sábado, 8 de agosto de 2009

DE LA POSIBLE CATALANIDAD DE CERVANTES, Y OTRAS OFERTAS DE VERANO 2009

MAPA DE LA BARCELONA CERVANTINA (Martín de Riquer, Para leer a Cervantes)



















Alexandre Cirici, Barcelona, pam a pam







ray charles, jerry lee lewis, fats domino - boogie live

Nota del suplente.

Aportamos documentos sobre la posible catalanidad de Miguel de Cervantes, así como un catálogo de productos del supermercado familiar de la calle Avinyó (barrio gótico), al que se supone iba Cervantes a comprar a primera hora de la mañana, según comentan a sotto voce algunos cervantinos heterodoxos.
Adjuntamos también tarjeta de la concesionaria en Barcelona de la Officina Profumo-Farmaceutica di Santa Maria Novella, de Florencia, a la que también solía ir don Miguel a comprar algún perfume para una catalana del barrio, ben plantada.

El suplente del cronista

3 comentarios:

Ulises dijo...

¿Ahora también quieren darle la Creu de Sant Jordi a Cervantes? Bueno, no estaría mal, siempre que no pretendan hacerle una inmersión bautismal y consagrarlo catalán de Barcelona. ¿Acaso ignoran que tenía una prima segunda en Ponts (Lleida)
-aunque no lo citen Martín de Riquer, Francisco Rico o Carme Riera-, y que esto podría ser un claro indicio de que realmente era natural de las tierras de Ponent y no de Barcelona? No todo es Barcelona en este mundo.

Un lector de Lleida

JX dijo...

Cervantes era castellano, catalán, extremeño, gallego, vasco, andaluz, murciano, italiano, portugués, francés, etc., y, sobre todo, árabe, chino y de La Mancha. Es decir, universal.

Asociación de poetas y narradores sin fronteras

Ulises dijo...

A la cultura catalana le ha faltado un Cervantes. Lástima. "Tirant lo Blanc"
-dejando aparte la identidad valenciana de su autor Joanot Martorell-, no tendrá nunca la categoría literaria del Quijote, pese a lo que digan Vargas Llosa y otros. Creo que decía Borges, en una de sus bromas bibliográficas, que de Cervantes lo que más le interesaba era una traducción inglesa del Quijote. Y otro bromista, Gimferrer, dijo en una ocasión que "Los trabajos de Persiles y Sigismunda" es la mejor obra de Cervantes. Bromas de los eruditos, que siempre añaden apócrifos a los clásicos.
A "Tirant lo Blanc" le sobran cartas de batalla y combates, le falta hondura sapiencial, que diría Harold Bloom, y, sobre todo, no tiene la descomunal originalidad narrativa del Quijote, pionera de todas las novelas de vanguardia.

Secretario del Club Cervantes