lunes, 3 de mayo de 2010

MUCHA PAJA Y POCO GRANO (O TRIGO, O FRUTO, O...)






















En un artículo en el suplemento literario Babelia (El País, 1.05.10), Rosa Montero nos confiesa sus debilidades como lectora de los clásicos. Valiente, atrevida, nos dice dónde está la paja y dónde el grano de clásicos como el Quijote, Moby Dick y La montaña mágica, novela que reseña.
Argumenta que los lectores harían bien, para no aburrirse, en saltarse las "tediosas novelitas pastoriles de la primera parte del Quijote". O prescindir de "las aburridas y meticulosas descripciones de ballenas que incluye Moby Dick". En cuanto a La montaña mágica, nos dice que: "hay una parte que podríamos calificar de novela de ideas y que consiste en las discusiones filosófico-políticas de dos mentores antitéticos , Settembrini y Naphta. Intuyo que debía de ser lo que más le gustaba a Mann en su momento, pero yo hoy encuentro esas peroratas definitivamente roñosas y oxidadas, ilegibles, pedantes y pelmazas". Otro tanto, argumenta, cabría hacer con algunas de las páginas de Anna Karenina, de Tolstoi.

No está mal. Ésta podría ser la brillante idea de un editor moderno, dispuesto a aligerar a los clásicos para el gusto voraz y efímero de futuros compradores (y lectores).
Pero hay un pequeño problema, una insignificancia que Rosa Montero no menciona, pero que seguro que no ignora: esto equivale a destruir el estilo del escritor.
Ahora bien, ¿se trata sólo de aburrimiento, de hastío de lector, o se trata de algo más?:
si destruimos el estilo, todos seremos iguales (¿consiguiendo una misma línea de mediocridad narrativa?).

Manos a la obra: expurguemos, suprimamos todo lo que destaca como estilo de escritor, como estilo literario en Dante, Cervantes, Rabelais, Shakespeare, Sterne, Stendhal, Balzac, Melville, Flaubert, Mann, Proust, Joyce, Kafka, Musil, Virginia Woolf, Dos Passos, Faulkner, Beckett, Saul Bellow, Andrei Biely, Macedonio Fernández, Borges, Juan Rulfo, Lezama Lima, Alejo Carpentier (qué coñazo de autores, dirán algunos, siempre los mismos).

Anulemos, pues, sus hallazgos estéticos y técnicos, todo lo que ha contribuido a revolucionar el arte narrativo de los siglos XIX y XX y volvamos a la simple historia contada por dos vecinos reales (mis vecinos o vecinas), sin pretensiones de estilo, de renovación estética. "Novelita popular". Seamos directos, sin ambiciones, sin rebuscamientos temáticos ni novedades técnicas, es decir, escribamos como "la vida misma", cultivemos este tipo de narrativa simple-simplona, y despreciemos las originalidades aburridas de los clásicos.

Y vendamos, por supuesto, nuestra narrativa simplona, pero ahora ensalzada y colocada a la altura "rebajada" de los clásicos expurgados, mutilados en su originalidad, en su "particularidad estilística".
Porque se trata de eso, ¿o no? A río revuelto, ganancia de pescadores-narradores.

Después de darnos el coñazo durante años y años sobre la excelencia literaria, ahora resulta que los mismos críticos y narradores nos sugieren que los nuevos clásicos deben ser:
Corín Tellado y Marcial Lafuente Estefanía (ya me lo decían mis papás, proféticos).

El suplente del cronista

17 comentarios:

DanteBertini dijo...

Rosa Montero no escribió que yo sepa ni una línea realmente original, con una idea propia dicha de una forma personal.
Es una figura mediática conchabada con editoriales importantes y diarios de gran tirada, manippuladores de radios y televisiones varias.
Cuando sólo importa cuántos ejemplares vende un libro, ¿podemos esperar refinamientos?

Ulises dijo...

No entiendo lo que dice Rosa Montero. Es extraño que una mente lúcida, una escritora, diga esas barbaridades. Y me pregunto, ¿los novelistas y poetas realmente leen algo que no sea suyo o se parezca a lo suyo?

Sorprendida

Ulises dijo...

Sé de narradores y poetas (algunos conocidos) que no han leído casi nada de lo que ha revolucionado la poesía y la narrativa del Siglo XX. Soy educada y no daré nombres.

