martes, 9 de noviembre de 2010

LA MÚSICA Y LAS GUERRAS

















Ayer, en la Biblioteca de Catalunya, se inauguró la exposición que celebra el 75 aniversario de Discòfils Associació Pro-Música, comisariada por Marita Gomis y Margarida Ullate.
Discòfils era una asociación destinada a promover la música y a divulgar las audiciones discográficas de música clásica y contemporánea mediante el gramófono, que era el tocadiscos de aquel tiempo.
Tiempos de vanguardia musical, artística, en la fundación de Discòfils Associació participaron Joan Prats, Ricard Gomis, Robert Gerhard, Enric Roig, Higini Anglès, Josep Palau i Claveras, Baltasar Samper y Adolfo Salazar. Se reunían en el Hotel Majestic o en la Llibreria Catalònia para celebrar estas audiciones discográficas, cuyos programas eran anunciados en la Revista Musical Catalana y en la revista Mirador. En 1935 publicaron un manifiesto a favor de la modernidad y utilidad del disco en aquella época, sobre todo como medio tecnológico para hacer llegar las nuevas músicas a todos los lugares, más allá de los círculos artísticos y culturales restringidos de la época. Una edición original de este manifiesto, cuya tipografía y composición vanguardistas nos recuerdan el Manifest Grog del surrealismo catalán, puede contemplarse en las vitrinas de este exposición, junto con otros documentos, libros y discos originales.

Nota
Al mismo tiempo que nos acercábamos a esta exposición, un trabajo musical que en los años treinta nació en Barcelona y que la guerra civil destruyó, nos llegan noticias sobre otra destrucción, la del Sáhara, aquella colonia española que fue abandonada a su suerte por el propio país colonizador, cuyas "fuerzas de paz y guerra" salieron corriendo cuando vieron avanzar la marcha verde de los próximos colonizadores del desierto. Cosas de España, diferente.

El suplente del cronista

8 comentarios:

Ulises dijo...

Lástima que la guerra civil cortara de raíz todas estas actividades culturales de vanguardia. Hubo que volver a empezar de cero bajo la represión política y cultural.

Insurrecta

Ulises dijo...

Entre la represión cultural y el exilio, perdimos a muchos de los mejores activistas culturales de Catalunya. Los que pudieron quedarse, se veían obligados a callarse o, en el mejor de los casos, a actuar en la clandestinidad. Mucho tiempo perdido, demasiado.

Activista poético

Ulises dijo...

Fue una gran idea musical divulgar, a través de audiciones discográficas públicas, la música clásica más selecta y las nuevas músicas que no entraban en los conciertos oficiales de la ciudad.

Melómano

Ulises dijo...
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Ulises dijo...

En los años 20 y 30 hubo una gran actividad vanguardista en Barcelona, cortada por la guerra civil, casi aniquilada, pero cuyo espíritu resurgió más tarde con Dau al Set (Brossa, Tàpies, Cuixart, Joan Ponç, Tharrats, Arnau Puig), el Hot Club del Club 49(Ricard Gomis, Joan Prats, Joaquim Homs), los Gallots (con el marxant agitador Xifré-Morros desde la Galería Mirador), y Juan-Eduardo Cirlot, Palau i Fabre, Ràfols Casamada, Guinovart, Cardona Torrandell, entre otros, y la continuación del trabajo extraordinario de J.V. Foix, siempre vanguardista.

Memorialista

Ulises dijo...

"Gallot", els Gallots, fou un grup artístic avantguardista català creat a Sabadell, Barcelona, el 1960. El Grup Gallot era integrat per Antoni Angle, Llorenç Balsach i Grau, Joan Josep Bermúdez, Alfons Borrell, Manuel Duque, Josep Lloréns, Joaquim Montserrat i Lluís Vila Plana. Va defensar la realització d'obres d'art col·lectives basades en l'automatisme gestual -l'origen inicial es troba en el surrealisme i el seu antecedent immediat en el moviment de l'action painting nord-americà-. La seva tasca va ser recolzada per la Revista Riutort, de Sabadell, la galeria barcelonina "Mirador" i el crític d'art Alexandre Cirici i Pellicer.

Viquipèdia

Ulises dijo...

Nota a "Viquipèdia" y a la Pensión Ulises:

La Galería Mirador (en la época del Gallots y de la Fira del Dibuix de Barcelona), situada en la calle Caspe junto al cine Tívoli, estaba entonces dirigida por B. Xifré-Morros, que luego también sería el asesor artístico de la Sala de Arte Moderno, en la calle Petritxol, entre otros trabajos relacionados con el arte.

Cronista

Ulises dijo...

Gracias a personas como Joan Prats, Ricard Gomis y Joaquim Homs, activistas culturales, Barcelona fue renaciendo de sus cenizas y conectó de nuevo con el espíritu moderno.

Lectora