domingo, 21 de noviembre de 2010

EL SECRETO DE LAS HORMIGAS



















Dice la entomóloga de mariposas y hormigas del barrio que, según algunos informes, la novela de intriga o suspense Sabré cada uno de tus secretos, de Valérie Tasso, ha sido declarada manual de interés profesional en varias agencias de detectives, sobre todo en aquéllas que se dedican principalmente al espionaje de ejecutivos, secretarias y demás oficinistas de la empresa privada o pública (más de un coordinador, candidato o candidata, dice, ya tiemblan en plena campaña electoral y se ven obligados a retirar algunos vídeos de propaganda comprometedores).
Parece ser -prosigue la entomóloga- que en cada una de las páginas impares de la novela hay un insecto "revelador", una hormiga incrustada, invisible, cuya clave o veneno, si es descifrado y bien aplicado en público, consigue unos efectos devastadores al "revelar", al contar intimidades del personaje investigado por las hormigas reveladoras, venenosas: lo somete a un proceso de intrigas, humillación y bajeza tal, que, si sobrevive a la revelación pública, se verá con la vida privada rota y la vida profesional destrozada, aniquilado todo prestigio familiar y social, con la voluntad domesticada de por vida. O quizá caerá en el delito contra la sociedad, es decir, obrará contra el hormiguero que lo ha descubierto y destruido.

Escribía Jean Genet: "La obra es mi delito", la obra literaria, la poesía de su obra será su delito, quiere nuestra corrupción mediante la belleza poética del mal que nos está preparando. Y también confesaba Nietzsche que: abusar de otro y avergonzarlo, reducirlo a la humillación y la vergüenza pública, es lo peor que se le puede hacer a otro individuo, sea diseñador, tendero, lampista, poeta o cantante (dicen que los políticos son más resistentes al veneno humillante de esas hormigas secretas, no se sabe aún por qué).
Así pues, a partir de ese día, el día de la revelación de las hormigas, el individuo humillado, avergonzado, se convertirá en un Juan Nadie o delincuente, en un poeta o pornógrafo de ballenas, como diría el conde de Lautréamont. Cuidado, pues, con esta agencia de hormigas reveladoras, que van en busca de cada uno de nuestros secretos.


El suplente del cronista

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de leer la novela, y me parece la obra más literaria de la Tasso. Incluso tiene algo de experimental, de vanguardista, en la estructura narrativa que le ha dado, combinando la narración general con monólogos interiores, pensamientos. Para mí, su mejor obra.

Entomólogo de abejas

Ulises dijo...

Sí, creo que en esta obra Valérie Tasso se convierte en verdadera novelista, menos autobiográfica que en obras anteriores como "El diario de una ninfómana". No es de difícil lectura, yo no diría que es vanguardista, aunque sí es cierto que ha utilizado una técnica narrativa más variada y ambiciosa que otros novelistas de renombre.

Insurrecta

Ulises dijo...

¿Esta novela de la Tasso ya ha sido valorada como se merece en los "suplementos literarios" llamados plúmbeos y sesudos?, pregunto al respetable.

Lectora

Ulises dijo...

entomología.
(Del gr. ἔντομον, insecto, y -logía).
1. f. Parte de la zoología que trata de los insectos.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

Anónimo dijo...

¿El becario o el suplente del cronista leen ahora a Valérie Tasso?

Narrador

Ulises dijo...

Sin comentarios, a estas alturas de la comedia humana. Júzguese por las palabras y las obras. ¿Quién teme a Virginia Woolf?

El becario

Ulises dijo...

No hay nada peor que los prejuicios políticos, culturales, literarios. De sectas.

Bibliotecaria

Ulises dijo...

He leído "Sabré cada uno de tus secretos", y la verdad es que me ha sorprendido. Aquí, en esta novela, Valérie Tasso ya no es aquella narradora confesional, de diario íntimo, donde el fondo predominaba sobre la forma, aunque ya apuntaba buenas maneras narrativas. En esta novela, en cambio, hay una mayor ambición literaria, de técnica narrativa, y una descripción muy cuidada de los hechos que se relatan. Fondo y forma bien equilibrados, unidos en una estructura narrativa literariamente superior, de excelencia literaria, como dicen ahora los críticos que han leído a Harold Bloom, el pesado del canon occidental, para quien sólo existe "el divino Shakespeare y después los otros".

El reseñador de Alejandría

Anónimo dijo...

El becario del suplente del...no solo la lee, también la recomienda.

Ulises dijo...

"El reseñador de Alejandría" la recomienda. "El becario del suplente del cronista" no necesita recomendarla.

El becario...

Anónimo dijo...

Me parece espléndida vuestra posada. Dais cabida a las buenas obras sin que os condicionen los prejuicios y por tanto podeis llegar a la realidad del juicio y no partir del juicio para llegar a la nada.
Yo recomiendo la novela de Valérie que me parece infinitamente más digna en estilo, reflexión y trama que las "otrasdelomismo". Y recomiendo vuestra pensión, donde siempre es grato beber un trago y hechar un sueñecito.
Una anónima de nombre Sara que disfruta de vuestro cuartelillo.