domingo, 4 de julio de 2010

EN EL TEATRO DE LA RELIGIÓN

Teatro de polichinelas, construido y fotografiado por Martina Stein






















- George Harrison - My Sweet Lord ( subtitulado )

la vanguardia.es
Carter inaugura en Terrassa una iglesia evangélica
El ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter inauguró ayer el nuevo templo de la Iglesia Evangélica Unida, de Terrassa, en un acto al que acudieron el vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira, y el alcalde de Terrassa, Pere Navarro...

Nota
Curiosa noticia.
¿No habíamos dicho que los gobiernos deben ser laicos y que no deben inmiscuirse en asuntos de religión?
¿Ahora sacaremos los crucifijos de la iglesia católica y pondremos otros crucifijos, otros iconos de la iglesia evangelista y otras iglesias?
¿Llevará Carod Rovira una Biblia de bolsillo evangelista como arrepentimiento por la farsa de la corona de espinas?
Milagro, "My sweet Lord", que diría Jimmy Carter imitando a George Harrison.

El becario del suplente del cronista

8 comentarios:

República Barataria dijo...

Lo del estado laico nada de nada. Aquí, roucos valeras, imanes, pastores protestantes, pulgas, piojos y toda la caterva de parásitos van a sus anchas y el poder contribuye y subvenciona el espectáculo.

La Revolución Francesa se quedó corta (la guillotina dejó caer su filo demasiadas pocas veces.

Francesc Cornadó

República Barataria dijo...

he dicho roucos valeras y me parece que es roucos varelas, es igual para el caso es lo mismo, me refiero a personajes que se creen poseedores de la verdad y con el derecho de imponer dogmas y sectas.

propongo que la iglesia se dedique a entronizar a Mendizabal (el de la desamoritzación, el que expropió los bienes de la iglesia) a ese lo deberían canonizar, hacer santo.

propongo nacionalizar el camino de santiago, pasar este espectáculo a la red de paradores nacionales, seguro que estaría mejor organizado.

Francesc Cornadó

Ulises dijo...

¿No somos demasiado anticlericales con lo nuestro y se nos cae la baba con las religiones orientales y otras sectas relajantes? Relajantes, si dejas de pensar para que otros piensen por ti (el gurú o director espiritual de turno). No soy católico, y como tengo la suerte de no ser español, tampoco me caen tan mal los católicos de ahora.

Forastero de los Mares del Sur

Ulises dijo...

No me toques el Camino de Santiago, no me lo nacionalices: soy atea, pero peregrina, por amor al bosque, a los caminos, a las plantas, a los ríos, a los pájaros, a la luz, a la lluvia y a los albergues.

Peregrina

República Barataria dijo...

Las religiones orientales también son sectas alienantes, en todas partes cuecen habas. Gurús, papas y popes, obispos, pastores, predicadores del Camino, apañamundos, todos van a lo mismo, a vivir de la sopa boba. Nos engatusan los de Oriente y los de Occidente y de relajantes nada, ni con inciensos ni con tambores o platillos.

Que nos sea leve.

Francesc Cornadó

Ulises dijo...

Desmitifiquemos el Camino (de Santiago), y dejemos al santo tranquilo, pues el Camino ya se asemeja a un parador nacional, pero más económico, cuando se trata de dormir, yantar, catar vinos, y, aprovechando la ocasión, ligar santamente de un albergue a otro.

Peregrina por etapas

Ulises dijo...

Veo que el Camino de Santiago no es sólo místico, y que en él se sirven toda suerte de viandas, vinos de calidad (previo pago), y siestas de guardar en compañía o a solas. Muy adecuado para políticos arrepentidos o no. Incluso hay una peregrina del Palau que no ha podido presentarse ante la Comisión que investiga la financiación del partido de la opisición, CiU (no la del Hotel del Palau, donde están imputados representantes de los mismos partidos políticos que investigan al otro partido político, qué viva Méjico!), porque estaba haciendo el Camino. Creo que regresa hoy del camino santo. Y qué viva Méjico no más!

Caminante agnóstico

Ulises dijo...

Estoy con Francesc Cornadó: de relajantes, nada, esos caminos sagrados donde te encuentras a todo el mundo, menos a Dios. Claro que tengo la mala suerte de ser español, catalán, barcelonés y del Raval. Desde Pedralbes o desde el Palau las cosas deben verse más santamente.

Experegrino