Una lectora educada

Ulises dijo...

Lo peor es que esos mismos escritores (progres) nos han dado la paliza, hace años, contra la novela popular, los cómics, tv, la música rock, etc. Nosotros éramos la plebe y ellos los intelectuales. Ahora es cuando dan sus frutos..., de mediocridad crítica, narrativa, poética.

Un lector alegre

Ulises dijo...

¿Que se puede esperar de una intelectualidad española que ha ignorado durante medio siglo la obra "Espacio", de Juan Ramón Jiménez, o que aún se enorgullece de no haber leído el "Ulises", de Joyce? Se podría hablar de la picaresca de la intelectualidad española, que presume de lo que no lee y lo desprecia. O como decía Antonio Machado: "Desprecia cuanto ignora".

Navajera

Ulises dijo...

Pues yo estoy con Rosa Montero. No creo que ella, en esos comentarios sobre literatura clásica, nos esté diciendo que son escritores tan vulgares como otros. Lo que ella opina, como lectora, es que también en los clásicos hay páginas de relleno, de paja abundante y aburrida. Estoy de acuerdo con ella y me parece divertido cuando comenta lo de las aburridas descripciones de ballenas en Moby Dick.

Un lector

Ulises dijo...

En algunos aspectos, Rosa Montero acierta: en muchas novelas, no sólo en las que ella cita, hay demasiadas páginas de puro relleno.
Aunque esto también podemos aplicarlo a muchos novelistas y poetas contemporáneos, esos que nos amenazan cada año con uno o dos títulos más. Serán fecundos...!

Joven lectora

Ulises dijo...

¡A mí lo que me da más risa es ver cómo alardean de lo que no han leído! Es increíble lo que acontece en España con sus letras.

Residente

Ulises dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ulises dijo...

España es diferente, pero no de ahora. ¿Acaso no sabemos que el "Quijote" fue valorado más y mejor en Inglaterra y en Francia que en España? Por eso ellos tienen un Henry Fielding ("Tom Jones", etc.) y un Lawrence Sterne ("Tristram Shandy", etc.), y nosotro no.
¿Y Juan Ramón Jiménez, que nos lo han presentado como autor cursi de un solo libro, "Platero y yo", negándole otros poetas el pan y la sal?

Afrancesado

Ulises dijo...

No sabía que en España alardearan de no leer a James Joyce. Comprendo que no guste esta novela, comprendo que no sepan apreciar el descomunal esfuerzo literario y humorístico que encierra esta obra, pero de ahí a alardear no haberla leído, me parece un poco fuerte, por no decir ridículo.

Estudiante que reside en Barcelona

Ulises dijo...

Ah, perdón, me refería al "Ulysses", de Joyce.

El estudiante que reside en Barcelona

Ulises dijo...

DE LA FAMILIA ULISES

¿A qué Ulises se refieren? ¿Al Ulises de la Odisea, de Homero, al Ulises, de Joyce, o al Ulises de la Pensión Ulises?
¿O todos en uno, 3 en 1?

Lectora nueva del blog

Ulises dijo...

Si suprimiéramos las páginas de relleno, toda la paja de las novelas que se publican, nos quedaríamos con unos cuadernillos de prosa en lugar de novelas. Y en cuanto a los poemarios, no quedarían ni los restos, o un par de versos en el mejor de los casos.

La podadora del jardín

Ulises dijo...

Me parece estupendo que salgan a relucir las tijeras asesinas de tanta novela y poemario (hablo de los actuales, no de los clásicos). Es necesario hacer una buena poda.
Ya está bien de tanto autobombo y platillo.

Insurrecta

DanteBertini dijo...

me siento idiota poniendo la cara y el nombre en un lugar donde todos los comentaristas son anónimos...
No repetiré semejante estupidez nunca más, espero.

enric dijo...

En parte Rosa Montero tiene razon. Pienso que no hay que buscar la profundidad en el enrevesamiento ni de palabras ni de conceptos. Transmitir lo mismo desde la simplicidad es mas complejo, talentoso y asimilable. Prefiero la literatura de Hermann Hesse, Camus o Garcia Marquez que la de Tomas Mann, por ejemplo. La belleza esta en el desnudo.