martes, 31 de agosto de 2010

¿MALES Y MALOS DE CATALUNYA EN UNA OPERACIÓN DETECTIVESCA Y POÉTICA DE DAVID CASTILLO?



En una de las últimas bodegas del barrio, la que no frecuentan los turistas, hay un libro atado sobre una mesa del fondo, una mesa en penumbra que parece exclusiva para clientes vagabundos o perplejos. El libro atado a la mesa se titula “El llibre dels mals catalans”*, de David Castillo, una novela en verso, una sucesión de poemas narrativos, o "novela social" en verso, como indica el propio autor. Historias cruzadas, corrosivas, que se desarrollan a través de un itinerario urbano reconocible (Barcelona y sus calles, sus casas y sus instituciones). Son los avatares, las vivencias y relaciones de tres personajes: el político profesional de una organización gubernamental, una prostituta extranjera, eslava, y el poeta-periodista, desengañado, perplejo, los tres observados y satirizados en la novela-poema.
Personajes esperpénticos que atraviesan la ciudad, se extravían en la jungla de asfalto, merodean arriba y abajo pasando de una situación a otra, unos corrompidos, rampantes, otros derrotados, enamorados efímeros, pero todosdejando al descubierto heridas mal cicatrizadas de nuestra historia política, social y cultural. Heridas y palabras con efectos secundarios, peligrosos. Y efectos mordaces, liberadores, cuando al fin se convierten en poema combativo como en este libro.
"El llibre dels mals catalans", es un magnífico título de doble sentido. El libro de los malos y de los males catalanes. Un tríptico social que también hubiera podido subtitularse: El político, la prostituta y el poeta periodista. Un libro, no de contemplaciones, sino de traiciones, de corrupciones, de bajas pasiones, de ideales abandonados, de habitaciones secretas y calles gastadas: la voluntad de poder del político, el destino fatal de la prostituta, con sus fracasos, con el amor fingido y explotado. Y el poeta periodista, el cronista observando cómo bajan las aguas turbulentas de la ciudad, sabiendo que sólo le queda la palabra escrita para resurgir: la usará favor de la rebelión (aunque desengañada) y la sátira de la realidad. El cronista hará un esfuerzo poético al llegar a casa, a su barrio, y sacará las palabras del pozo de la vida cotidiana, palabras gastadas, ensuciadas en el suelo de la realidad social, y construirá una sátira contra todos, incluido él mismo: palabras, versos escritos en las páginas de la izquierda de su cuaderno de notas, durante los actos a los que asiste, nos confesará el autor.
"El llibre dels mals catalans", los males de los malos ciudadanos, las malas consecuencias de la corrupción de las altas, medianas, bajas y subterráneas esferas del poder. En suma, una sátira contra todo, novela en verso del mal político, del mal social, crónica de las emigrantes prostitutas y sus amantes, mientras el periodista-poeta errante va arrojando palabras contra la realidad maldita, inhumana:

Han tombat la casa del Freddy,
ell i la seva mare ja fa dies que són morts,
però el que autènticament em preocupa
és que han talat l'arbre on ens enfilàvem
per buidar-ne les prunes verdes de la joventut.

(Del poema “Un bon dia per morir”)

*“El llibre dels mals catalans”, de David Castillo. Columna Ed., Barcelona, 2010.

El suplente del cronista

6 comentarios:

Ulises dijo...

Ahora voy a comprar el libro. Para este otoño necesito una sátira purificadora.

Insurrecta

Ulises dijo...

De lo perdido saca la sátira: es un buen remedio socrático (y de lucha).

Postanarquista

Ulises dijo...

Creo que David Castillo es del barrio del Carmelo. Subiremos al monte de la sátira y utilizaremos el sarcasmo en la negra noche, en busca del sosiego que nos hurtan "els mals catalans" y sus servidores.

Místico

Francesc Cornadó dijo...

La sátira, el sarcasmo y la ironía son pilares de piedra picada, en ellos se sustenta en gran medida la literatura y la inteligencia humana.

Salut

Francesc Cornadó

Ulises dijo...

Por lo menos nos queda la sátira, poder hacer burla de lo dicho y lo hecho, y recordar aquello: "Del dicho al hecho hay mucho trecho. Los políticos, una vez que tocan poder y dinero, apaga y vámonos.

Escéptico

comentarios en Facebook dijo...

A Jose L Ferraz y Luis Nadal les gusta esto..


Mery Sananes: No conozco el libro ni la ciudad. Pero sé mucho de lo que allí se cuenta, de lo que se escribe en las páginas de la izquierda de un cuaderno de notas. Y me gusta que esté allí en una mesa en penumbra, para que lo descubran los vagabundos o ...perplejos. Pero no lo ataría, lo dejaría andar libre por el barrio. Para que nadie caiga en la tentación de los males. Para que la perplejidad encuentre cada día lo maravilloso de un espacio que ha sustituido las negociaciones por la camaradería. Los engaños por el compartir. La mala política por la sátira inteligente y precisa. Y el mal amor que se compra y se vende por la ternura que se regala al primer transeúnte que pase.