viernes, 6 de marzo de 2009

ALÍ BEI L'ABBASSI, ES EL NOMBRE QUE FALTABA

Fotografía: Primer taller de Picasso, en la calle de la Plata (Barcelona)






















YouTube - JOAN MIRÓ- Cançó del Bon Amor (Maria del Mar Bonet)

Sólo comentar que estamos un poco asustadas ante la cantidad de nombres que cita el último comentarista de la Pensión Ulises, que se autoproclama “Un partidario de la Iluminación Particular y Universal”. Más parece un historiador de la literatura catalana que no un mero apasionado de los seres iluminados. Se ve que la exposición que ha visto en la “Casa de la Caridad” le ha producido tal éxtasis, que se cree que sólo él es capaz de asimilar y enumerar lo que allí se expone. ¿Otro iluminado más a añadir al catálogo? Tal vez.

Hay otra cosa que nos ha sorprendido: entre tantos visionarios, el pensionista anterior, el partidario de la Iluminación, se ha olvidado de citar a los arquitectos también iluminados, ya saben, Gaudí, Domènech i Muntaner, Puig i Cadafalch y todo el resto del modernismo arquitectónico. Modernismo, por cierto, que mi padre me hizo odiar. Anarquista y defensor de las construcciones funcionales o colmenas de Le Corbusier, me hizo repudiar ya de niña todo lo que era estética modernista, acusando en particular a los arquitectos modernistas de ser unos corruptos al servicio de la alta burguesía. Debo decir como disculpa que mi padre era hijo de un sindicalista (mi abuelo), que fue apaleado en la Plaza Real por los pistoleros de la Industria textil, y de ahí ese prejuicio estético contra los arquitectos que construían casas para esos nuevos ricos. Pero ahora, con la edad, se ha vuelto un anarquista sentimental y se pone triste cuando le hablan del riesgo de que la Sagrada Familia se pueda hundir un día.

En cuento al enigma del nombre que nadie ha citado aún en este blog, ahí va la solución: Alí Bei l'Abbassi, que era catalán (Domènech Badia), nacido en Barcelona y bautizado en la Catedral, el cual hizo como T.E. Lawrence de Arabia, que de tanto espiar a los árabes al final se enamoró de aquellas tierras. Alí Bei, éste es el nombre del iluminado del que nadie se acordaba, pero que está presente en la exposición.

En su honor hay una calle de Barcelona que lleva su nombre, Alí Bei, con la cual hace esquina el edificio de la Magistratura de Trabajo (por si quieren ir a pasear).

Una de las cuatro amigas del barrio de la Sagrada Familia

1 comentario:

cacho de pan dijo...

Por qué NO se firman los posts?
Yo no leo anónimos. Me quitan las ganas.