martes, 1 de septiembre de 2009

LECTURAS



No estoy de acuerdo con la nota del "Lector de los otros". Parece que nos quiere obligar a leer, entre otros, a James Joyce, a Virginia Woolf, a T.S. Eliot, aunque no nos apetezca. He leído, por ejemplo, las primeras cincuenta páginas del famoso Ulises, y debo decir que me parece un "coñazo". Y La Tierra baldía, de Eliot, es pura antipoesía, que no me conmueve en absoluto.

Es curioso, pero todos esos escritores que cita el "Lector de los otros" han creado unas obras atormentadas, o bien experimentan con la forma hasta el agotamiento del lector. Virginia Woolf, una pesada con su rollo de señoras, sombreros, caballeros, criadas, intelectuales aburridos con ramos de flores, y todo presentado de manera fragmentada, como si no supiera escribir una novela bien estructurada. Me cansa tanto como Faulkner, el maestro de reducir el tiempo y el espacio a fragmentaciones, fragmentando incluso a los personajes, a tal punto que, en el El ruido y la furia, por ejemplo, el lector nunca sabe quién habla en el relato, si el hermano, el padre, la madre, algún vecino o el otro hermano. Por no hablar de Kafka, que ya está bien que todo sea siempre "kafkiano", para que encima debamos leer sus alucinaciones de insomne... Y Céline, el médico de barrio, pronazi como Heidegger, siempre histérico, rodeado de gatos y pájaros: cada frase, un grito, no he conocido a ningún escritor tan violento. Después de leer Viaje al fin de la noche, ya no me han quedado ganas de leer a Sade, Baudelaire, Rimbaud, Lautréamont, Genet, a todos esos "malditos" de la literatura francesa.

Entonces, me preguntarán, ¿que tipo de narrativa y poesía prefiero? Me interesan, pues, aquellos escritores que me ofrecen con sus obras el placer de la lectura, y que escriben de una manera clara buenas historias. Almudena Grandes, Enrique Vila-Matas, Jesús Ferrero, Javier Marías, Isabel Allende, Soledad Puértolas, por ejemplo, en narrativa. En poesía, me gusta mucho Benedetti, García-Montero, Elena Medel, etc.

Leer, sí, pero sin agobios, por el puro placer de la lectura. También es verdad que yo no soy escritora, y mi punto de vista es como lectora. Quiero decir que no sé si esos escritores que alardean de su indiferencia por Joyce o Eliot, escribirían mejor de haberlos leído con atención. Tampoco me importa.


Otra lectora

2 comentarios:

maru dijo...

No estoy del todo de acuerdo con la "otra lectora". En primer lugar porque la nota del día anterior no me pareció "inductora de lecturas", solo se ponía en evidencia el esnobismo de algunos para exponer que ellos no leen lo que se considera "imprescindible" en medios literarios e intelectuales.
Por otra parte creo que no se puede generalizar sobre la obra de un autor, a todos nos ha pasado que hemos leído algo que no ha entusiasmado y hemos corrido a leer otra cosa del mismo autor que nos ha defraudado o no nos ha gustado tanto. Es verdad que, en general, cada escritor maniene su estilo y sus ideas, pero en ocasiones pueden estar más brillantes e incluso ver las cosas de distinta manera, por evolución, madurez, etc. y el lector también puede estar más o menos receptivo en cada una de las obras. Por lo tanto no es bueno generalizar, yo tampoco he podido acabar nunca Ulises, me encanta Kafka y también algunas cosas de Almudena Grandes y de Tosltoi y de Carme Riera y algunos artículos de Elvira Lindo me han hecho reir, creo que no es bueno poner limitaciones a las lecturas, leyendo de todo un poco podemos ir escogiendo cada vez mejor, en función de nuestros gustos, ideas, etc.
Todo esto que parece una perogrullada creo que puede ser motivo de reflexión antes de quedarnos anclados en un solo tipo de literatura.

Nadal dijo...

"Leer, sí, pero sin agobios, por el puro placer de la lectura"
Vivir, sí, pero sin agobios, por el puro placer de vivir. Me recuerda al "Buen salvaje", a Rousseau, a utopía...
pero la vida y la historia nos dicen que no, que las cosas no son así.
Y por esto hay escritores dificiles y hay escritores atormentados.
La dificultad de lectura de un texto puede estar en su mala redacción, pero también en las limitaciones del lector.
Hace ya muchos años, se censuró al pintor Antoni Tapias por que su obra no era accesible al gran publico, él se defendió argumentando que si los creadores limitaran su obra a la comprensión más modesta, esta sería tambien modesta, así como la cultura en general.
En cuanto a los temas
"atormentados" no son más que expresión de la realidad de "este valle de lagrimas" que habitamos y conformamos.
A nadie se le obliga a leer lecturas dificiles o atormentadas, pero negarse a ellas limita nuestro horizonte intelectual y nuestro conocimiento y comprensión del mundo que habitamos.
Pero tambien es cierto, que es la cultura la que hizo del Edén, un valle de lagrimas.
¿Qué hemos de hacer?, si los que nos enseñan esto son los escritores dificiles o atormentados.
Como la expulsión del paraiso, de la humanidad y de cada uno de nosotros, ya fue y no tiene remedio,yo leo escritores dificiles y atormentados, y disfruto cuando alcanzo a entenderles, me ayudan ha comprender la vida y me arropan en mis tristezas.