sábado, 30 de enero de 2010

CIFRAS, 67, 6+7=13, MAL AUGURIO, 4.300.000, O LA BARCA DE LA VIDA, O ME GUSTA MÁS LEWIS CARROLL

Fotografía: Matilda Sagan














Esperemos que el gran cálculo del tiempo, es decir, el cálculo de los años y el resultado de 67 para la edad de la jubilación, no esté determinada por la cifra 13 (6+7=13), de mal augurio. ¿O ya se ha buscado esta cifra para ir eliminando supersticiosamente a los presuntos candidatos a alcanzarla?
Y una vez superadas todas las prueba de la vida y el trabajo, una vez alcanzado el premio de los 67, ¿tendremos ánimo para superar la suma de las dos cifras supersticiosas, el número 13 de mal agüero, y arribar al puerto de la edad de los 68 años y descansar en el 14 (6+8= 14)?

No tengamos miedo. En realidad, estos cálculos de tiempo son un homenaje encubierto a Lewis Carroll, que sometía el absurdo de la vida a la lógica de los números.

En cuanto a la cifra de 4.300.000, la dejaremos para otro día que no sea fin de semana.

El suplente del cronista

6 comentarios:

Ulises dijo...

4.300.000, cifra oficial. Y los sindicatos tan traquilos... Quién te ha visto y quién te ve.

Uno de 52

Ulises dijo...

Un escándalo social, del que son responsables los políticos partidistas, los empresarios oportunistas y los dos sindicatos oficiales e institucionalizados... Lo de la crisis mundial les ha venido muy bien como excusa de tanta ineptitud.

Exempleada de 48

Ulises dijo...

Vaya tipos, pero ellos en coche oficial que será particular, en vivienda oficial que será particular y con sueldo oficial que será particular (?), y tiro porque me toca.

Jugador de la Oca

MCM dijo...

¿Alguien me sabe decir por qué el gobierno se está haciendo el hara kiri?

Ulises dijo...

Hay gobiernos que se hacen el hara-kiri desde el primer día, o incluso antes de serlo. En general, tarde o temprano todos acaban por hacérselo: cosas de la prepotencia, del todopoderoso que se abisma.

Teólogo de lo negativo

Ulises dijo...

El poder que te hace poderoso es el mismo poder que te hace débil.

Refrán de un poderoso caído