lunes, 19 de julio de 2010

OTRA BARCELONA

Eugeni Forcano, Carrer de les Semoleres (1965)





















Eugeni Forcano, del que se celebran dos exposiciones en Barcelona, trabajó como fotografo para la revista "Destino", entre otras publicaciones. La fotografía que reproducimos es la de la calle de les Semoleres, que está cerca del Museo Picasso, pero al otro lado de la calle Princesa, yendo hacia el Mercado de Santa Caterina.

El becario del suplente del cronista (con la "Guía urbana de perplejos" en la mano)

16 comentarios:

Ulises dijo...

Aún hay niños que viven así en algún callejón del Raval.

Vecina

Ulises dijo...

La vieja Barcelona, el Casco Antiguo ni más ni menos, no muy lejos del Palau de la Música y de la plaza LLuís Millet (l'avi, el abuelo), que diría un guía turístico a la page.

Estudiante de turismo

esperanza dijo...

"Guia urbana de perplejos" otra guía, de otros barrios y otros lugares,con otros vecinos, muy buena guía, algo desgarradora e impactante, no te deja indiferente.
Esperanza

Ulises dijo...

Este libro o librito citado, "Guía urbana de perplejos", lo leí hace ya tiempo y no me gustó nada, lo siento (excepto el título que parece un homenaje al gran Maimónides y su "Guía de Perplejos"). Ese género de prosas breves es propio de autores impotentes, incapaces de desarrollar un tema que se limitan a sugerir. No pueden escribir un relato largo o una buena novela, y se dedican a iniciar historias que no saben desarrollar ni finalizar.

Lector

Ulises dijo...

Estoy de acuerdo con ese lector. Ya está bien de microrrelatos que no son más que chistes que se hacen pasar por prosa narrativa... En cuanto a esa guía urbana de ultratumba o ciudad de los espectros, tampoco a mí me pareció un libro intresante.

at

Ulises dijo...

Magnífica fotografía. Por algunas calles de Barcelona, en la zona del Raval, he visto balcones con niños y ropa tendida que parecen una imagen de los años 50 o 60. Pero ahora los niños y la ropa son de familia marroquí, pakistaní o del Senegal (o de españoles en paro o drogadictos, que también acaban bajando a esta zona de burla turística).

Vecino del barrio

Ulises dijo...

Pues yo vivo en el Barrio Gótico desde hace un año y me gusta esa mescolanza, ese mestizaje de etnias y culturas, esa sensación de libertad que uno tiene al ir por esas calles y vivir en sus casas. Algunos vecinos, mayores, no lo entienden.

Residente noruego

esperanza dijo...

ironia fina y buen entome el de a.t.

Ulises dijo...

Ni mayores ni jóvenes. Estamos hartos de tanta orgía perpetua y poco respeto. Como esos residentes vienen de ciudades limpias y puritanas (luteranas, calvinistas), les debe encantar hacer ruido, emborracharse y vomitar en nuestras pobres calles perdidamente católicas, descreídas. Luego, los que sobreviven regresan a su ciudad, a su país, se casan y forman una familia puritana, otra más, y tendrán hijos que mandarán al Raval o al Barrio Gótico de Barcelona para adquirir conocimientos y experiencia de vida.

Una chica vecina

Ulises dijo...

Me encanta vomitar en vuestras calles medievales y dejar latas y colillas en la playa de la Barceloneta. ¿Pasa algo?

Nuevo residente (anglicano)

.. dijo...

Pues si que pasa, nuevo residente (anglicano), pues resulta que si andas por ahí vomitando, lo dejas todo hecho una porquería, y con el calor, todo se pudre y huele mal y pueden haber infecciones, probablemente tu mismo te puedes infectar. No está bien andar vomitando por las calles y peor está complacerse con las vomitadas. El que ensucia y deja latas y colillas es un guarro.

Francesc Cornadó

Ulises dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ulises dijo...

Veo que en la Nueva España (perdón, Catalunya), ya no se es tan liberal y corrren tiempos de represión para el visitante o turista. Viven gracias a nosotros, quieren imponernos una tasa de 1 euro por visitante y día, y encima pretenden limitarnos la fiesta y la alegría con normas cívicas de "no escupir, no fumar, no ir desnudos por calles, bares y restaurantes, no hacer ruido por las noches y que los perros no caguen libremente en las aceras". Pronostico que Barcelona, así, no será una fiesta. Quedan advertidos a los que quieren matar a la gallina de los huevos de oro, que es Barcelona.

Visitante

Ulises dijo...

Barceloona no será una fiesta, pero será.
Cuando París era una fiesta, ¿también hacían tantas guarradas por los bulevares?

Ciudadana

Ulises dijo...

Propongo un nuevo slogan:

Barcelona, urinario público donde se hablan todas las lenguas y se escupe internacionalmente.

Diseñador gráfico

MCM dijo...

Barcelona ciudad donde todo incivismo cabe.Ese podría ser otro slogan. O también barcelona donde todo ruido es bienvenido a tenor del que hay por todas partes.
¿Habrá remedio para todo esto?