miércoles, 6 de enero de 2010

REGALOS DE CARBÓN EN BALCONES Y VENTANAS

Fotografía: Martina Swann, Nina de Barcelona





















Son las 7 de la mañana y el barrio ya anda sublevado. Corre el rumor por calles y plazas que los Reyes Magos no nos han traído más que carbón. Regalos de carbón llenando los balcones y ventanas del vecindario. Los más crédulos, los que nunca reciben nada, no se lo pueden creer. Los otros, aquellos que siempre reciben algún regalo, dicen que esta vez no es una broma o un mal sueño: sólo verás carbón por balcones y ventanas.

Un par de vecinas, de las más antiguas y experimentadas del barrio, anuncian que entre los trozos de carbón hay una nota gubernativa que les anima a celebrar el día final de las fiestas, el dia de Reyes, a pesar del carbón y de los vaticinios no menos obscuros sobre el 2010. No seamos tan pesimistas, exclaman los más crédulos, los que se han acostumbrado a no recibir nada.
¿Qué dice la nota?, pregunta uno. Y lee una de las vecinas:

Salario mínimo, unos 600 euros.
Pensiones, 1 % de incremento para el 2010.
Parados, unos 4.000.000, menos los parados sin prestación que han sido apuntados a cursos subvencionados este mes de Diciembre, y dados de baja de la Oficina del Paro, pero sin cobrar nada.
Escaneos físicos y espirituales en los aeropuertos (una placa de plomo en las partes íntimas).
El Sáhara, el Yemen, Afganistán, Irak, los piratas del mar, los piratas del desierto.
La lotería, que pasa de largo sin echar una ojeada al barrio, donde brilla el carbón.

Pero siempre nos quedarán los cuentos de hadas, las películas de suspense y las novelas de Stendhal, El Rojo y el Negro, La Cartuja de Parma y La vida de Henri Brulard, afirma con esperanza el más ilustrado del barrio. Sin hacerle mucho caso, cada uno se va por donde ha venido, unos a su casa, otros al bar, mientras el carbón va siendo desalojado de balcones y ventanas.

El suplente del cronista

8 comentarios:

Ulises dijo...

Ojalá me hubieran traído carbón. Me han regalado tantas cosa que no necesitaba y que ya no me caben en casa, que ojalá me hubiesen traído carbón, dulce carbón.

La obsequiada

Ulises dijo...

Siempre quejándose. Cuando es fiesta porque es fiesta, cuando es laborable porque es laborable. Insatisfechos del alma..., mal criados de la tierra patria de Catalunya y España, siempre pidiendo más.

Séneca de Badalona

Ulises dijo...

Me ha gustado la prosa poética de "El Suplente del Cronista". Parace una parodia de aquellos poemas en prosa de J.V. Foix. ¿No será un plagio?

Descubridora de plagios

Ulises dijo...

Querida y descubridora mía:
Tengo a bien comunicarle que no se trata en modo alguno de un plagio. A lo sumo, una parodia. En cuanto a J.V. Foix, cómo no recordarlo en estas fechas de Navidad, cuando dicen que en casa del carpintero hay novedad. De todos modos, puedo asegurarle que el día que la invite a cenar, no le ofreceré un poso fresco de cava, como dice la leyenda que J.V Foix hacía con sus invitados.

El suplente del cronista, a sus pies

Ulises dijo...

Gracias por la invitación, pero el champán francés (no cava) me lo tomo yo sola, sin necesidad de ir invitada a casa de nadie, por muy poeta clásico o vanguardista que se crea.

La descubridora de plagios

Ulises dijo...

Antaño y hogaño, el carbón era un bien preciado. Más de uno se ha hecho rico con las minas de carbón, y todo el mundo cocinaba y se calentaba con carbón, los ricos más que los pobres. ¿A qué viene esa tradición idiota del carbón como castigo a los niños? ¿Una más de la religión católica que ustedes consumen en estas fiestas? Siempre castigando, siempre consumiendo, materialistas...

Espiritista ateo

Ulises dijo...

Regalar, regalar, regalar. No regalar, no regalar, no regalar.
El mundo siempre a la greña, y tirando del moño ajeno.

Conductor de autobús

Ulises dijo...

¿Y por qué no celebramos en Diciembre el "Martes de Carnaval" y el "Cuento de Navidad", las dos fiestas juntas, nacimiento y carnaval por haber nacido?

El pequeño príncipe, aviador