martes, 12 de octubre de 2010

EL CASO DEL PREMIO NOBEL INVISIBLE


Un Premio Nobel de la Paz en la prisión, no visible, otros activistas políticos, invisibles y sin premio, pero también encarcelados, los gobiernos democráticos, estupefactos en el salón, piden la liberación del Premio Nobel de la Paz, los otros activistas pueden esperar, no es el momento, pero en vez de liberarlo detienen a su mujer,  persiguen a sus amigos y conocidos, mientras los gobiernos democráticos, estupefactos en el salón, presididos por el anterior Premio Nobel de la Paz, también estupefacto en el gran salón, negocian el precio y el color del dinero, la devaluación o revalorización (que ya no se sabe) de la moneda de la nación cuyo gobierno ha encarcelado al último Premio Nobel de la Paz, no visible, y a otros activistas sin premio e invisibles, no es el momento, unos y otros pueden esperar a que baje, suba o se caiga la moneda, y luego, más tarde, años más tarde, ya serán visibles a la luz del día . 

El suplente del cronista

3 comentarios:

Ulises dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ulises dijo...

Un respeto para Don Juan. Es un escritor muy interesante, que se arriesga en cada obra (lástima que sueñe con ser Jean Genet en el Raval y que se crea siempre perseguido por las mafias culturales). Sobre Gimferrer nada que decir, ya veremos qué nuevos poemas de alcoba se le ocurren antes de serle otorgado el Nobel.

Lectora mala

Ulises dijo...

He suprimido mi nota anterior y vuelvo a redactarla. Gracias.

Importa más el valor de la moneda que la paz. Lo único que preocupa a las democracias occidentales es la invasión del capital chino. Sobre la oportunidad o no de los premios Nobel, dejémoslo para otro día; por ejemplo, para el día en que el Premio Nobel de Literatura le sea concedido a nuestro Pere/Pedro Gimferrer (o a Juan Goytisolo, reclama Juan Goytisolo).

Desinteresada