillos que escrutan lo más execrable de la nobleza y Beneyto lo rompe o transfigura.
Este militante del Gòtic usa catalejos de siete dimensiones y caleidoscócpicos torcidos su creación postista se produce dentro de los tubos malignos de estos artefactos.

Salud

Francesc Cornadó