miércoles, 30 de diciembre de 2009

LA REALIDAD Y EL DESEO, JUEGOS REUNIDOS, Y EL YEMEN

Balthus, Una mujer joven en el parque





















- Bessy Smith - Do Your Duty

el mundo.es
El acuerdo EEUU-Yemen permite el uso de misiles crucero y cazas a reacción
Washington no revelará el papel de Yemen en el suministro de información
Efe Washington
(Fragmento)

EEUU ha llegado a un acuerdo con el Gobierno yemení que establece que los dos países trabajarán de manera conjunta y que Washington no dará a conocer de manera pública su papel en el suministro de información de inteligencia y armas para realizar los ataques.
El acuerdo permitiría que EEUU utilizara misiles crucero, cazas a reacción o aviones no tripulados contra objetivos en Yemen contando para ello con el consentimiento yemení.
La noticia de la posible 'venganza' de EEUU llega sólo horas después de que el presidente Barack Obama realizara su primera reacción oficial tras el intento de atentado.


Nota
Como se dijo en su día, el último Premio Nobel de la Paz recibió un regalo envenenado. Un arma de doble filo para el ganador, que es, no lo olvidemos, además de presidente, comandante en jefe de las fuerzas armadas de EE.UU.
Por lo que se va viendo, entre el año viejo y el año nuevo le ha tocado a la República de Yemen la extensión del "accidente", "incidente", "conflicto" o guerra.

¿Por qué Obama y Bin Laden no juegan una partida de ajedrez y nos dejan en paz, realmente en Paz?
Y lo mismo podrían hacer otros señores presidentes, de categoría inferior, pero no menos belicosos. ¿Y la praxis o performance de la Alianza de Civilizaciones?

Que el Ministerio de Fomento español, por ejemplo, fomente una nueva Asosiación de Ajedrecistas Mundiales por la Paz, y que ambos mandamases, Obama y Bin Laden, nos deleiten con una partida de ajedrez o, en su defecto, con una de cartas o parchís.
O el famoso juego de la Oca, y dejen de marear la perdiz y "fomentar" el negocio de las industrias de armamento, cuyas maravillas tecnológicas destruyen personas, pueblos, selvas, desiertos, animales, plantas, minerales, agua..., además de ser contaminantes (¿los ecologistas ya hablan de esta contaminación general de las armas?).

El becario de Navidad

5 comentarios:

Ulises dijo...

"Fomentar la paz", buen slogan para no cumplirlo. Si todos viviéramos y trabajáramos en paz, con sentido de la justicia, a qué se dedicarían los que quieren explotar y arruinar la vida de los demás, para vivir ellos mejor.
Y en cuanto a los ministros españoles, algunos parecen personajes de la vieja Comedia del Arte.

Actor secundario

Ulises dijo...

Nueva técnica ministerial del Interior: crear angustia, alarma social, anunciando la "posibilidad" de un atentado o secuestro, ya que están muy bien informados, dicen. Si tanto saben, harían bien en tomar las medidas oportunas para evitar lo que anuncian que se va a producir. Adivinadores de cartas, nigromantes. Ya sabemos que puede haber un atentado, no es necesario que nos lo anuncien a bombo y platillo, como si se tratara de una feria: a ver a quién le toca esta vez.

Concursante a víctima

Ulises dijo...

No saben qué hacer ni qué decir. Lo único que les interesa es cubrirse bien las espaldas, y a seguir con el chollo del poder:
"Si te toca la explosión o el secuestro, mala suerte, ya te habíamos advertido que ocurriría".

Advertido

Ulises dijo...

Lo del secuestro no iba dirigido a todo el mundo, a los parados, pongo por ejemplo. Las explosiones sí que son democráticas, para todos sin discriminación.

El equilibrista

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Si el señor Obama no sabía que el cargo de presidente conllevaba "obligaciones colaterales", era un ingenuo que jamás hubiera debido llegar a tan alto cargo. No se trata sólo de que tenga la máxima responsabilidad militar en los Estados Unidos: se trata, sobre todo, de que quienes manejan el poder, en su país y en el mundo, son los grandes lobbies, entre los que se encuentra el de los fabricantes de armamento y munición. Y no por archirrepetido voy a dejar de decir que sin guerras no hay negocio. No olvidemos que somos parte integrante de la especie humana y que, como buenos depredadores, todos somos peligrosos en potencia. ¡"Homo homini lupus"!