jueves, 7 de enero de 2010

VEINTICUATRO HORAS DESPUÉS DE LOS REGALOS DE CARBÓN

Fotografía: Martina Swann, "Teatro de títeres de Barcelona"














Son las 8 de la mañana del día siguiente de los Reyes de Oriente, los Magos, y el barrio continúa sublevado. Se extiende cada vez más el rumor por tiendas, calles y plazas que este año los Reyes Magos no nos han traído más que cubos de carbón. Regalos de carbón, envueltos y sin envolver, llenando los balcones y ventanas del vecindario. Los más crédulos, los que siempre confían y nunca reciben nada, no se lo pueden creer, o más bien no se lo quieren creer. Los otros, aquellos a los que nunca les falta algún regalo, dicen que esta vez no es una broma pesada o un mal sueño: sólo verás carbón por balcones y ventanas, advierten.

Un par de vecinas, de las más antiguas y experimentadas del barrio, anuncian que entre los trozos de carbón hay una nota gubernativa que les anima a celebrar el día final de las fiestas, el dia de Reyes, a pesar del carbón y de los vaticinios no menos obscuros sobre el 2010. No seamos tan pesimistas, exclaman los más crédulos, los que se han acostumbrado a no recibir nada.
¿Qué dice la nota?, pregunta uno. Y lee una de las vecinas:

Salario mínimo, unos 600 euros.
Pensiones, 1 % de incremento para el 2010.
Parados, unos 4.000.000, menos los parados sin prestación que han sido apuntados a cursos subvencionados este mes de Diciembre, y dados de baja de la Oficina del Paro para rebajar la cifra de los 4.000.000 estas Navidades (pero sin cobrar nada).
Escaneos físicos y espirituales en los aeropuertos (una placa de plomo en las partes pudorosas, para no vulnerar más la intimidad vulnerada).
Una señora del barrio, que no está para cuentos, dice: "A mí que me escaneen lo que quieran, no tengo nada que ocultar ni me avergüenzo de nada. Me avergüenzan otras cosas: por ejemplo, que me tengan que escanear como una acción de guerra encubierta).
El Sáhara, el Yemen, Afganistán, Irak, los piratas del mar, los piratas del desierto.
USA liderada por la paz que se prepara para la guerra que conseguirá la paz.
Europa liderada por la preocupación de la crisis y el paro de un país que acabará con la crisis y el paro de los otros países.
La lotería, que pasa de largo sin echar una ojeada al barrio de uno, donde brilla el carbón, pero que ha caído en el barrio de otros, donde también brillaba el carbón.
¿Y qué pasa con el carbón en tanto que carbón?, pregunta el matrimonio ecologista del barrio.

Pero siempre nos quedarán los relatos de ciencia-ficción, las películas de terror y las novelas de Simenon y Balzac, exclama desde la otra acera el lector afrancesado del barrio. Sin hacerle mucho caso, cada uno se va por donde ha venido, unos a casa de la familia, cuando hay familia, y otros al bar de la esquina o de enfrente, mientras el carbón dulce -no lo habíamos dicho, pero este carbón es dulce- va siendo retirado de balcones y ventanas.

El suplente del cronista

6 comentarios:

Ulises dijo...

Ya vemos que "El suplente del Cronista" está obsesionadao con el carbón y nos está "dando" las fiestas, ¿qué es lo que habrá hecho este año? ¿Qué pecados habrá cometido?

El confesionario de damas y caballeros

Ulises dijo...

Sin embargo, el carbón en estas fiestas es dulce, no lo olvidemos.

Comité de Solidaridad con el Suplente

Ulises dijo...

En los años 50 a mi madre le hubiera ido bien que le regalaran carbón para cocinar y para el brasero (y también carbón del dulce para mí y mis hermanas). Siempre vivíamos a salto de mata, quedando "a fiar" en tiendas y bodegas (se decía "quedar a fiar", cuando no tenías dinero y los tenderos "te fiaban" el producto, que ya les pagarías otro día).

Herminia Layret

Ulises dijo...

Mañana comienzo uno de esos cursos subvencionados para los parados (cinco horas diarias, en días alternos). La subvención será para los profesores, supongo, pues me han dicho que no cobraré ni los gastos de autobús, aunque me han dado de baja del paro durante dos meses (sin comerlo ni beberlo, como se dice).

Una parada dada de baja eventual del paro

Ulises dijo...

Cuando te embargan, ¿no hay carbón para el brasero ni carbón de golosina que te fíen?

Hipotecado frágil

Ulises dijo...

Me temo que no. Si no tienes nada, no tienes nada, ni carbón. Pero siempre nos quedará "Cáritas" y otros grupos de ayuda por el estilo.

Músico de calle, guitarra y flautín