domingo, 7 de noviembre de 2010

HA LLEGADO, ENTRE EL TE ESPERO Y EL NO TE ESPERO

Fotografía: Martina Stein, La noche del Papa en Barcelona























Hoy desayunamos en el bar bajo el campaneo de la Catedral, todas las campanas al viento saludando al vecino especial, eventual, efímero, temporal, nuestro nuevo vecino por un día, el Papa, que ha pasado la noche en una modesta habitación (informan en tv3) del palecete del obispado de Barcelona, en la calle del Obispo Irurita (como decían antes los comunicados oficiales, o carrer del Bisbe para los barceloneses, para la gente del barrio de la Catedral o Barrio Gótico). Por fin, ha llegado, entre el te espero y el no te espero, como ya canta la copla.
Pero no sabemos, dice la herbolaria de la esquina, si Benet XVI, antes de acostarse, habrá jugado con Sistach una partida de dominó o parchís, de ajedrez o damas, o de la oca y tiro porque me toca, o, seamos respetuosos, un coloquio sobre la presencia de la teología agustiniana en la vida actual. 
Sea como fuere y hablando en serio, dice el hijo del tendero de frutas y verduras que le han parecido muy oportunas las palabras del Papa, señalando que sobra materialismo y falta espíritu en la sociedad del espectáculo y el consumismo, en nuestra convivencia. Una vida más cultivada en el espíritu, menos degradada en todos los sentidos, más solidaria, más fraternal y de camaradería, como decían antes los socialistas y los sindicalistas, comenta otro cliente, en paro desde hace año y medio.

Curioso el recibimiento popular al Papa en la Avenida de la Catedral, donde predominaban los grupos de jóvenes venidos de todas partes, cantando, bailando y dando vivas al Papa, jóvenes que superaban en cantidad a las personas de mediana edad.
¿Será que muchos jóvenes, ante la vida confusa y sometida de sus padres y demás familia, víctimas de la época del consumismo y las hipotecas, buscan tal vez un futuro menos materialista, un futuro más abierto a un equilibrio entre la vida espiritual y la material?, nos pregunta la cantante de ópera que actúa en las calles de la Catedral. 

El suplentedel cronista

5 comentarios:

Ulises dijo...

Veo al Suplente hecho todo un cronista del viaje papal. ¿Se nos hará fraile cartujo en breve?

Bakuniano

Ulises dijo...

La persona que hace de Papa (y no lo digo como blasfemia), debo decir que me parece la persona más interesante y culta de todo el séquito que le rodea. Tanto cardenal, tanto arzobiso y obispo cebados, tan poco espirituales de presencia... Por lo menos, el Papa, la persona que hace de Papa, tiene un rostro y una mirada más profundas.
Absurdo todo el rito anticuado, con tanta túnica y oro, como en todas las religiones.

Insurrecta

Ulises dijo...

Lo más divertido de toda la consagración del templo de la Sagrada Familia, es la ausencia o siesta de nuestro Zapatero (no el de la zapatería de la calle de abajo). Pero dicen que ya va corriendo hacia el aeropuerto del Prat para despedir a su Santidad. Cuidado con los brotes verdes de la calzada...

El coleccionista de postales

Anónimo dijo...

Menos consagración y más primavera en el trabajo y en la vida de todos los que trabajan y viven en orden ascendente.

Francmasón y albañil en paro

Ulises dijo...

Respuesta al Bakuniano:

"La Cartuja de Parma" es una novela más contemporánea que muchas novelas contemporáneas.

El Suplente del cronista