martes, 30 de noviembre de 2010

30 NOVIEMBRE, ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE FRANCESC LAYRET

Plaza Goya (Barcelona)


















Retrato de Francesc Layret












Francesc Layret i Foix (Barcelona, 10 de julio de 1880 - 30 de noviembre de 1920).
En 1902 participó en la fundación del Ateneu Enciclopèdic Popular del que fue presidente en 1906 y en la de la Associació Escolar Republicana .
En 1920, el gobernador civil de Barcelona, Martínez Anido, realizó una masiva detención de sindicalistas, nacionalistas y republicanos, entre los que se encontraban Lluís Companys, Salvador Seguí y Martí Barrera. En el momento en que Layret abandonaba su domicilio para interesarse por los detenidos, fue asesinado por "pistoleros blancos"* del Sindicato Libre de la patronal catalana. Se organizó una huelga en protesta por la muerte de Layret y su funeral se convirtió en un acto político. Los asesinos de Layret nunca fueron detenidos.
(de Wikipedia)
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El abogado y político fue el impulsor del Ateneu Enciclopèdic Popular e ideó la política cultural que permitía estudiar en catalán en las escuelas municipales.
(...)
Se le acerca un joven y, a bocajarro, le dispara siete tiros
. Y, una vez más, el crimen quedará impune para siempre. Malherido, trasladan al diputado por Sabadell y abogado laboralista, símbolo ya de la lucha obrera, a la plaza Sepúlveda, hoy llamada Goya, donde en 1934 el artista Frederic Marès levantaría en su honor el monumento que hoy podemos visitar. La libertad guiando al pueblo, antorcha en mano, y acompañada de los trabajadores.
(la vanguardia.es)

Nota para turistas*"Pistolerismo blanco" (terrorismo blanco patronal), contestado a su vez por el terrorismo anarcosindicalista. Empresarios, autoridades políticas, autoridades eclesiásticas, fuerzas del orden, por un lado, y líderes sindicales o abogados sindicalistas, por otro, son objetivos de este terrorismo que asoló Barcelona, aunque también actuó en otras ciudades.

El suplente del cronista

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Se denominó pistolerismo al método usado en España durante la crisis de la restauración de Alfonso XIII que consistía en la contratación de matones a sueldo por parte de la patronal para hacer frente a los sindicalistas y trabajadores más activos. A su vez, los trabajadores respondieron con sus propios pistoleros.
Se dio sobre todo por el proletariado urbano e industrial que se moviliza y multiplica sus huelgas, impulsado por la Confederación Nacional del Trabajo en Barcelona al contar con mayor número de afiliados. Ante su influencia y poder la Federación patronal reacciona violentamente, radicalizándose el enfrentamiento patronos-obreros que degenera en el "pistolerismo blanco" (terrorismo blanco patronal) contestado a su vez por el terrorismo anarcosindicalista. Empresarios, autoridades políticas, autoridades eclesiásticas, fuerzas del orden por un lado y líderes sindicales o abogados sindicalistas por otro son objetivos de este terrorismo que asoló Barcelona, aunque también actuó en otras ciudades.

de Wikipedia

Anónimo dijo...

Afortunadamente, en una democracia los problemas se resuelven de modo pacífico. Layret fue una víctima de aquel tiempo de violencia por parte de todos, aunque había una profunda injusticia obrera y social que podía justificar los intentos revolucionarios.

Insurrecta

Ulises dijo...

Decía Karl Popper que la democrcia es "la sociedad abierta", donde tenemos la posibilidad de corregir los errores y las injusticias del sistema, con libertad, sin totalitarismo ideológico, sin recorrer a las violencias correctoras y represoras de toda dictadura política.

Utópico del Sentido Común

Anónimo dijo...

Lástima que en los partidos políticos abunde aún cierta resaca totalitaria de otros tiempos, tanto en la derecha como en la izquierda.

La nieta pacifista del anarquista pacífico

Ulises dijo...

¿Cuándo dejaremos en paz el vocabulario de las izquierdas, derechas y centros decimonónicos, las antiguallas de los siglos XIX y XX?. Los gobiernos que se limiten a administrar bien, con sentido común y de la justicia social y económica.
Y luego cada uno, si quiere, que vaya a comulgar a su iglesia católica, comunista, conservadora, socialista o anarquista, pero que sus creencias particulares (o fanatismos) no obstaculicen el bien común. Cada uno en lo particular con su fe, en su casa, iglesia o partido (que tanto monta...), pero aplicando el sentido común en lo general, el bien de todos como proyecto y realidad jurídica y social.

El jurista novísimo

Ulises dijo...

Me apunto a lo que dice "El jurista novísimo", y espero que no lo detengan por antisistema.

Insurrecta

Ulises dijo...

A algunos los hacen desaparecer por decir mucho menos. También me apunto al sentido común en la política, en la iglesia, en la economía, etc.

La sobrina de la peluquera