domingo, 10 de enero de 2010

A VUELTAS CON LA LIBERTAD

Fotografía: Janet Xirgu, La claridad de los museos















el mundo.es
Las medidas aprobadas por el Gobierno contra la piratería en internet serán
aplicadas "proporcionalmente", afectarán en todo caso entre 100 y 200 páginas de descarga ilegal y no tienen como objeto cerrar blogs personales, según la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.
"Hablamos de una página que se lucra y perjudica a alguien porque explota un producto para el que no tiene licencia ni contrato de ningún tipo y eso no tiene nada que ver con un blog que cita un fragmento o pone un videoclip de una canción", aseguró la ministra en una entrevista con EFE.


Nota
De momento, podremos seguir escribiendo, viendo videoclips y escuchando canciones. El gobierno de turno nos da permiso para continuar un tiempo más en el patio de recreo. Si nos portamos bien, no seremos denunciados ni sancionados. Pero en caso de que nos portemos mal, intervendrá un juez y las cosas irán a peor, y tendrás que demostrar que tu libertad no es un negocio.

La amenaza ha sido oficializada, y la función de la amenaza es censurar, reprimir, hagas o no negocios con la libertad. La amenza instaura miedo, autocensura, ésta es su función secreta. Luego, ya veremos si también llega lo otro, la denuncia, el proceso y el castigo real.

Seguramente escogerán a alguien, alguna página web de las menos conocidas e influyentes, y le impondrán una sanción y un bloqueo para que sirva de ejemplo a los internautas. No me extrañaría nada que fuera una web de Singapur, de China o de Somalia, de ésas donde los occidentales no tienen participaciones en bolsa. Un castigo ejemplar, y a correr con otro tema.
Aparte la sátira, sería de desear que se defendieran justamente los derechos de todos, también los de los internautas a seguir ejerciendo su libertad de expresión y acceso a los contenidos de Internet.

El suplente del cronista

4 comentarios:

Ulises dijo...

AUTOCENSURA
La censura moderna, fuera de las dictaduras, es la autocensura. Si amenazas desde un lugar de poder, si excluyes a un grupo o persona de unos privilegios económicos, de unas subvenciones, si los excluyes según se comporten de una forma o de otra, estás instaurando la autocensura en los medios y en las personas, en la sociedad.

Internauta

Ulises dijo...

Para el poder, el mejor periodista es el que se autocensura. ¿Por qué se autocensura? Por miedo, por ejemplo, a inmiscuirse en los intereses entre la empresa de comunicación escrita, la que sea, y las ayudas del gobierno a la prensa, por medio de subvenciones, de propaganda oficial, etc. Miedo a perjudicar los interese recíprocos de la empresa y el gobierno, la oposición, o el grupo de presión que sea. De ahí que muchos periodistas sean sólo bustos parlantes o meros redactores de noticias, sin ningún criterio sobre lo que dicen. Repetidores. Ellos dicen que son cronistas de la realidad. Nada más falso. Sólo hablan de la apariencia del hecho sucedido, sin investigar nunca en el fondo del hecho. Tienen miedo a la libertad, a quedarse sin un futuro en dicho medio. Periodistas autocensurados, antiperiodistas convencionales. El fondo de sus noticia siempre hay que buscarlo por otros sitios de información.

Joven periodista

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

¿Por qué será que me viene a la cabeza la famosa Ley Fraga, que en los aún no tan lejanos tiempos del franquismo (¡quedamos supervivientes!), acabó con la censura previa y condujo a la peor, la autocensura para evitar el secuestro de las publicaciones? ¿Sería don Manuel Fraga, el aún coleante último dinosaurio político gallego, un pionero de la modernidad informativa? Quizá lleguen a levantarle un monumento en vida, como el que han levantado en Kosovo a Bill Clinton en presencia del ilustre monumentado.

Ulises dijo...

LLeva razón Albert Lázaro-Tinaut, ya no me acordaba de la censura-previa de la Ley Fraga: la autocensura inducida por la amenaza de una ley de censura- previa. Amenaza. Censura previa. Autocensura. Los clásicos son los clásicos, y recomendable es su lectura.

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