lunes, 13 de abril de 2009

COSMOS DALÍ, I

Dalí, Manifiesto surrealista (del catálogo de su primera exposición en Nueva York, 1934)




















INAGOTABLES

“Dalí es inagotable”. Así sentencia Arnau Puig* (Barcelona, 1926) la complejidad de Dalí (Figueres, 1904-1989). Inagotables las múltiples vueltas de rosca con que su pretenciosa y enjuta puesta en escena clava en el arte contemporáneo la estaca del delirio. Inagotables los vericuetos que a partir de su método paranoico-crítico (apuntalado en la lucidez extrema de Duchamp y en el montaje de hierro), debiera asumir el arte. Inagotable la realidad que, libre de “policías del espíritu”, el genial (de genio) Dalí traslada a sus obras, pasando de puntillas o calzado con botas militares, por el surrealismo francés, la admiración hacia el decadentismo, la apropiación de objetos prodigiosos como muletas o relojes, el afortunado uso y abuso de las nuevas tecnologías, Velázquez, las imágenes en duermevela, Lorca, un atajo a Freud, Foix, un desplante a las niñerías del arte, Lacan, un oráculo de-constructivo y un aplauso a la ciencia.


Sólo el que transcurre inagotable, puede sintetizar con semejante pulcritud el significado (ni la extravagancia, ni el anecdotario, ni las efemérides) de Dalí. Puig, quien hizo lo propio con la crítica al hincarle el cayado del rigor erudito y la codicia insaciable de la percepción delirante, es el otro inagotable capaz de sentenciar con tanta nitidez al de Port LLigat. La recopilación de artículos y conferencias –sólo el sustancioso prólogo cede su exclusividad a la edición- se sucede en danza con la contención. En cada línea subyace, no obstante, el desenfreno emocional de una “existencia plena”.

En homenaje a Dau al Set, del que Puig fue cofundador, se cuela en las librerías un chirriante volumen que retoma la tradición de las publicaciones de vanguardia. Afortunada ocurrencia.

*(Arnau Puig, L'esponja Dalí (La esponja Dalí)
"March Editor", Barcelona, 2005)

María José de los Santos Auñón

2 comentarios:

Ulises dijo...

Interesante artículo como introducción a Dalí, al "Cosmos Dalí", muy conocido como "provocador de las artes" y mal conocido y distorsionado por la fama de esa misma provocación. Conocido como pintor, casi desconocido como poeta, ensayista.
Un Gran Provocador, anarquista catalán, del lado de la "Rauxa".

Un pintor que no pinta nada

Ulises dijo...

Cierto, Dalí, anarquista, creo que se ha hablado poco, y casi nada en serio, sobre la naturaleza anarquista de la obra daliniana.
A medida que construía, destruía, para volver a construir, a destruir: no sabemos lo que buscaba, ¿quizá la pureza en medio de tanto estiércol y mundanal ruido?

Un amigo de las artes provocativas