miércoles, 17 de marzo de 2010

DE VIVOS Y MUERTOS

Rebecca Horn, La estrella herida (Barcelona)




















Esta mañana en el horno del barrio, la "Panadería Bertolt Brecht", se preguntaban:
¿La llamada "memoria histórica" afectará a todos los desaparecidos y muertos por la violencia en la guerra incivil española?
En mi familia -explicaba una vecina-, tuvimos a un hijo en cada bando, los dos desaparecidos, ¿a cuál hemos de buscar y recordar según la llamada "memoria histórica"?
¿O hemos de buscar y recordar sólo al hijo que sea designado como bueno, el "hijo bueno", según los gobiernos y las justicias de turno?
¿Estará penalizado, o mal visto, buscar y recordar al considerado "hijo malo"?
Seguramente -sentenció otro vecino-, es más difícil resolver los problemas de los vivos que enjuiciar a los muertos.

Becario postanarquista

2 comentarios:

Ulises dijo...

Siempre es difícil la concordia, de la que se habla tanto cuando hay problemas democráticos, pero que luego se olvida cuando los partidos políticos se dedican a destruirse unos a otros. Como si fueran una continuació de la guerra civil, guerra que les interesa mantener, como ideología partidista, para que el pueblo siga dividido y ellos puedan seguir viviendo de la sopa boba, que a veces no es tan boba. La tan utilizada y manoseada "Memoria histórica", es un artilugio más de "opio para el pueblo".

Bakunista desertor

Ulises dijo...

Como ya sabía y narraba el escritor ruso Gogol, a su personaje Chichikov, el estafador de la novela "Almas muertas", le resultaba un buen negocio comprar y traficar con los papeles de los siervos muertos (los mujics) y hacerlos pasar por vivos. Después los declaraba oficialmente muertos, para recobrar los impuestos que otro terrateniente había pagado al Estado por cada siervo contratado.

Peluquero de políticos